sábado 31 de enero de 2009

CUARTO PASO DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

CUARTO PASO

"Sin miedo hicimos un minucioso inventario
moral de nosotros mismos".

Al ser creados, fuimos dotados de instintos para un propósito. Sin ellos, no seríamos seres humanos completos. Si los hombres y las mujeres no se esforzaron por tener seguridad personal, si no se molestaran en cosechar su alimento o en construir sus moradas, no podrían sobrevivir. Si no se reprodujeran, la tierra no estaría poblada. Si no hubiera ningún instinto social, si a los seres humanos no les importara disfrutar de la compañía de sus semejantes, no existiría sociedad alguna. Por lo tanto, estos deseos de relaciones sexuales, de seguridad material y emocional, y de compañerismo, sin duda provienen de Dios.
No obstante, estos instintos, tan necesarios para nuestra existencia, a menudo sobrepasan con mucho los límites de su función apropiada. Poderosa y ciegamente, y muchas veces de una manera sutil, nos impulsan, se apoderan de nosotros, e insisten en dominar nuestras vidas. Nuestros deseos de sexo, de seguridad material y emocional, y de un puesto eminente en la sociedad a menudo nos tiranizan. Cuando se salen así de sus cauces, los deseos naturales del ser humano, le crean grandes problemas; de hecho, casi todos los problemas que tenemos, tienen su origen aquí. Ningún ser humano, por bueno que sea, es inmune a estos problemas. Casi todo grave problema emocional se puede considerar como un caso del instinto descarriado. Cuando esto ocurre, nuestros grandes bienes naturales, los instintos, se han convertido en debilidades físicas y mentales.
El Cuarto Paso es nuestro enérgico y esmerado esfuerzo para descubrir cuáles han sido, y siguen siendo, para nosotros estas debilidades. Queremos saber exactamente cómo, cuándo y dónde nuestros deseos naturales nos han retorcido. Queremos afrontar, sin pestañear, la infelicidad que esto ha causado a otras personas y a nosotros mismos. Al descubrir cuáles son nuestras deformaciones emocionales, podemos empezar a corregirlas. Si no estamos dispuestos a hacer un esfuerzo persistente para descubrirlas, es poca la sobriedad y felicidad que podemos esperar. La mayoría de nosotros nos hemos dado cuenta de que, sin hacer sin miedo un minucioso inventario moral, la fe que realmente obra en la vida cotidiana se encuentra todavía fuera de nuestro alcance.
Antes de entrar en detalles sobre la cuestión del inventario, tratemos de identificar cuál es el problema básico. Ejemplos sencillos como el siguiente cobran una inmensa significación, cuando nos ponemos a pensar en ellos. Supongamos que una persona antepone el deseo sexual a todo lo demás. En tal caso, este instinto imperioso puede destruir sus posibilidades de lograr la seguridad material y emocional, así como de mantener su posición social en la comunidad. Otra persona puede estar tan obsesionada por la seguridad económica que lo único que quiere hacer es acumular dinero. Puede llegar al extremo de convertirse en un avaro, o incluso un solitario que se aísla de su familia y sus amigos.
Pero la búsqueda de la seguridad no siempre se expresa en términos de dinero. Muy a menudo vemos a un ser humano lleno de temores insistir en depender totalmente de la orientación y protección de otra persona más fuerte. El débil, al rehusar cumplir con las responsabilidades de la vida con sus propios recursos, nunca alcanza la madurez. Su destino es sentirse siempre desilusionado y desamparado. Con el tiempo, todos sus protectores huyen o mueren, y una vez más se queda solo y aterrado.
También hemos visto a hombres y mujeres enloquecidos por el poder, y que se decidan a intentar dominar a sus semejantes. A menudo estas personas tiran por la borda cualquier oportunidad de tener una seguridad legítima y una vida familiar feliz. Siempre que un ser humano se convierta en un campo de batalla de sus propios instintos, no podrá conocer la paz.
