Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

HORÓSCOPO FEBRERO 2012. ACUARIO


Horóscopo Febrero 
Mitología
Urano, dios del cielo, engendró a los Titanes, los Cíclopes y los Monstruos. Padre de Saturno en el orden mitológico. Destructor de la hegemonía femenina en la época arcaica, ya que representaba para los griegos la amistad masculina, viril, con tintes de homosexualidad que pusieron de moda los seguidores de Sócrates para verse libres del predominio intelectual de la mujer.
 Como regente de Acuario, Urano otorga al signo todo lo relacionado con las nuevas tecnologías y todo lo que se considera progreso y movimiento.
ACUARIO
Este periodo astrológico se presenta algo revuelto y un gesto, una palabra o un silencio, todo, puede interpretarse mal. Será un mes tenso y conflictivo. Los problemas por resolver y las inquietudes por superar en la política y la economía mundial son grandes y graves. Una buena cosa seria esperar, tratar de comprender, pero hay demasiado nerviosismo, demasiada prisa por resolver problemas con dudosas soluciones, que posiblemente llevará a cometer algún error de cálculo. Este puede ser un tiempo de enfrentamientos, un tiempo inestable, inseguro, en el que la única fuerza está en la espera, en la prudencia o en el silencio.
 Aries
Controla tus arrebatos de cólera, todo va bien. Tu popularidad va en aumento
Salud……….gran vitalidad en general, algún problemilla en la rodilla
Dinero………Te recuperarás pronto, no has gastado tanto como pensabas
Amor………..alegrías y buenas amistades
Numero…….. 1
Arcano………La Sacerdotisa 
Tauro
Puede ser un buen mes para dar rienda suelta a tu creatividad, si abandonas la pereza, te espera el éxito
Salud……….todo son nervios, aprende a relajarte
Dinero…….. un poco mas favorable con algún ingreso extra
Amor……… Deja de revolver en el pasado, puedes estar cerrando la puerta a algo bueno de verdad
Numero…….2
Arcano……..El Mago 
Géminis
Parece un mes bueno para no hacer nada, pero tendrás que enfrentarte a situaciones algo tensas.
Salud……….sentimiento de cansancio o depresión. 
Dinero………Pon tus cuentas al día
Amor………. posibilidad de nuevas relaciones
Numero……. 3
Arcano………La Emperatriz
Cáncer
No estaría de mas hacer un pequeño balance de tu vida a todos los niveles ya que podrías introducir cambios que serian positivos.
Salud………..muévete más o ve al gimnasio, si puedes
Dinero………ajustes y reajuste, trabajo duro
Amor………..es posible que exijas demasiado
Numero…….. 4
Arcano………La Justicia. 
Leo
Este mes puede ser para ti, nativo de leo, uno de los mejores meses del año, salud dinero y amor, no te faltarán, ¡disfruta!
Salud……….mucha vitalidad, posibles embarazos
Dinero………Éxito
Amor……….un mes excelente para encontrar pareja, si ya la tienes momentos de pasión
Numero……..5
Arcano………El Sol 
Virgo
Un estado de ánimo negativo puede arruinarte más de una ocasión feliz, podrías intentar ser mas optimista.
Salud……….La cabeza te juega malas pasadas, no te obsesiones.
Dinero………Parece que se pueden zanjar las cuestiones relacionadas con las herencias.
Amor……….pon algo de tu parte si quieres salir de esta crisis.
Numero…….6
Arcano……..El Loco 
Libra
Los viajes, las noticias, las amistades serán los protagonistas este periodo, tu autoestima estará bien alta.
Salud……………cuidado con las torceduras, y no te quejes tanto.
Dinero…………..sin novedades importantes.
Amor……………bastante pasión
Numero…………7
Arcano………….El Carro
Escorpio
Este sería un buen momento para relacionarte, no te aísles. Hay
 mejorías en el aspecto profesional, ponte en acción.
Salud…………Un periodo estable
Dinero ……….podrías recibir algo que esperabas desde hace tiempo
Amor…………vacío sentimental, ten paciencia
Numero………8
Arcano………..La Justicia
Sagitario
Pareces más vital, más activo, este mes podría traerte nuevas relaciones y nuevos intereses
Salud………..Se prudente, no cojas frío ni corras riesgos innecesarios.
Dinero……….lenta mejoría
Amor…………puedes tener alguna experiencia fuera de lo común.
Numero………9
Arcano……….El Ermitaño
 Capricornio
Te sentirás bien contigo mismo y con los demás. Podrías soñar mucho este mes.
Salud…………Tal vez un poco de apatía y desgana
Dinero………..algún papeleo relacionado con bancos o prestamos.
Amor…………Lucha con fe por la realización de tus ilusiones
Numero……….10
Arcano………..La Fuerza 
Acuario
Una actitud positiva podría abrirte puertas en lo relativo a concretar tu vida profesional. No disperses tu energía.
Salud………..El gimnasio y los masajes te sentarán de maravilla.
Dinero………Podrías descubrir nuevas formas de ganarte la vida
Amor………..Cambios en positivo
Numero…….. 11
Arcano………La Estrella 
Piscis
Podría ser un mes de nuevas y mejores oportunidades profesionales, cree en ti.
Salud………..buena racha
dinero……….ofertas tentadoras y posibles viajes al extranjero
Amor………..evita enredos emocionales
Numero………12
Arcano………..El Mundo.

