30 de diciembre Acción y oración
SOLO POR HOY NARCÓTICOS ANÓNIMOS
Etiquetas: narcóticos anónimos
DESCANSO EN DIOS
2. "Descanso en Dios." 2Este pensamiento te brindará el descanso y el sosiego, la paz y la quietud, así como la seguridad y felicidad que buscas. 3"Descanso en Dios." 4Este pensamiento tiene el poder de despertar la verdad durmiente en ti que posees la visión que ve más allá de las apariencias hasta esa misma verdad en todo el mundo y en todo lo que existe. 5He aquí el fin del sufrimiento para el mundo entero y para todo aquel que jamás haya venido o haya de venir para estar aquí por algún tiempo. 6He aquí el pensamiento mediante el cual el Hijo de Dios nace de nuevo para reconocerse a sí mismo.
3. "Descanso en Dios." 2Completamente impávido, este pensamiento te sacará adelante a través de tormentas y luchas, más allá del infortunio y del dolor, de la pérdida y de la muerte, y te llevará a la certeza de Dios. 3No hay sufrimiento que no pueda sanar. 4No hay problema que no pueda resolver. 5Y no hay apariencia que no se convierta en la verdad ante los ojos de vosotros que descansáis en Dios.
4. Éste es el día de la paz. 2Descansas en Dios, y mientras los vientos del odio dividen el mundo, tu descanso permanece imperturbable. 3Tuyo es el descanso de la verdad. 4Las apariencias no te pueden perturbar. 5Exhortas a todos tus hermanos a que se unan a ti en tu descanso, y ellos te oirán y vendrán a ti porque descansas en Dios. 6No oirán ninguna otra voz excepto la tuya porque tú le entregaste tu voz a Dios, y ahora descansas en Él y dejas que Él hable a través de ti.
5. En Él no tienes inquietudes, preocupaciones, agobios, ansiedades o dolor, ni miedo al futuro ni remordimientos por el pasado. 2Descansas en la intemporalidad, mientras que el tiempo pasa de largo sin dejar marca sobre ti, pues nada puede jamás alterar tu descanso en modo alguno. 3Descansa hoy. 4Y según cierras los ojos, sumérgete en la quietud. 5Permite que estos períodos de descanso y respiro le aseguren a tu mente que todas sus frenéticas fantasías no eran sino los sueños de un delirio febril que ya pasó. 6Deja que tu mente se aquiete y acepte con agradecimiento su curación. 7Ahora que descansas en Dios ya no vendrán a rondarte sueños de terror. 8Dedica tiempo hoy a ir más allá de los sueños, hasta llegar a la paz.
6. En los descansos que hoy tomas cada hora, una mente fatigada de repente se alegrará, un pájaro con las alas rotas romperá a cantar y un arroyo por largo tiempo seco manará de nuevo. 2El mundo renace cada vez que descansas y recuerdas cada hora, que viniste a brindarle la paz de Dios al mundo a fin de que pudiese descansar junto contigo.
7. Cada vez que hoy descansas cinco minutos el mundo se acerca más a su despertar. 2Y el momento en que lo único que haya sea descanso se acerca más a todas las mentes cansadas y exhaustas, demasiado agotadas ahora como para poder seguir adelante solas. 3Y estas mentes oirán al pájaro cantar otra vez y verán el manantial manar de nuevo, y con renacida esperanza y renovado vigor marcharán con paso ligero por la senda que de súbito parece más fácil de recorrer según siguen adelante.
8. Hoy descansas en la paz de Dios, y desde tu descanso exhortas a tus hermanos a que encuentren el suyo y descansen junto a ti. 2Hoy serás fiel a tu cometido, al no olvidarte de nadie e incluir a todos en el infinito círculo de tu paz, el sagrado santuario donde reposas. 3Abre las puertas del templo y deja que tus hermanos distantes y tus amigos más íntimos vengan desde los mas remotos lugares del mundo, así como desde los más cercanos; invítalos a todos a entrar y a descansar contigo.
