Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

martes, 17 de junio de 2008

Un Curso de Milagros

Un Curso de Milagros

MANUAL PARA EL MAESTRO
INTRODUCCIÓN
1. En el pensamiento del mundo, los papeles de maestro y estu­diante están, de hecho, invertidos. 2Esta inversión es típica. 3Pa­rece como si el maestro y el alumno estuviesen separados y como si aquél le diese algo a éste, en vez de a sí mismo. 4Es más, se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica una parte relativamente pequeña de su tiempo. 5El curso subraya, por otra parte, el hecho de que enseñar es aprender, y de que, por consiguiente, no existe ninguna diferencia entre el maes­tro y el alumno. 6Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas de sueño.
2. Enseñar es demostrar. 2Existen solamente dos sistemas de pen­samiento, y tú demuestras constantemente tu creencia de que uno u otro es cierto. 3De tu demostración otros aprenden, al igual que tú. 4No es cuestión de si vas a enseñar o no, ya que en eso no hay elección posible. 5Podría decirse que el propósito del curso es proporcionarte los medios para que elijas lo que quieres enseñar, en base a lo que quieres aprender. 6No puedes darle nada a otro, ya que únicamente te das a ti mismo, y esto se aprende ense­ñando. 7Enseñar no es otra cosa que convocar testigos para que den fe de lo que crees. 8Es un método de conversión que no se lleva a cabo sólo con palabras. 9Toda situación tiene que ser para ti una oportunidad más para enseñarles a otros lo que tú eres, y lo que ellos son para ti. 10No tiene que ser más que eso, pero tampoco menos.
3. Por lo tanto, el programa de estudios que estableces está deter­minado exclusivamente por lo que crees que eres y por la relación que crees que otros tienen contigo. 2En la enseñanza tradicional, es posible que estas cuestiones no tengan nada que ver con lo que crees estar enseñando. 3Sin embargo, es imposible no usar el con­tenido de cualquier situación en la que te encuentres en favor de lo que enseñas realmente, y por ende, aprendes realmente. 4En relación con esto, el contenido verbal de lo que enseñas es irrelevante. 5Puede que coincida con ello, puede que no. 6La enseñanza que yace tras lo que dices es lo que te enseña. 7Enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti mismo. 8Su propósito funda­mental es aplacar las dudas que albergamos acerca de nosotros mismos. 9Esto no quiere decir que el ser que estás tratando de proteger sea real. 10Pero sí quiere decir que el ser que tú conside­ras real es al que le enseñas.
4. Esto es inevitable. 2No hay forma de escapar de ello. 3¿Cómo podría ser de otra manera? 4Todo el que sigue las enseñanzas del mundo, y todo aquel que está aquí las sigue hasta que cambia de parecer, enseña únicamente para convencerse a sí mismo de que él es lo que no es. 5He aquí el propósito del mundo. 6¿Cómo podrían entonces ser sus enseñanzas diferentes? 7A esta situación de ense­ñanza restringida y sin esperanzas, que no enseña sino muerte y desolación, Dios envía a Sus maestros. 8Y conforme éstos enseñan Sus lecciones de júbilo y de esperanza, su propio aprendizaje finalmente concluye.
5. Si no fuera por los maestros de Dios, habría muy pocas espe­ranzas de alcanzar la salvación, pues el mundo del pecado pare­cería ser eternamente real. 2Los que se engañan a sí mismos tienen que engañar, ya que no pueden sino enseñar engaño. 3¿Y qué otra cosa sino eso es el infierno? 4Éste es un manual para los maestros de Dios, 5quienes no son perfectos, pues, de lo contra­rio, no estarían aquí. 6Su misión, no obstante, es alcanzar la perfección aquí, y, por lo tanto, la enseñan una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la aprenden. 7Y después ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fortaleza y de verdad para siempre. 8¿Quiénes son? 9¿Cómo son escogidos? 10¿A qué se dedican? 11¿Cómo pueden alcanzar su propia salvación y la salvación del mundo? 12El propósito de este manual es contestar estas preguntas.

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