Hasta el próximo mes Maite Galiana

DUODÉCIMA TRADICIÓN DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS


Duodécima  Tradición
"El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades".
La sustancia espiritual del anonimato es el sacrificio. Ya que las Doce Tradiciones de A.A. nos piden repetidamente que sacrifiquemos nuestros deseos por el bien común, nos damos cuenta de que el espíritu de sacrificio - simbolizado muy apropiadamente por el anonimato - es la base de todas ellas. La buena disposición de los A.A. para hacer estos sacrificios, demostrada una y otra vez, es lo que hace que la gente sienta gran confianza en nuestro porvenir.
 Pero al principio, el anonimato no nació de la confianza; era hijo de nuestros temores. Nuestros primeros grupos de alcohólicos no tenían nombre; eran sociedades secretas. Los nuevos solo podían encontrarnos por medio de unos cuantos amigos de confianza. La mera insinuación de publicidad, incluso de nuestro trabajo, nos asustaba. Aunque ya no éramos bebedores, todavía creíamos que teníamos que escondernos de la desconfianza y el desprecio del público.
Cuando se publicó el Libro Grande en 1939, le pusimos el título de "Alcohólicos Anónimos". En su prólogo aparecía esta reveladora declaración: "Es importante que nosotros permanezcamos anónimos porque en el presente somos muy pocos para atender el gran número de solicitantes que pueden resultar de esta publicación. Siendo la mayoría gente de negocios o profesionales, no podríamos realizar bien nuestro trabajo en tal eventualidad". Se puede leer fácilmente entre estas líneas nuestro temor de que una gran afluencia de gente nueva pudiera causar una ruptura de anonimato de inmensa proporción.
 A medida que se multiplicaban los grupos de A.A., también se multiplicaban los problemas de anonimato. Entusiasmados por la recuperación espectacular de un hermano alcohólico, a veces hablábamos abiertamente de los detalles íntimos y angustiosos de su caso, detalles que estaban destinados únicamente para los oídos de su padrino. Entonces, la víctima agraviada decía, con razón, que habíamos traicionado su confianza. Estos episodios, cuando empezaron a circular fuera de A.A., provocaron una gran falta de confianza en nuestra promesa de anonimato. Incluso hacían que a menudo la gente se alejara de nosotros. Claramente, el nombre - y también la historia - de cada miembro de A.A. tenía que ser confidencial, si él así lo deseaba. Esta fue nuestra primera lección en la aplicación práctica del anonimato.
No obstante, a algunos de nuestros principiantes, con su típica intemperancia, no les importaba en absoluto la confidencialidad. Querían proclamar a los cuatro vientos que eran miembros de A.A., y así lo hicieron. Los alcohólicos apenas desintoxicados iban corriendo enardecidos por todas partes, enganchando a cualquiera que les escuchara contar sus historias. Otros se precipitaban a colocarse delante los micrófonos y las cámaras. A veces, se emborrachaban estrepitosamente, poniendo a sus grupos en un gran aprieto. Pasaron de ser miembros de A.A. a ser fanfarrones de A.A.
Este fenómeno nos hizo parar a pensar. Teníamos ante nosotros la pregunta: "¿Hasta qué punto debe ser anónimo un miembro de A.A.?". Nuestro desarrollo dejó claro que no podíamos ser una sociedad secreta, pero era igualmente claro que tampoco podíamos convertirnos en una especie de circo. Tardamos mucho tiempo en trazar un camino seguro entre estos extremos.