9. Hoy descansas en la paz de Dios, tranquilo y sin miedo. 2Cada uno de tus hermanos viene a descansar y a ofrecerte a ti su descanso. 3Descansamos juntos aquí, pues así es como nuestro descanso es total, y lo que hoy damos ya lo hemos recibido. 4El tiempo no es el guardián de lo que damos hoy. 5Damos a los que aún no han nacido y a los que ya partieron, a todo Pensamiento de Dios, y a la Mente en la que estos Pensamientos nacieron y en donde descansan. 6Y les recordamos su lugar de descanso cada vez que nos decimos a nosotros mismos: "Descanso en Dios”
Etiquetas: Un curso de milagros
ORACIÓN DE PETICIÓN
Padre nuestro que estas en los cielos...Hoy, Dios Amado, nos acercamos a Ti con el corazón triste pero esperanzado. Tenemos una petición. Juan Mellado Manzano de 61 años está atravesando una situación crítica en su estado de salud. Hace unos días que le operaron de corazón, hubo problemas en la intervención y las cosas se han ido complicando. Está en coma inducido y sufre infección en el riñón. Juan es un hombre fuerte y amoroso. Tú le conoces. Solamente Tú decides el destino de las personas, pero desde aquí, Te pedimos con toda humildad, que derrames sobre Juan Tu Cascada de Amor Infinito para que pueda recuperarse sin secuelas. Oh Dios derrama sobre Juan la Luz de la curación y que las células de su cuerpo recuperen la salud perfecta. Envía Tu Luz de Sabiduría Divina sobre los médicos que le atienden para que sus decisiones sean las correctas. Que el Espíritu Santo acompañe y consuele a sus familiares que tanto están sufriendo. Padre nuestro que estas en el cielo...Decid la oración que mas se acomode a vuestro sentimiento.
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TERCER PASO DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS
TERCER PASO
Decidimos poner nuestra voluntad y nuestra vida
al cuidado de Dios, tal como cada cual de nosotros lo concibe.
Practicar el Tercer Paso es como abrir una puerta que todavía parece estar cerrada y bajo llave. Lo único que nos hace falta es la llave y la decisión de abrir la puerta de par en par. Solo hay una llave, y es la de la buena voluntad. Al quitar el cerrojo con la buena voluntad, la puerta casi se abre por sí misma, y al asomarnos, veremos un letrero al lado de una camino que dice: "Este es el camino hacia una fe que obra". Los dos primeros Pasos, nos dedicamos a reflexionar. Nos dimos cuenta de que éramos impotentes ante el alcohol, pero también vimos que algún tipo de fe, aunque sólo fuera una fe en A.A., es posible para cualquiera. Estas conclusiones no nos exigían ninguna acción; sólo nos requerían la aceptación.
Como todos los Pasos restantes, el Paso Tres requiere de nosotros acción positiva, porque sólo poniéndonos en acción podemos eliminar la obstinación que siempre ha bloqueado la entrada de Dios -o, si prefieres, de un Poder Superior - en nuestras vidas. La fe, sin duda, es necesaria, pero la fe por sí sola de nada sirve. Es posible tener fe y, al mismo tiempo, negar la entrada de Dios en nuestra vida. Por lo tanto, el problema que ahora nos ocupa es el de encontrar las medidas específicas que debemos tomar para poder dejarle entrar. El Tercer Paso representa nuestra primera tentativa para hacerlo. De hecho, la eficacia de todo el programa de A.A. dependerá de lo seria y diligentemente que hayamos intentado llegar a "una decisión de poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos".
A cada principiante mundano y práctico, este Paso le parece difícil, e incluso imposible. Por mucho que desee tratar de hacerlo, ¿cómo puede exactamente poner su voluntad y su propia vida al cuidado de cualquier Dios que él cree que existe?. Afortunadamente, los que lo hemos intentado, con el mismo recelo, podemos atestiguar que cualquiera, sea quien sea, puede empezar a hacerlo. Además, podemos agregar que un comienzo, incluso el más tímido, es lo único que hace falta. Una vez que hemos metido la llave de la buena voluntad en la cerradura, y tenemos la puerta entreabierta, nos damos cuenta de que siempre podemos abrirla un poco más. Aunque la obstinación puede cerrarla otra vez de un portazo, como a menudo lo hace, siempre se volverá a abrir tan pronto como nos valgamos de la llave de la buena voluntad.
