Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

domingo, 28 de mayo de 2017

CUAN AFORTUNADOS SOMOS. LLEGAMOS A CREER.

A Kinlochard lo llamo mi hogar espiritual. Es una pequeña aldea que se anida en un valle entre las montañas, en la rivera del lago Ard. Nunca me
canso de observar el bosque en la rivera opuesta, con sus cientos de diferentes tonos de verde, reflejándose en la superficie del lago.
Halcones migratorios anidan en los riscos más altos y las garzas mueven lentamente sus alas para subir desde el lago a sus nidos en los inmensos
árboles de una pequeña isla. Los cisnes, ánades silvestres y patos de lomo pardo compartiendo los bancos de arena junto con los ánades y
aves zancudas y unos pocos pescadores, tirándoles sus anzuelos a las truchas. Algunas veces puedo ver, muy arriba de las montañas, un ciervo y su hembra cruzando un claro del bosque y, si tengo suerte, una pareja de nutrias entre las rocas de la orilla del lago. La paz prevalece.
Cuando en un principio descubrí Kinlochard, estaba en una de mis prolongadas borracheras. Aún entonces, su belleza y tranquilidad
penetraron a través de mi nube alcohólica. Ahora que tengo sobriedad, trato de visitar este lugar de descanso dos veces al año y maravillarme de la majestad de nuestro Creador. Yo no encuentro ninguna belleza en el arte. La escultura y la arquitectura son obras del hombre y no pueden
rivalizar con el trabajo del Creador. ¿Cómo podemos esperar mejorar lo que el maestro nos enseñó? Cuan afortunados somos los alcohólicos
que tenemos una enfermedad que nos obliga a buscar la recuperación por medio de la
espiritualidad.
Egremunt, Inglaterra

martes, 18 de abril de 2017

EL VERBO PODEROSO METAFÍSICA CONNY MÉNDEZ

Yo Soy Espíritu Divino. En Dios yo vivo, me muevo y tengo mi ser. Yo formo parte de Ia expresión de Dios y expreso perfecta armonía. Yo individualizo la Omniesencia. Yo tengo directo conocimiento de la Verdad. Yo tengo perfecta Intuición. Yo tengo percepción espiritual. Yo sé.

Dios es mi Sabiduría, de manera que no puedo errar. Dios es mi inteligencia, no puedo sino pensar correctamente. No hay pérdida de tiempo ya que Dios es el único hacedor. Dios actúa a través de mi, de manera que siempre estoy actuando correctamente, y no hay peligro de que yo obre incorrectamente. Yo pienso lo indicado, de la manera indicada en el momento apropiado. Mi trabajo siempre está bien hecho porque es el trabajo de Dios. El Espíritu Santo siempre me está inspirando. Mis pensamientos son frescos, nuevos, claros y poderosos como cuadra a la
Omnipotencia.

«Mis oraciones son manufacturas del Espíritu Santo, poderosas como el águila, y mansas como la paloma. Salen en el nombre de Dios mismo y no pueden regresar vacías. Cumplirán aquello que a mí me plazca, y prosperarán en aquello a que sean dirigidas. Doy gracias a Dios por esto»

