Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

martes, 11 de noviembre de 2008

MANUAL PARA EL MAESTRO

3. ¿CUÁLES SON LOS NIVELES DE ENSEÑANZA?

1. Los maestros de Dios no tienen un nivel de enseñanza fijo. 2Cada situación de enseñanza-aprendizaje entraña en sus inicios una relación diferente, si bien el objetivo final es siempre el mismo: hacer de la relación una relación santa, en la que ambos puedan ver al Hijo de Dios libre de pecado. 3No hay nadie de quien un maestro de Dios no pueda aprender, de manera que no hay nadie a quien él no pueda enseñar. 4Desde un punto de vista práctico, no obstante, es imposible que pueda llegar a conocer a todo el mundo, o que todo el mundo lo pueda encontrar a él. 5Por lo tanto, el plan dispone que cada maestro de Dios establezca contactos muy específicos. 6En la salvación no hay coincidencias. 7Los que tienen que conocerse se conocerán, ya que juntos tienen el potencial para desarrollar una relación santa. 8Están listos el uno para el otro.
2. El nivel más simple de enseñanza aparenta ser bastante super­ficial. 2Consiste en lo que parecen ser encuentros fortuitos: el encuentro de dos supuestos extraños en un ascensor "por casua­lidad"; el niño que sin mirar adónde va se tropieza con un adulto "por accidente"; dos estudiantes que "de pronto" se encuentran caminando juntos a casa. 3Estos encuentros no ocurren al azar. 4Cada uno de ellos tiene el potencial de convertirse en una situa­ción de enseñanza-aprendizaje: 5Quizá los dos supuestos extra­ños en el ascensor se sonrían el uno al otro; tal vez el adulto no reprenda al niño por haber tropezado con él, y tal vez los estu­diantes se hagan amigos. 6Es posible, incluso en el nivel de encuentro más fortuito, que dos personas pierdan de vista sus intereses separados aunque sólo sea por un instante. 7Ese ins­tante será suficiente. 8La salvación ha llegado.
3. Es difícil entender que el concepto de niveles de enseñanza del curso universal esté tan desprovisto de significado en la realidad como lo está el concepto de tiempo. 2La ilusión de uno permite la ilusión del otro. 3Con el tiempo, el maestro de Dios parece comenzar a cambiar de parecer acerca del mundo con una sola decisión, y luego, a medida que la enseña, aprende más y más acerca de esa nueva orientación. 4Hemos hablado ya de la ilusión del tiempo, pero la ilusión de diferentes niveles de enseñanza parece ser algo distinto. 5Quizá la mejor manera de demostrar que estos niveles no pueden existir, es simplemente diciendo que todo nivel en la situación de enseñanza-aprendizaje es parte del plan de Dios para la Expiación, y Su plan no puede tener niveles, por ser un reflejo de Su Voluntad. 6La salvación está siempre lista y siempre presente. 7Los maestros de Dios operan en diferentes niveles, pero el resultado es siempre el mismo.
4. Cada situación de enseñanza-aprendizaje es máxima, en el sen­tido de que cada persona involucrada aprende lo máximo que puede de la otra en ese momento. 2En ese sentido, y sólo en ese sentido, podemos hablar de niveles de enseñanza. 3Si usamos esta definición de niveles de enseñanza, el segundo nivel es una rela­ción más prolongada en la que, por algún tiempo, dos personas se embarcan en una situación de enseñanza-aprendizaje bastante intensa, y luego parecen separarse. 4Al igual que en el primer nivel, estos encuentros no son por casualidad, ni lo que aparenta ser el final de la relación es realmente un final. 5Una vez más, cada uno de ellos aprendió lo máximo posible durante el tiempo que estuvieron juntos. 6Los que se han conocido, no obstante, volverán algún día a encontrarse, pues el destino de toda relación es hacerse santa. 7Dios no se equivoca con respecto a Su Hijo.
5. El tercer nivel de enseñanza se da en relaciones que, una vez formadas, son de por vida. 2En estas situaciones de enseñanza-­aprendizaje se le provee a cada persona de un compañero de aprendizaje determinado que le ofrece oportunidades ilimitadas de aprender: 3Por lo general no hay muchas relaciones de este tipo, ya que su existencia implica que las personas en cuestión han alcanzado simultáneamente un nivel en el que el equilibrio entre aprendizaje y enseñanza es perfecto. 4Esto no significa que necesariamente se den cuenta de ello; de hecho, en la mayor parte de las ocasiones no se dan cuenta. 5Puede que incluso haya bastante hostilidad entre ellos por algún tiempo, o tal vez de por vida. 6Mas si así lo deciden, tienen ante sí la lección perfecta y pueden aprenderla. 7Y si deciden aprenderla, se convierten en los salvadores de los maestros que flaquean y que incluso parecen fracasar. 8Es imposible que un maestro de Dios no encuentre la Ayuda que necesita.

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