Puede que todo esto te suene misterioso y oculto, algo parecido a la teoría de la relatividad de Einstein o a una hipótesis de física nuclear. No lo es en absoluto. Veamos lo práctico que realmente es. Cada hombre y cada mujer que se ha unido a A.A. con intención de quedarse con nosotros, ya ha comenzado a practicar, sin darse cuenta, el Tercer Paso. ¿No es cierto que en todo lo que se refiere al alcohol, cada uno de ellos ha decidido poner su vida al cuidado, y bajo la protección y orientación de Alcohólicos Anónimos?. Ya ha logrado una buena disposición para expulsar su propia voluntad y sus propias ideas acerca del problema del alcohol y adoptar, a cambio, las sugerencias por A.A. Todo principiante bien dispuesto se siente convencido de que A.A. es el único refugio seguro para el barco a punto de hundirse en que se ha convertido su vida. Si esto no es entregar su voluntad y su vida a una Providencia recién encontrada, entonces, ¿qué es?.
Pero supongamos que el instinto todavía nos proteste a gritos, como sin duda lo hará: "Sí, en cuanto al alcohol, parece que tengo que depender de A.A.; pero en todos los demás asuntos, insisto en mantener mi independencia. No hay nada que me vaya a trasformar en una nulidad. Si sigo poniendo mi vida y mi voluntad al cuidado de Alguien o de Algo. ¿qué será de mí?. Me convertiré en un cero a la izquierda". Este, por supuesto, es el proceso por el que el instinto y la lógica intentan reforzar el egotismo y así frustran el desarrollo espiritual. Lo que esta forma de pensar tiene de malo es el no tener en cuenta los hechos reales. Y los hechos parecen ser los siguientes: Cuanto más dispuestos estamos a depender de un Poder Superior, más independientes somos en realidad. Por lo tanto, la dependencia, tal y como se practica en A.A., es realmente una manera de lograr la verdadera independencia del espíritu. Examinemos, por un momento, esta idea de la dependencia al nivel de la vida cotidiana. Es asombroso descubrir lo dependientes que somos en esta esfera, y lo poco conscientes que somos de esa dependencia. Todas las casas modernas tienen cables eléctricos que conducen la energía y la luz a su interior. Nos encanta esta dependencia; no queremos por nada en el mundo que se nos corte el suministro eléctrico. Al aceptar así nuestra dependencia de esta maravilla de la ciencia, disfrutamos de una mayor independencia personal. No sólo disfrutamos de más independencia, sino también de más comodidad y seguridad. La corriente fluye hasta llegar donde se necesite. La electricidad, esa extraña energía que muy poca gente comprende, satisface silenciosa y eficazmente nuestras necesidades diarias más sencillas, y también las más apremiantes. Pregúntale si no al enfermo de polio, encerrado en un pulmón de acero, que depende ciegamente de un motor eléctrico para poder seguir respirando.
Pero, ¡cómo cambia nuestra actitud cuando se trata de nuestra independencia mental o emocional! Con cuánta insistencia reclamamos el derecho de decidir por nosotros mismos precisamente lo que vamos a pensar y exactamente lo que vamos a hacer. Sí, vamos a sopesar el pro y el contra de todo problema. Escucharemos cortésmente a los que quieran aconsejarnos, pero solamente nosotros tomaremos todas las decisiones. En tales asuntos, nadie va a limitar nuestra independencia personal. Además, creemos que no hay nadie que merezca toda nuestra confianza. Estamos convencidos de que nuestra inteligencia, respaldada por nuestra fuerza de voluntad, puede controlar debidamente nuestra vida interior y asegurar nuestro éxito en el mundo en que vivimos. Esta brava filosofía, según la cual cada hombre hace el papel de Dios, suena muy bien, pero todavía tiene que someterse a la prueba decisiva: ¿cómo va a funcionar en la práctica? Una detenida mirada al espejo debe ser suficiente respuesta para cualquier alcohólico.
Si su imagen en el espejo le resulta demasiado horrorosa de contemplar (y suele ser así), no estaría de más que el alcohólico echara una mirada a los resultados que la gente normal obtiene con la autosuficiente. En todas partes ve a gente colmada de ira y de miedo. Ve a sociedades desintegrándose en facciones que luchan entre sí. Cada facción les dice a las otras, "Nosotros tenemos razón y ustedes están equivocados". Cada grupo de presión de esta índole, si tiene fuerza suficiente, impone su voluntad en los demás, convencido de la rectitud de su causa. Y en todas partes se hace lo mismo en plan individual. El resultado de tanta lucha es una paz cada vez más frágil y una hermandad cada vez menor. La filosofía de la autosuficiencia no es rentable. Se puede ver claramente que es un monstruo devastador que acabará llevándonos a la ruina total.