miércoles, 12 de abril de 2017

OSHO, AMARSE A UNO MISMO

Si no te amas a ti mismo nunca podrás amar a alguien más. Si no puedes tratarte amorosamente no puedes tratar amorosamente a los demás. Es psicológicamente imposible.
Cualquiera que sea la manera en que estás contigo, así estás con los otros. Esta es una idea básica, acéptala. Si te odias a ti mismo odiarás a otros; y te han enseñado a odiarte. Nunca alguien te ha dicho, “¡Ámate a ti mismo!”. La misma idea parece absurda: ¿amarse a uno mismo? La misma idea no tiene sentido: ¿amarse a uno mismo? Siempre pensamos que para amar uno necesita a alguien más. Pero si no lo aprendes contigo no podrás practicarlo con otros.
Te han dicho, condicionándote constantemente, que tú no tienes ningún valor. De todas las maneras posibles te han dicho, te han demostrado, que eres indigno, que no eres lo que deberías ser, que no eres aceptado así como eres. Hay muchos “deberías” que pesan sobre tu cabeza, y esos “deberías” son casi imposibles de satisfacer. Y cuando no puedes satisfacerlos, cuando no cumples esos objetivos, te sientes condenado. Un odio profundo surge hacia ti.
El primer paso es: Acéptate como eres; suelta todos los “deberías”. ¡No lleves ningún “debería” en tu corazón! Tú no debes ser alguien diferente; no se espera que hagas algo que no es propio de ti. Sólo has de ser tú mismo. Relájate y sólo sé tú mismo. Sé respetuoso con tu individualidad, y ten el valor de plasmar tu propia firma. No sigas copiando las firmas de otros.
Cuando no estás intentando convertirte en alguien más, entonces simplemente te relajas; entonces surge la gracia. Entonces te llenas de grandeza, esplendor, armonía… ¡porque entonces no hay conflicto! Ningún lugar a dónde ir, nada por qué luchar, nada que forzar, que imponer sobre ti violentamente. Te vuelves inocente.
En esa inocencia sentirás compasión y amor por ti. Te sentirás tan feliz contigo mismo que incluso si Dios viene y golpea a tu puerta y dice: “¿Te gustaría convertirte en alguien diferente?”, tú dirás: “¿Te has vuelto loco? ¡Soy perfecto! Gracias, pero no cambies nada de mí; soy perfecto como soy”.
Si vas a ver una pintura de Picasso y dices: “Esto está mal y eso está mal, y este color debería haber sido de esta manera”, estás negando a Picasso. Cuando dices: “Yo debería ser así”, estás intentando perfeccionar a Dios. Estás diciendo: “Metiste la pata; yo debería haber sido así, ¿y tú me has hecho así?”. Estás intentando perfeccionar a Dios. No es posible. Tu lucha es inútil, estás condenado al fracaso.
Y cuanto más fallas, más odias. Cuanto más fallas, te sientes más condenado. Cuanto más fallas, te sientes más impotente. Y de este odio, impotencia, ¿cómo puede surgir la compasión? La compasión surge cuando estás perfectamente centrado en tu ser. Tú dices: “Sí, así es como soy”. No tienes ideales que satisfacer. ¡Y de inmediato la plenitud comienza!
Las rosas florecen tan maravillosamente porque no están intentando convertirse en lotos. Y los lotos florecen tan maravillosamente porque no han oído historias de otras flores. Todo en la naturaleza marcha tan maravillosamente en armonía, porque nadie está intentando competir con alguien más, nadie está intentando convertirse en algún otro. Todo es como debe ser.
¡Sólo comprende este punto! Sólo sé tú mismo y recuerda que no puedes ser nada más, por más que lo intentes. Todo esfuerzo es vano. Sólo tienes que ser tú mismo.
Existen solamente dos caminos. Uno es rechazándote, pero tú seguirás siendo el mismo; o condenándote, pero tú seguirás siendo el mismo. El otro es aceptándote, entregándote, gozando, deleitándote, pero también tú seguirás siendo el mismo. Tu actitud puede ser diferente, pero tú siempre serás la persona que eres. Pero una vez que te aceptas, surge la plenitud.

Osho

martes, 27 de diciembre de 2016

VENCIDOS. LEÓN FELIPE. POESIA



Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.

Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.

¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!

Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...

lunes, 29 de agosto de 2016

SUTRA 40 ATURDIDO Y DISTRAIDO. BUDA

Sutra 40: Aturdido y distraído

La muerte sorprende al hombre que aturdido y distraído por el mundo, sólo se preocupa de su rebano y sus hijos. La muerte lo atrapa como una riada que arrasa una aldea dormida (Budha).

Vivimos rodeados de cosas pequeñas, de pequeños logros alimentados por el Ego. Generalmente no vivimos, sólo respiramos. Debemos vivir en alerta y preocupados por lo importante. Debemos conocer qué es lo que quiere nuestro Ser y hacia allá dirigirnos. Si no, cuando llegue la muerte y miremos hacia atrás, veremos la nada: nada hemos hecho en esta vida, y todo aquello que nos enorgulleció, no lo podemos llevar. No ha servido de nada el vivir.