Por regla general, el típico recién llegado quería que su familia supiera inmediatamente lo que intentaba hacer. También quería contárselo a otros que habían tratado de ayudarle - su médico, su consejero espiritual y sus amigos íntimos. A medida que iba cobrando confianza, le parecía apropiado explicar su nueva forma de vivir a su jefe y as sus colegas. Cuando se le presentaba la oportunidad de ayudar, le resultaba fácil hablar de A.A. con    casi cualquier persona. Estas revelaciones privadas le ayudaban a perder el miedo al estigma del alcoholismo, y a difundir las nuevas de la existencia de A.A. en su comunidad. Muchas personas nuevas llegaron a A.A. como consecuencia de tales conversaciones. Aunque estos intercambios no seguían estrictamente el sentido literal del anonimato, sí se ajustaban al espíritu del principio.
No obstante, nos dimos cuenta de que este método de comunicación de palabra era muy limitado. Nuestro trabajo, como tal, tenía que hacerse público. Los grupos de A.A. tendrían que alcanzar a tantos alcohólicos desesperados como pudieran. Por consiguiente, muchos grupos empezaron a celebrar reuniones abiertas al público y amigos interesados, a fin de que el ciudadano medio pudiera ver con sus propios ojos de qué se trataba A.A. Estas reuniones tuvieron una calurosa acogida. Muy pronto los grupos empezaron a recibir solicitudes para que miembros de A.A. hablaran ante las organizaciones cívicas, asociaciones religiosas y sociedades médicas. Con tal que en estas ocasiones se guardara el anonimato y se advirtiera a los periodistas presentes que se abstuvieran de usar los apellidos y las fotos, el resultado era bueno.
Luego tuvimos nuestras primeras experiencias en el campo de la publicidad a gran escala, y fueron asombrosas. Como consecuencia de los artículos acerca de nosotros publicados en el Cleveland Plain Dealer, el número de miembros en esta ciudad pasó de la noche a la mañana de unos pocos a varios centenares. Las crónicas que aparecieron en la prensa sobre la cena que el Sr. Rockefeller dio para Alcohólicos Anónimos contribuyeron a que se duplicara el número de miembros en el plazo de un año. El famoso artículo de Jack Alexander en el Saturday Evening Post convirtió a A.A. en una institución nacional. Tributos como éstos nos brindaron otras oportunidades para darnos a conocer. Más periódicos y revistas querían publicar reportajes acerca de A.A.  Algunas compañías cinematográficas querían filmarnos. La radio y después la televisión nos acosaban con solicitudes de entrevistas. ¿Qué debíamos hacer?.
Al ver crecer esta marea que podría traer consigo una gran aprobación pública, nos dimos cuenta de que podría hacernos un bien incalculable o un tremendo daño. Todo dependería de cómo se canalizara. Simplemente no podíamos exponernos al riesgo de que algunos miembros autonombrados se presentaran a ellos mismos como los mecías y portavoces de A.A. ante el público en general. Nuestros instintos promotores podrían ser nuestra destrucción. Si uno solo de esos miembros se emborrachara en público, o se rindiera a la tentación de utilizar el nombre de A.A. para su propio nivel (la prensa, la radio, el cine, la televisión), la única respuesta posible era el anonimato - un cien por cien de anonimato. Es este caso, los principios tendrían que anteponerse a las personalidades, sin excepción alguna.
Estas experiencias nos enseñaron que el anonimato no es sino la auténtica humildad en acción. Es una cualidad espiritual que hoy día caracteriza todos los aspectos de la forma de vida de A.A. en todas partes. Animados por el espíritu de anonimato, nos esforzamos por abandonar nuestros deseos naturales de distinguirnos personalmente como miembros de A.A., tanto entre nuestros compañeros alcohólicos como ante el público en general. Al poner a un lado estas aspiraciones eminentemente humanas, creemos que cada uno de nosotros participa en tejer un manto protector que cubre toda nuestra Sociedad y bajo el cual podemos desarrollarnos y trabajar en unidad.
Estamos convencidos de que la humildad, expresada por el anonimato, es la mayor protección que Alcohólicos Anónimos jamás puede tener.