Por lo tanto, nosotros los alcohólicos nos podemos considerar muy afortunados.
Cada uno de nosotros ya ha tenido su propio y casi mortal encuentro con el monstruo de la obstinación, y ha sufrido tanto su pesada opresión que está dispuesto a buscar algo mejor. Así que, por las circunstancias y no por ninguna virtud que pudiéramos tener, nos hemos visto impulsados a unirnos a A.A., hemos admitido nuestra derrota, hemos adquirido los rudimentos de la fe y ahora queremos tomar la decisión de poner nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de un Poder Superior.
Nos damos cuenta de que la palabra "dependencia" es tan desagradable para muchos siquiatras y sicólogos como lo es para los alcohólicos. Al igual que nuestros amigos profesionales, nosotros también somos conscientes de que hay formas impropias de dependencia. Las hemos padecido en carne propia. Por ejemplo, ningún adulto debe tener una excesiva dependencia emocional de sus padres. Hace años que debían haber cortado el cordón umbilical, y si no lo han cortado ya, deberían darse cuenta del hecho. Esta forma de dependencia impropia ha causado que muchos alcohólicos rebeldes lleguen a la conclusión de que cualquier tipo de dependencia tiene que ser insoportablemente dañina. Pero el depender de un grupo de A.A. o de un Poder Superior no ha producido ningún resultado funesto para nadie.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, se puso a prueba por primera vez este principio espiritual. Los A.A. se alistaron en las fuerzas armadas y se encontraba estacionados en todas partes del mundo. ¿Podrían aguantar la disciplina, comportarse con valor en el fragor de las batallas, y soportar la monotonía y las angustias de la guerra? ¿Les serviría de ayuda el tipo de dependencia que habían aprendido en A.A.? Pues, sí les sirvió. Tuvieron incluso menos recaídas y borracheras emocionales que los A.A. que se quedaban en la seguridad de sus hogares. Tenían tanta capacidad de resistencia y tanto valor como los demás saldados. Tanto en Alaska como en las cabezas de playa de Salerno, su dependencia de un Poder Superior les ayudó. Y lejos de ser una debilidad, esta dependencia fue su principal fuente de fortaleza.
¿Cómo puede entonces una persona bien dispuesta seguir poniendo su voluntad y su vida al cuidado de un Poder Superior? Ya le hemos visto dar un comienzo al empezar a confiar en A.A. para solucionar su problema con el alcohol. A estas alturas es probable que se haya convencido de que tiene otros problemas además del alcohol y que, a pesar de todo el empeño y el valor con que los afronte, algunos de estos problemas no se pueden solucionar. Ni siquiera puede hacer el menor progreso. Le hacen sentirse desesperadamente infeliz y amenazan su recién lograda sobriedad. Al pensar en el ayer, nuestro amigo sigue siendo víctima de los remordimientos y del sentido de la culpabilidad. Todavía se siente abrumado por la amargura cuando piensa en quienes aún odia o envidia. Su inseguridad económica le preocupa enormemente, y le entra pánico al pensar en las naves quemadas por el alcohol, que le pudieran haber llevado a un puerto seguro. Y, ¿cómo va a arreglar ese lío que le costó el afecto de su familia y le separó de ella? No podrá hacerlo contando únicamente con su valor y su voluntad. Ahora tendrán que depender de Alguien o de Algo.
Al principio, es probable que ese "alguien" sea su más íntimo amigo de A.A. Cuenta con lo que le ha asegurado esa persona, de que sus numerosas dificultades, aun más algunas ahora porque no puede utilizar el alcohol para matar las penas, también se pueden resolver. Naturalmente, el padrino le indica a nuestro amigo que su vida todavía es ingobernable a pesar de que está sobrio, que no ha hecho sino un mero comienzo en el programa de A.A. Es sin duda una buena cosa lograr una sobriedad más segura por medio de la admisión del alcoholismo y de la asistencia a algunas reuniones de A.A., pero esto dista mucho de ser una sobriedad permanente y una vida útil y feliz. Allí entran en juego los demás Pasos del programa de A.A. Nada que no sea una práctica constante de estos Pasos como una manera de vida puede producir el resultado tan deseado.