Pero los peligros no terminan aquí. Cada vez que una persona impone en otros sus irrazonables instintos, la consecuencia es la infelicidad. Si en su búsqueda de la riqueza, pisotea a la gente que se encuentra en su camino, es probable que vaya a suscitar la ira, los celos y la venganza. Si el instinto sexual se desboca, habrá una conmoción similar. Exigir demasiada atención, protección, y amor a otra gente sólo puede incitar en los mismos protectores la repulsión y la dominación - dos emociones tan malsanas como las exigencias que las provocaron. Cuando los deseos de conseguir prestigio personal llegan a ser incontrolables, ya sea en el círculo de amigos o en la mesa de conferencias internacionales, siempre hay algunas personas que sufren y, a menudo, se rebelan. Este choque de los instintos puede producir desde un frio desaire hasta una revolución violenta. De esta manera, nos ponemos en conflicto no solamente con nosotros mismos, sino con otras personas, que también tienen instintos.
Más que ninguna otra persona, el alcohólico debiera darse cuenta de que sus instintos desbocados son la causa fundamental de su forma destructiva de beber. Hemos bebido para ahogar el temor, la frustración y la depresión. Hemos bebido para escapar de los sentimientos de culpabilidad ocasionados por nuestras pasiones, y luego hemos vuelto a beber para reavivar esas pasiones. Hemos bebido por pura vanagloria - para poder disfrutar mejor nuestros descabellados sueños de pompa y poder. No es muy grato contemplar esta perversa enfermedad del alma. Los instintos desbocados se resisten a ser analizados. En cuanto intentamos hacer un serio esfuerzo por examinarlos, es probable que suframos una reacción desagradable.
Si por temperamento tendemos al lado depresivo, es probable que nos veamos inundados de un sentimiento de culpabilidad y de odio hacia nosotros mismos. Nos sumimos en este pantano sucio, del que a menudo sacamos un placer perverso y doloroso. Al entregarnos mórbidamente a esta actividad melancólica, puede que nos hundamos en la desesperación hasta tal punto que sólo el olvido nos parece la única solución posible. En este punto, por supuesto, hemos perdido toda perspectiva y, por lo tanto, la auténtica humildad. Porque esto es la otra cara del orgullo. No es en absoluto un inventario moral; es el mismo proceso que muy a menudo ha llevado a la persona depresiva a la botella y a la extinción.
Sin embargo, si por naturaleza nos inclinamos hacia la hipocresía o la grandiosidad, nuestra reacción será le opuesta. Nos sentiremos ofendidos por el inventario sugerido de A.A. Sin duda aludiremos con orgullo a la vida virtuosa que creíamos haber llevado antes de que la botella nos derrotara. Insistiremos que nuestros graves defectos de carácter, si es que creemos tener alguno, han sido causados principalmente por haber bebido en exceso. Siendo este el caso, creemos que lo que se deriva lógicamente es que la sobriedad es la única meta que tenemos que intentar lograr. Creemos que, tan pronto como dejemos el alcohol, nuestro buen carácter renacerá. Si siempre habíamos sido buenas personas, excepto por nuestra forma de beber, ¿qué necesidad tenemos de hacer un inventario moral ahora que estamos sobrios?.
También nos agarramos a otra magnífica excusa para evitar el inventario. Exclamamos que nuestros problemas e inquietudes actuales están causados por el comportamiento de otra gente - gente que realmente necesita hacer un inventario moral. Creemos firmemente que si sólo nos trataran mejor, no tendríamos ningún problema. Por lo tanto, creemos que nuestra indignación está justificada y es razonable - que nuestros resentimiento son "bien apropiados". Nosotros no somos los culpables. Son ellos.
En esta etapa del inventario, nuestros padrinos vienen a rescatarnos. Pueden hacer esto, porque son los portadores de la experiencia comprobada de A.A. con el Cuarto Paso. Consuelan a la persona melancólica, primero mostrándole que no es un caso extraño ni diferente, que probablemente sus defectos de carácter no son ni más numerosos ni peores que los de cualquier otro miembro de A.A. El padrino demuestra esto rápidamente, hablando abierta y francamente, y sin exhibicionismo, acerca de sus propios defectos, antiguos y actuales. Este inventario sereno y, a la vez, realista es inmensamente tranquilizador. Probablemente el padrino le indica al recién llegado que junto con sus defectos puede anotar algunas virtudes. Esto contribuye a disipar el pesimismo y fomentar el equilibrio. Tan pronto como empiece a ser más objetivo, el principiante podrá considerar sin miedo sus propios defectos.