Cartas desde la Tierra Carta VIII de Mark Twain


Cartas desde la Tierra Carta VIII de Mark Twain
El hombre es, sin duda, el tonto más interesante que existe. También el más excéntrico. No tiene una sola ley escrita, en su Biblia o fuera de ella, que tenga otra intención u otro propósito que éste: limitar u oponerse a la ley de Dios.
Pocas veces saca de un hecho sencillo algo que no sea una conclusión equivocada. No puede evitarlo; es la forma en que está hecha esa confusión que él llama su mente. Consideren lo que acepta, y todas las curiosas conclusiones que extrae.
Por ejemplo, acepta que Dios hizo al hombre. Lo hizo sin deseo ni conocimiento del hombre. Esto parece hacer, indisputable y claramente, a Dios y solamente a Dios responsable por los actos del hombre. Pero el hombre niega esto.
Acepta que Dios hizo a los ángeles perfectos, sin mácula e inmunes al dolor y a la muerte, y que podría haber sido igualmente bondadoso con el hombre, si lo hubiera querido, pero niega que tuviera ninguna obligación moral de hacerlo.
Acepta que el hombre no tiene derecho moral a castigar al hijo que engendra con crueldades voluntarias, enfermedades dolorosas o la muerte, pero rehúsa limitar los privilegios de Dios de la misma manera hacia los hijos que Él engendra.
La Biblia y los estatutos del hombre prohíben el homicidio, el adulterio, la fornicación, la mentira, la traición, el robo, la opresión y otros crímenes, pero sostienen que Dios está libre de esas leyes y que tiene derecho a romperlas cuando quiera. Aceptan que Dios da a cada hombre al nacer su temperamento y su disposición. Aceptan que el hombre no puede, por medio de ningún proceso, cambiar este temperamento, sino que debe permanecer siempre bajo su dominio. Pero, en el caso de que un hombre esté lleno de pasiones tremendas, y otro, totalmente privado de ellas, considera justo y racional castigar al primero por sus crímenes, y recompensar al segundo por abstenerse de cometerlos.
A ver, consideremos estas curiosidades. Temperamento (disposición): Tomemos dos extremos de temperamento: la cabra y la tortuga. Ninguna de estas dos criaturas crea su propio temperamento, sino que nace con él, como el hombre y, al igual que él, no puede cambiarlo. El temperamento es la Ley de Dios escrita en el corazón de cada ser por la propia mano de Dios, y debe ser obedecido, y lo será a pesar de todos los estatutos que lo restrinjan o prohíban, emanen de donde emanen.
Muy bien, la lascivia es el rasgo dominante del temperamento de la cabra, la Ley de Dios para su corazón, y debe obedecerla y la obedece todo el día durante la época de celo, sin detenerse para comer o beber. Si la Biblia ordenara a la cabra: “No fornicarás, no cometerás adulterio”, hasta el hombre, ese estúpido hombre, reconocería la tontería de la prohibición, y reconocería que la cabra no debe ser castigada por obedecer la Ley de su Hacedor. Sin embargo, cree que es apropiado y justo que el hombre sea colocado bajo la prohibición. Todos los hombres. Sin excepción. A juzgar por las apariencias esto es estúpido, porque, por temperamento, que es la verdadera Ley de Dios, muchos hombres son iguales que las cabras y no pueden evitar cometer adulterio cuando tienen oportunidad; mientras que hay gran número de hombres que, por temperamento, pueden mantener su pureza y dejan pasar la oportunidad si la mujer no tiene atractivos. Pero la Biblia no permite en absoluto el adulterio, pueda o no evitarlo la persona. No acepta distinción