Luego el padrino le explica que los demás Pasos del programa de A.A. sólo podrán practicarse con éxito cuando se haya intentado practicar el Tercer Paso con determinación y persistencia. Puede que estas palabras les sorprendan a los recién llegados que no han experimentado sino un desinflamiento constante, y que se encuentran cada vez más convencidos de que la voluntad humana no vale para nada en absoluto. Han llegado a creer, y con razón, que otros muchos problemas además del alcohol, no cederán ante un ataque frontal emprendido por el individuo solo y sin ayuda. Pero ahora parece que hay ciertas cosas que sólo el individuo puede hacer. El solito, y conforme a sus propias circunstancias, tiene que cultivar la buena voluntad. Cuando haya adquirido la buena voluntad, sólo él puede tomar la decisión de esforzarse. El intentar hacer esto es un acto de su propia voluntad. Todos los Doce Pasos requieren un constante esfuerzo personal para someternos a sus principios y así, creemos, a la voluntad de Dios. Empezamos a hacer el debido uso de nuestra voluntad cuando tratamos de someterla a la voluntad de Dios. Para todos nosotros, ésta fue una maravillosa revelación. Todas nuestras dificultades se habían originado en el mal uso de la fuerza de voluntad. Habíamos tratado de bombardear nuestros problemas con ella, en lugar de intentar hacerla coincidir con los designios que Dios tenía para nosotros. El objetivo de los Doce Pasos de A.A. es hacer esto posible cada vez más, y el Tercer Paso nos abre la puerta.
Una vez que estemos de acuerdo con estas ideas, es muy fácil empezar a practicar el Tercer Paso. En todo momento de trastornos emocionales o indecisiones, podemos hacer una pausa, pedir tranquilidad, y en la quietud decir simplemente: "Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia. Hágase Tu voluntad, no la mía".
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Oración de petición
Padre nuestro que estás en los cielos... Hoy, nos acercamos a Ti con el corazón dolorido. Tenemos una petición, es para Álvaro B. de 21 años. Fue arrollado por un coche hace unos días. Álvaro tiene traumatismo craneal severo y está siendo operado, se encuentra en coma inducido, pero es un chico fuerte y sabemos, que gracias a Tu Infinita Bondad y Misericordia, Álvaro se recuperará. Oh Dios Amado, derrama sobre Álvaro la Luz de la curación y guía a los médicos que le atienden para que su actuación sea la apropiada y correcta. También te pedimos por su familiares que están sufriendo muchísimo, envíales la Luz del Espíritu Santo para que ponga consuelo y esperanza en su corazón. HÁGASE TU VOLUNTAD
Etiquetas: oración
SERVICIO DE ORACIÓN
Este jueves, nos acercamos a Ti, Dios Amado con el corazón tranquilo. Te damos gracias por todos Tus dones y te pedimos que nos bendigas con tu infinito Amor.
Etiquetas: servicio de oración
TALLER DE POESÍA
TALLER DE POESÍA
Viernes por la tarde
Tarde de versos, de palabras
De ilusiones y pensamientos
Compartir estrofas, rimas, sonetos.
A veces en prosa escribimos cuentos
-que suena asonante
-lleva rima interna
es interesante la critica abierta
Viernes por la tarde, Venus y afrodita
Hablan y discuten de amor, de la vida.
Neptuno imponente rima sus verdades
Y con su tridente las suelta en el aire.
Hadas y más hadas, acuario que fluye
Un león que ruge bruñido de sol
En un rinconcito otro acuario luce
Igual que una estrella con versos de humor
Somos cantareros que en la fuente fresca
Los viernes bebemos
Y las aguas turbias dejamos pasar
“Yo salí a buscarte” dice la poeta
Que ha desempolvado sus versos de azahar
Pólux, la gemela, gemela inmortal
Ha llegado en mayo con sus redondillas
Para el recital
Entre verso y verso de una dulce abuela
Comemos buñuelos bañados con miel
Y dice una estrofa la voz temblorosa
de José Manuel
A veces, cual Júpiter lanzador de rayos
Yo lanzo palabras cargadas de amor
Y son mis poemas latidos de vida
Rosales en flor
Viernes por la tarde
Telar de alegría, risas, armonía
Nostalgias de ayer
Buena compañía
y hacer poesía en este taller.
