Mitología.
Los mitos en torno a la creación del mundo son muy numerosos.
En todas las culturas encontramos narraciones a cual más interesante y bella.
En la civilización china, a la que me acerqué a través de mis estudios de Acupuntura y Taoísmo, encontré la bellísima leyenda de Pan Gu.
En el comienzo, el Universo estaba contenido en un huevo, en el interior del cual, se relacionaban las dos fuerzas vitales, el yin y el yan. Dentro del huevo vivía Pan Gu que se había formado a partir de estas dos fuerzas y estuvo durmiendo durante 18.000 años. Al despertar se estiró y el huevo se rompió. Los elementos mas pesados del interior fueron hacia abajo para formar la tierra, y los mas ligeros flotaron para formar el cielo.
Entre la Tierra y el Cielo estaba Pan Gu.
Todos los días, durante otros 18.000 años, la tierra y el cielo se separaban un poco más y todos los días Pan Gu crecía en la misma proporción, por lo que siempre llenaba el espacio intermedio. Finalmente la tierra y el cielo llegaron a sus posiciones definitivas, y agotado, Pan Gu, se echó a descansar y murió. Su cuerpo y sus miembros se convirtieron en las montañas, sus ojos se convirtieron en el sol y la luna, su carne en la tierra, sus cabellos en los arboles y las plantas, sus lágrimas en ríos y mares, su aliento se convirtió en el viento y su voz en el trueno y el relámpago, por ultimo, las pulgas y parásitos de Pan Gu se convirtieron en la humanidad.