entre la cabra y la tortuga, la excitable cabra, la cabra emocional, que debe cometer adulterio todos los días o languidecer y morir, y la tortuga, esa puritana tranquila que se da el gusto sólo una vez cada dos años y que se queda dormida mientras lo hace y no se despierta en sesenta días. Ninguna señora cabra está libre de violencia ni siquiera en el día sagrado, si hay un señor macho cabrío en tres millas a la redonda y el único obstáculo es una cerca de cinco metros de alto, mientras que ni el señor ni la señora tortuga tienen nunca el apetito suficiente de los solemnes placeres de fornicar para estar dispuestos a romper el descanso de la fiesta por ellos. Ahora, según el curioso razonamiento del hombre, la cabra es acreedora a castigo y la tortuga a encomio.
“No cometerás adulterio” es un mandamiento que no establece distingos entre las siguientes personas. A todos se les ordena obedecerlo:
Los niños recién nacidos.
Los niños de pecho.
Los escolares.
Los jóvenes y doncellas.
Los jóvenes adultos.
Los mayores.
Los hombres y mujeres de 40 años.
De 50.
De 60.
De 70.
De 80.
De 90.
De 100.
El mandamiento no distribuye su carga adecuadamente, ni puede hacerlo. No es difícil acatarlo para los tres grupos de niños. Es progresivamente difícil para los tres grupos siguientes, rayando en la crueldad. Felizmente se suaviza para los tres grupos posteriores. Al alcanzar esta etapa, ha hecho todo el daño que podía hacer, y podría suprimirse. Pero con una imbecilidad cómica se extiende su aplastante prohibición a las cuatro edades siguientes. Pobres viejos desgastados, aunque trataran no podrían desobedecerlo. ¡Y piensen ustedes, reciben loas porque se abstienen santamente de cometer adulterio entre ellos!
Esto es absurdo, porque la Biblia sabe que si se le diera la oportunidad al más anciano de recuperar la plenitud perdida durante una hora, arrojaría el mandato al viento y arruinaría a la primera mujer con quien se cruzara, aunque se tratara de una perfecta desconocida. Es como yo digo: tanto los estatutos de la Biblia como los libros de derecho son un intento de revocar una Ley de Dios, que en otras palabras expresa la inalterable e indestructible ley natural. El Dios de esta gente les ha demostrado con un millón de actos que Él no respeta ninguno de los estatutos de la Biblia. Él mismo rompe cada una de Sus leyes, aun la del adulterio. La Ley de Dios, al ser creada la mujer, fue la siguiente: No habrá límite impuesto sobre tu capacidad de copular con el sexo opuesto en ninguna etapa de tu vida. La Ley de Dios, al ser creado el hombre, fue la siguiente: durante tu vida entera estarás sometido sexualmente a restricciones y límites inflexibles.
Durante veintitrés días de cada mes (no habiendo embarazo), desde el momento en que la mujer cumple siete años hasta que muere de vieja, está lista para la acción, y es competente. Tan competente como el candelero para recibir la vela. Competente todos los días, competente todas las noches. Además, quiere la vela, la desea, la ansía, suspira por ella, como lo ordena la Ley de Dios en su corazón pero la competencia del hombre es breve; y mientras dura es sólo en la medida moderada establecida para su sexo. Es competente desde la edad de dieciséis o diecisiete años y durante un plazo de treinta y cinco años. Después de los cincuenta su acción es de baja calidad, los intervalos son amplios y la satisfacción no tiene gran valor para ninguna de las partes; mientras que su bisabuela está como nueva. Nada le pasa a ella. El candelero está tan firme como siempre, mientras que la vela se va ablandando y debilitando a medida que pasan los años por las tormentas de la edad, hasta que por fin no puede erguirse y debe pasar a reposo con la esperanza de una feliz resurrección que no ha de llegar jamás.