Maite Galiana
Madrid 10 de junio 2006
Etiquetas: poesía
VANIDAD DE VANIDADES
1:1 Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.
1:12 Yo el Predicador fui rey sobre Israel en Jerusalén.
Etiquetas: Biblia
LA LLAVE DE ORO
Etiquetas: LA LLAVE DE ORO
ORACIÓN
Etiquetas: servicio de oración
Juan Ramón Jiménez
Etiquetas: Juan Ramón Jiménez
MI CUMPLEAÑOS
Hoy cumplo años y estoy agradecida. Mi corazón ha latido sin queja 365 días, aunque a veces, no ha podido evitar un acelerón. Me he enamorado, no solo una vez, bien pudiera haber sido lujuria disfrazada de amor. No importa, he estado viva.
Mi pequeño mundo se ha expandido un poco y gracias a las ondas, a internet y a Dios he disfrutado de la compañía de personas excepcionales. Este blog me ha dado grandes satisfacciones.
No voy más allá del recuerdo cercano de este año cargado de bendiciones. Dejo que mi pasado sea un instante en el Universo y me abro como un canal hacia la Luz, que irradia en todas direcciones, de este momento mágico en el que escribo.
Expreso mis propósitos para el tiempo que viene. Quiero seguir creciendo, y que fluya hacia mí la experiencia vital con confianza, optimismo e ilusión. Quiero poder ofrecer un verdadero, útil y efectivo servicio a otros.
Mis deseos, además de los de salud y materiales (ya sabéis, que toda mi familia goce de perfecta salud, que me toque la lotería y esas cosas, o un novio rico y generoso) son: Paz para mi espíritu y Sosiego para mi corazón.
Hoy es otro precioso día sobre la Tierra y quiero vivirlo con alegría. Hoy es el mejor día para celebrar la vida.
Maite Galiana 8-12-2008
Etiquetas: mi cumple
EN CASA (Poesía)
EN CASA
No sé cómo romper la barrera.
No sé como acercarme a ti.
No sé como retorcer tus gustos entre mis manos
Y transformarlos mágicamente.
Que poses tus ojos en mí
Que bebas de mis labios.
Guardo mil besos y otros mil.
No, no soy yo, en tu mente que busca lo perfecto,
Las curvas sinuosas,
Las caderas anchas, la piel de terciopelo,
El pelo de azabache y pechos de marfil.
No, pero mira, guardo mil besos y otros mil.
Mis brazos serán corola de amor,
Mi lengua, un rio transparente
Mis ojos, tu luz y tu calor,
La plata de mi pelo, sosiego.
Paz, te dará mi voz.
No, Tampoco eres tú el de brazos de acero,
El de torso de bronce, el de piernas de mármol
O asta de marfil
Pero si estoy contigo
Estoy en casa.
Maite Galiana 5-12-2008
Etiquetas: poesía
MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS
Etiquetas: Mujeres que corren con los lobos
MIS MASCOTAS
Nunca supimos como educarla. La casa empezó a llenarse de orines y heces caninas. Nos sugerían que había que asustarla haciendo ruido con un periódico, pero claro, faltaba la constancia. Los cojines del sofá pasaron a mejor vida y la gomaespuma se amontonaba en los rincones. Mis castellanos color corinto, que tanto me gustaban, aparecieron mordisqueados y rotos, las cortinas se soltaron de la barra en alguna ocasión en la que ella jugaba con la tela. Alguna vez vomitó sobre las colchas. No dormía sobre la cama, había aprendido a meterse dentro y se tapaba bajo las sabanas.
Los meses que estuvo en casa, mientras crecía y se convertía en una preciosa setter de rabo corto, fueron un autentico caos.
Mi madre tomo la decisión de regalarla a unos amigos y aquello sí que fue un verdadero drama, pero en el fondo, sabíamos que era lo mejor para todas, incluida la perra que había pasado a ser una niña más. El sentimiento de culpa duró poco. Nos derrotamos ante la evidencia. Éramos incapaces de educar a la perra. Lloramos.