Foto: Helio Pérez Serrano

miércoles, 13 de abril de 2016

EL CORAZÓN COMO MÉTODO. OSHO DÍA A DÍA

Si queréis descender desde la cabeza, tendréis que pasar por el corazón... ese es el cruce de caminos. No podéis ir directamente hasta el ser, no hay ningún camino; tendréis que atravesar el corazón. De modo que el corazón debe ser empleado como un método. 
Pensar, sentir, ser... estos son los tres centros. Pero desde luego sentir está más cerca de ser que de pensar, y sentir funciona como un método. Sentid más y entonces pensaréis menos. 
No luchéis con pensar, porque con ello volvéis a crear otros pensamientos de lucha. Nunca luchéis con los pensamientos, es inútil. En vez de luchar con los pensamientos, trasladad vuestra energía a sentir. Cantad en vez de pensar, amad antes que filosofar, leed poesía en vez de prosa. Danzad, contemplad la naturaleza, y hagáis lo que hagáis, hacedlo con el corazón. El corazón es el centro descuidado: en cuanto empezáis a prestarle atención, comienza a funcionar. Cuando empieza a funcionar, la energía que se movía a través de la mente automáticamente empieza a moverse a través del corazón. Y este se halla más próximo al centro de energía. El centro de energía se encuentra en el ombligo... de modo que bombearlo a la cabeza es realmente un trabajo duro. Por eso existe todo el sistema de educación: os enseña cómo bombear la energía desde el centro hasta la cabeza y cómo pasar por alto el corazón. De forma que ningún colegio, ninguna universidad, os enseña cómo sentir. Destruyen el sentimiento, porque saben que si sentís no podéis pensar. Pero es fácil moverse de la cabeza al corazón, y es aún más fácil moverse del corazón al ombligo. En el ombligo sois simplemente un ser, un ser puro... sin sentimientos ni pensamientos; no os movéis nada. Ese es el centro del ciclón. 

lunes, 14 de marzo de 2016

FIGURA DEL MAL. LLEGAMOS A CREER. ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

Sucedió cerca de las tres de la madrugada. Había estado en nuestra Fraternidad poquito menos de un año. Estaba solo en la casa; mi tercera esposa se había divorciado de mí antes de mi entrada a Alcohólicos Anónimos. Me desperté con la sensación atemorizante de proximidad de la muerte. Estaba tembloroso y semi paralizado por el miedo. Aunque era el mes de agosto en el Sur de California, tenía tanto frío que busqué una gruesa manta y me la eché sobre los hombros. Entonces encendí la calefacción de la sala y me paré enfrente de ella, tratando de entrar en calor. En lugar de calentarme, comencé a entumecerme por completo y nuevamente sentí a la muerte aproximarse. No había sido una persona muy religiosa, ni había estado afiliado a ninguna iglesia después de llegar a Alcohólicos Anónimos. Pero de pronto me dije a mí mismo: "Si alguna vez he necesitado orar, este es el momento". Regresé a mi cuarto y caí de rodillas al lado de la cama. Cerré los ojos, puse mi cara sobre las palmas de las manos, y descansé las manos en la cama. Había olvidado todas las palabras que dije en voz alta, pero volví a implorar "Por favor, Dios mío, ¡enséñame a orar!". Entonces, sin levantar la cabeza ni abrir los ojos, fui capaz de "ver" la distribución completa del piso de la casa. Y podía "ver" un nombre gigante de pie al otro lado de la cama, con los brazos cruzados sobre el pecho. Me mostraba su indignación mirándome con intenso odio y maldad. El era la manifestación de todo lo malo. Después de unos diez segundos, lo "vi" dirigirse hacia el cuarto de baño y también alrededor, saliendo entonces de la casa por la puerta de la cocina. Permanecí en mi posición original de oración. Simultáneamente con su salida, pareció que me llegaba desde todas las direcciones, desde los alcances infinitos del espacio, una corriente magnética vibrante, pulsante. En unos quince segundos probablemente, esa formidable fuerza entró en contacto conmigo, permaneció en mí cinco segundos, y entonces, lentamente, regresó hacia sus orígenes. Pero la sensación de liberación que me produjo su presencia, no hay palabras para describirla. A mi manera, carente de refinamientos, di las gracias a Dios, me acosté en la cama y me dormí como un niño. No he vuelto a tener el deseo de un trago o de cualquier intoxicante desde aquella memorable mañana hace veintitrés años. En los años que llevo en nuestra Fraternidad, he tenido el privilegio de oír a uno que otro miembro describir una experiencia casi igual a la mía. El que saliera de mi casa, aquella figura del mal, simbolizó en realidad que salieran, de mi vida, todo el mal causado por el alcoholismo, tal como algunos piensan? Cualquier cosa que haya sido, la otra parte de mi experiencia simboliza para mí, el amor poderoso y purificador de un Poder Superior, al que desde entonces me siento feliz de llamarle Dios. 
San Diego, California.

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