Por constitución, la mujer debe dejar descansar su fábrica tres días por mes y durante un período del embarazo. Son etapas de incomodidad, a veces de sufrimiento. Como justa compensación, tiene el alto privilegio del adulterio, ilimitado todos los demás días de su vida.
Esa es la Ley de Dios, revelada en su naturaleza. ¿Y qué pasa con este valioso privilegio? ¿Vive disfrutándolo libremente? No. En ningún lugar del mundo. En todas partes se lo arrebatan. ¿Y quién lo hace? El hombre. Los estatutos del hombre, si es que la Biblia es la Palabra de Dios. Pues bien, tienen ante ustedes una muestra del “poder del razonamiento” del hombre, como él le llama. Observa ciertos hechos. Por ejemplo, a lo largo de su vida no hay un solo día en que pueda satisfacer a una mujer; asimismo, en la vida de la mujer no hay un día en que no pueda esforzarse y vencer, dejando fuera de combate a diez hombres en la cama.
Así el hombre concreta esta singular conclusión en una ley definitiva. Y lo hace sin consultar a la mujer, aunque a ella le concierne el asunto mil veces más que a él. La capacidad procreadora del hombre está limitada a un término medio de cien experiencias por año durante cincuenta años, la de la mujer alcanza las tres mil por año durante el mismo lapso y durante tantos años más como pueda vivir. Así su interés en el asunto se reduce a cinco mil descargas en su vida, mientras que ella experimenta ciento cincuenta mil; sin embargo, en lugar de permitir, honorablemente, que haga la ley la persona más afectada, este cerdo inconmensurable, que carece de algún motivo digno de consideración, ¡decide dictarla él!
Hasta ahora habrán descubierto, por mis comentarios, que el hombre es un tonto; ahora saben que la mujer lo es más.
Ahora, si ustedes o cualquier otra persona inteligente pusieran en orden las equidades y justicias entre el hombre y la mujer, concederían al hombre la cincuentava parte de interés en una mujer, y a la mujer le otorgarían un harén. ¿No es así? Necesariamente. Pero, les aseguro, este ser de la vela decrépita ha asumido la posición contraria. Salomón, que era uno de los favoritos de la Deidad, tenía un gabinete de copulación compuesto de setecientas esposas y trescientas concubinas. Ni para salvar su vida podría haber mantenido satisfechas siquiera a dos de esas jóvenes criaturas, aun cuando tenía quince expertos que lo ayudaban. Necesariamente las mil pasaban años y años con su apetito insatisfecho. Imagínense un hombre suficientemente cruel para contemplar ese sufrimiento todos los días y no hacer nada para mitigarlo. Maliciosamente hasta agregaba agudeza a este patético sufrimiento, al mantener siempre a la vista de esas mujeres, fuertes guardias cuyas espléndidas formas masculinas hacían que se les hiciera agua la boca a esas pobres muchachitas, y negándoles el solaz, pues esos caballeros eran eunucos. Un eunuco es una persona cuya vela ha sido apagada mediante un artificio.
De vez en cuando, mientras prosigo, tomaré uno u otro pasaje bíblico y les demostraré que este siempre viola la Ley de Dios. Incorporado más tarde a las normas de las naciones, la violación continúa. Pero ello puede esperar, no hay apuro.