A los pocos años tuvimos un precioso pastor alemán al que llamamos Ulises. “Uli” para nosotras. No fui yo quien lo llevó a casa, pero se quedó también unos meses y la experiencia se repitió. Conseguimos que en alguna ocasión depositara sus heces en la calle, pero casi siempre lo hacía en la casa, sobre periódicos y también orinaba y otra vez la desagradable tarea de recoger pises y cacas. No recuerdo quien se lo llevó, pero sé, que recuperaría su dignidad de perro y viviría como un perro en vez de cómo un niño. Lloramos.
No sé como mi casa pasó a ser el hogar de un gracioso conejo al que llamamos “Tilín”. Cagaba por todas partes, pero era muy simpático y le cogimos cariño. Cuando llegó a su madurez y en vista de que no sabíamos que hacer con él, mi madre decidió que lo mejor era ponerlo en la sartén, y preparó un suculento guiso de conejo. Todas menos mi hermana pequeña comimos. Todas lloramos.
Una noche al entrar al portal, mi madre encontró un cachorrito herido y medio muerto. Le había atropellado un coche y se refugió allí. Era negro como el carbón y arrastraba las dos patas de atrás. Le pusimos un nombre “Yumi” y le adoptamos.
El perro empezó a mejorar. Los huesos de la pata izquierda trasera no soldaron bien y el pobre tenía que apoyarse en tres patas para orinar. Metía la pata mala entre las dos delanteras y resultaba muy graciosa la postura. Yumi era un perro muy inteligente, se arrimaba a la puerta cuando quería salir a la calle y tiraba de la manga si no le hacías caso, cogía el cacharro de la comida en la boca si tenía hambre y pedía, y lo mismo si tenía sed. Realmente fue él quien nos educó a nosotras.
Tenía un cuerpo poderoso, sobre todo el pecho y las patas delanteras, ojos negros y avispados, siempre atentos y un hocico alargado y negro.
Una vez se enamoró. Corría desesperado al portal de su amada en cuanto ponía una pata en la calle. Su amada era una perrilla chica y coquetona cuya dueña estaba embarazada. El pobre Yumi, en su furor, arañó a la mujer en una pierna y lo denunció. Hubo un juicio y mi perro fue condenado a 15 días de perrera. Mi madre se deshizo de él. Lloramos.
Luego tuve una gatita siamesa, guapa, dulce, cariñosa, buena. Yo adoraba a Wendy. Nació en mi casa. Una amiga me dejó a la mamá para que la cuidara y mi amiga se fue, por demasiado tiempo. La crucé y me quedé con una cachorrita. La llevaba conmigo a todas partes. También la convertí en una niña y finalmente y muy a mi pesar tuve que dejarla en la finca de unos amigos donde, seguramente, ella fue feliz.
También tuve en mi casa un pájaro, un periquito que el padre de mi hijo le regaló. Nunca pude querer al pobre periquito y creo que mi hijo tampoco, era una especie de adorno bobo en una jaula. A los dos años se lo devolvimos y me sentí liberada.
Dos peces naranjas en una pecerita de bola vivieron un tiempo sobre mi estantería, un día aparecieron flotando sobre la superficie del agua. Pobres amigos, desparecieron por la taza del váter después de elevar una oración por sus almas de peces.
Madrid es la ciudad de los gatos. En el patio de mi casa paren continuamente las gatas y mi madre ha cuidado casi siempre de los gatitos. Les ha puesto leche y les ha curado los ojos cuando han estado enfermos. También se ha ocupado de prepararles comida a los adultos, no solo las sobras. Casi todos los gatos que nacen allí se quedan tuertos, tal vez sea la toxoplasmosis o algún gen extraño. También ha recogido los cadáveres cuando han muerto.
Hace unos años me sentí especialmente conmovida por un gato adulto que, repentinamente, empezó a adelgazar. Por instinto, acerqué mis manos hacia su cuerpo con intención de curarle, hice varios pases sobre su lomo y envolví su cabeza en mis manos. No volví a verle.
La imagen de un gato flaco que caminaba muy muy lento, cruzó por mi frente una tarde en la que intentaba dormir. Me invadió una sensación de paz y compasión. Nos dijimos adiós. Llamé a mi madre para que buscara su cadáver en el patio. Lo enterramos.
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