UN CURSO DE MILAGROS. LECCIÓN 3

LECCIÓN 3

No entiendo nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

1. Aplica esta idea de la misma manera que las anteriores, sin hacer distinciones de ninguna clase. 2Cualquier cosa que veas se convierte en el objeto adecuado para la aplicación de la idea. 3Ase­gúrate de no cuestionar si es adecuado o no aplicarle la idea a algo. 4En estos ejercicios no se trata de juzgar. 5Cualquier cosa es adecuada si la: ves. 6Tal vez algunas de las cosas que veas tengan una carga emocional para ti. 7Trata de dejar a un lado esos senti­mientos, y simplemente aplícales la idea tal como se la aplicarías a cualquier otra cosa.
2. El objetivo de los ejercicios es ayudarte a despejar la mente de todas las asociaciones del pasado, para que puedas ver las cosas exactamente tal como se presentan ante ti ahora y también para que te des cuenta de lo poco que realmente entiendes acerca de ellas. 2Es esencial, por lo tanto, que tu mente se mantenga perfec­tamente receptiva y libre de juicios al seleccionar las cosas a las cuales vas a aplicar la idea del día. 3A tal efecto, una cosa es como cualquier otra: igualmente adecuada y, por lo tanto, igualmente útil.

EL TESTAMENTO DE SAN JUAN. J.J BENITEZ


EL TESTAMENTO DE SAN JUAN

PARTE 3. CAPÍTULO 12. EL UNIVERSO NO ERA INEVITABLE

Y en mi visión vi también el sexto Superuniverso, girando en torno al Gran Universo. Y sus cien mil universos proclamaban la gloria del Señor. Y de la sexta rueda de mundos escuché la voz del sexto de los Siete Espíritus Maestros. Él regenta la sexta Escuela de Dios. Y en ella se enseña el sexto atributo de la Divinidad. Y el sexto Espíritu Maestro dijo:

«Sólo Dios es el Primero. Escucha, hijo de la tierra, la sexta maravilla del Padre. »¿Creéis que Dios pierde su primacía porque delegue su poder? Su mano sigue firme sobre la palanca de las circunstancias. Y esas circunstancias son Él mismo. No confundáis su generosidad con el desinterés. Él delega y otorga su poder a sus hijos, pero permanece el Primero. Es el Primero. Será el Primero. Las decisiones finales son suyas. Nadie, ni siquiera los rebeldes, pueden ensombrecer su primacía. Fue escrito: "¿Quién como Dios?" Aquellos pocos que han elegido la iniquidad como bandera disfrutan limitadamente de su primacía. Y esa primacía es siempre como la mejoría que anuncia la muerte. Debéis sentiros felices y confiados: esa primacía del Padre está al servicio de la felicidad universal. Por ello no es erróneo profetizar que la felicidad revolotea en todas las órbitas de lo creado. »La soberanía del Padre es ilimitada. Estáis ante el hecho fundamental de toda creación. El universo no era inevitable. Aunque no comprendáis aún sus leyes y su armonía, no imaginéis que estáis ante un accidente cósmico. El universo no existe por sí mismo. Este Gran Universo y el Maestro Universo y cada uno de los siete Superuniversos y los cien mil universos de cada Superuniverso son un puro y sublime trabajo de creación divina. Él se asomó un día al tablero de sus infinitas posibilidades y pensó en la Creación. Y así surgió el Gran Universo y todo cuanto ya conoces. Todo fue trazado con amor. Cada sol, cada fuerza, cada mundo, cada vida, cada hombre y cada futuro. Todo fue dibujado en su Infinitud, con los pinceles de su Sabiduría. Todo —hasta el último entre los últimos— fue planeado con la meticulosidad del que ama. Tú entre ellos. Él escogió tus rasgos. Él moldeó tu cuerpo y Él sacó tu espíritu inmortal de su propia Inmortalidad. Todo, en suma, está sometido a su voluntad, porque todo es suyo.

El universo no era, pues, inevitable. Y esa bondad y amor en lo creado son tanto mayores cuanto más grande es su imperfección aparente. Dios no cubre a las criaturas perfectas de Havona con el amor con que cubre a los mundos evolucionarios del tiempo y del espacio. Ellos ya son el amor. Vosotros, en cambio, navegáis en busca del amor. ¿Quién puede necesitar más de Dios?»

Una única voluntad universal y soberana

«El hombre evolucionario rechaza la idea de una voluntad universal y soberana sobre todo lo creado. Esa realidad escapa a su intelecto. Sin embargo, en la más flagrante de las contradicciones, acepta y venera la actividad de esa misma voluntad soberana en la elaboración de las leyes del universo. Estáis rindiendo así el más grande homenaje al Soberano de tales leyes. No os engañéis: a la larga o a la corta, todas las filosofías y religiones desembocan en el concepto de un solo Dios y de una sola soberanía universal. El gobierno único del Padre es inevitable. Las causas universales priman siempre sobre los efectos universales. Es preciso que las corrientes de la vida y del pensamiento cósmico estén por encima de los niveles de su manifestación. No podéis explicar el pensamiento humano en base a una evolución natural de las especies. Jamás lo lograréis por ese camino. No podéis justificar la alegría o la esperanza, en base a parámetros evolucionistas inferiores. ¿De dónde os viene la capacidad para apreciar la belleza o la bondad? ¿Acaso de la grosera mutación de las especies? ¿De dónde creéis que nace la voluntad? ¿Quizá de un fenómeno natural, posible e identificable en la Naturaleza? No es posible comprender el entendimiento humano, si no es reconociendo una realidad superior. Jamás podréis explicar la excelsa e irrepetible realidad del hombre como ser moral, si no es partiendo de la realidad de un Padre Universal y amoroso.»

No preguntes sobre el sufrimiento de Dios

«En la sexta Escuela de Dios se enseña también otra regla de oro: "No preguntes sobre el sufrimiento de Dios." ¿Sufre el Padre Universal? Nadie conoce la respuesta. Dios es infinitamene poderoso. Suya es la soberanía universal. Suyo es el poder y la gloria. Suyo el conocimiento y la Infinitud. Suya la suprema omnipotencia y omnisciencia. Pero, ¿sufre el que todo lo llena? Dejadme que lance una respuesta al vacío: quizás sufra en sus criaturas imperfectas. Quizá se aflija en vuestras aflicciones. Quizá se estremezca en la noche oscura de la iniquidad. Pero sólo es un quizá. Él está en el pensamiento humano. Él conoce vuestros momentos de soledad. Él sufre. Él está en vuestras calamidades. Él sufre. Él tropieza con vosotros en la equivocación. Él sufre. Él sabe del hambre en vuestra hambre. Él sufre. Él se rasga en la batalla y en la enfermedad. Él sufre. Él es vosotros.»


UN CURSO DE MILAGROS. LECCIÓN 2

LECCIÓN 2

 Le he dado a todo lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] todo el significado que tiene para mí.

1. Los ejercicios que se deben llevar a cabo con esta idea son igua­les a los de la primera lección. 2Comienza con las cosas que estén cerca de ti, y aplica la idea a cualquier cosa en la que tu mirada se pose. 3Extiende luego tu campo visual. 4Gira la cabeza de modo que puedas incluir lo que se encuentre a ambos lados de ti. 5Si es posible, da la vuelta y aplica la idea a lo que se encuentre detrás de ti. 6Sé tan imparcial como puedas al seleccionar los objetos a los que vas a aplicar la idea; no te concentres en nada en particular, ni trates de incluir todo lo que veas en una zona determinada, ya que eso causaría tensión.
2. Echa simplemente una rápida mirada a tu alrededor, tratando de evitar la selección de objetos en función de su tamaño, brillan­tez, color o material, o de la relativa importancia que tengan para ti. 2El simple hecho de ver un objeto lo convierte en tu selección. 3Trata de aplicar la idea con la misma facilidad a un cuerpo que a un botón, a una mosca que a un piso, a un brazo que a una man­zana. 4El único criterio a seguir para aplicar la idea a algo es simplemente que tus ojos se hayan posado sobre ello. 5No trates de incluir nada en particular, pero asegúrate de no excluir nada deliberadamente.

ENTRANDO EN EL FUEGO VIOLETA

"YO SOY", ahora envuelta, en un invencible Campo de Fuerza y Protección. 
Desde ese foco "YO SOY" capaz de revisar mi vida como una observadora objetiva.
Pido a mi Ser Superior traer a la superficie de mi mente consciente, para experiencia individual conocida o desconocida que de algún modo me impida alcanzar mi más alto bien, que instantáneamente, transmute todos mis pensamientos, sentimientos, palabras, acciones, registros y recuerdos negativos en su perfección original. 
A través y alrededor de mis cuatro vehículos inferiores, físico, etérico, mental y espiritual está el pleno Poder de la Transmutadora llama Violeta, Flameando, Flameando, Flameando esta Luz desde el propio Corazón de Dios. 
"YO SOY" EN PERFECTA PAZ.
A medida que estas informaciones emergen yo las suelto sin emoción, sin dolor y sin miedo dentro del Fuego Violeta. Simplemente veo esa energía negativa saliendo liberada, transmutada en Luz y ¡yo la amo!
Así sea Poderoso "YO SOY" Poderoso "YO SOY" Poderoso "yo soy"

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