Los padrinos de los que creen que no necesitan hacer un inventario se ven enfrentados con un problema muy diferente, porque la gente impulsada por el orgullo de sí misma, inconscientemente se niegan a ver sus defectos. Es poco probable que estos principiantes necesiten consuelo. Lo necesario, y difícil, es ayudarles a encontrar una grieta en la pared construida por sus egos, por la que pueda brillar la luz de la razón.
Para empezar, se les puede decir que la mayoría de los A.A., en sus días de bebedores, estuvieron gravemente afligidos por la autojustificación. Para la mayoría de nosotros, la autojustificación era lo que nos daba excusas -excusas para beber, por supuesto, y para todo tipo de conducta disparatada y dañina. Éramos artistas en la invención de pretextos. Teníamos que beber porque estábamos pasándolo muy mal, o muy bien. Teníamos que beber porque en nuestros hogares nos agobiaban con amor, o porque no recibíamos amor alguno. Teníamos que beber porque en nuestros trabajos teníamos un gran éxito, o porque habíamos fracasado. Teníamos que beber porque nuestro país había ganado una guerra o perdido la paz. Y así fue, ad infinitum.
Creíamos que las "circunstancias" nos impulsaban a beber, y cuando habíamos intentado corregir estas circunstancias, al ver que no podíamos hacerlo a nuestra plena satisfacción, empezamos a beber de forma desenfrenada y nos convertimos en alcohólicos. Nunca se nos ocurrió pensar que nosotros éramos quienes teníamos que cambiar para ajustarnos a las circunstancias, fueran cuales fueran.
Pero en A.A., poco a poco llegamos a darnos cuenta de que teníamos que hacer algo respecto a nuestros resentimientos vengativos, nuestra autoconmiseración, y nuestro poco merecido orgullo. Teníamos que reconocer que cada vez que nos las dábamos de personajes, la gente se volvía en contra nuestra. Teníamos que reconocer que cuando albergábamos rencores y planeábamos vengarnos por tales derrotas, en realidad nos estábamos dando golpes a nosotros mismos con el garrote de la ira, golpes que habíamos querido asestar a otros. Nos dimos cuenta de que si nos sentíamos gravemente alterados, lo primero que teníamos que hacer era apaciguarnos, sin importarnos la persona o las circunstancias que nosotros creyéramos responsables de nuestro trastorno.
A muchos de nosotros nos costaba mucho tiempo ver lo engañados que estábamos por nuestras volubles emociones. Podíamos verlas rápidamente en otras personas, pero tardábamos mucho en verlas en nosotros mismos. Ante todo, era necesario admitir que teníamos muchos de estos defectos, aunque el hacerlo nos causara mucho dolor y humillación. En lo que respeta a otra gente, teníamos que eliminar la palabra "culpa" de nuestro vocabulario y de nuestros pensamientos. Para poder empezar a hacer esto, nos hacía falta mucha buena voluntad. Pero una vez salvados los dos o tres primeros obstáculos, el camino nos parecía cada vez más fácil de seguir. Porque habíamos empezado a vernos en nuestra justa medida, es decir, habíamos adquirido más humildad.
Claro está que la persona depresiva y la persona agresiva y orgullosa son extremos de la gama de personalidades humanas, y son tipos que abundan tanto en A.A. como en el mundo exterior. Muchas veces estas personalidades se presentan de forma tan definida como en los ejemplos que hemos dado. Pero con la misma frecuencia se encuentran algunas que casi pueden clasificarse en ambas categorías. Los seres humanos nunca son totalmente idénticos, así que cada uno de nosotros, al hacer nuestro inventario, tendremos que determinar cuáles son nuestros propios defectos de carácter. Cuando encuentre los zapatos a su medida, debe ponérselos y andar con la seguridad de que por fin está en el buen camino.
Reflexionemos ahora sobre la necesidad de hacer una lista de los defectos de personalidad más pronunciados que todos tenemos en diversos grados. Para los que tienen una formación religiosa, en esta lista aparecerían graves violaciones de principios morales. Otros la consideran como una lista de defectos de carácter. Y otros un catálogo de inadaptaciones. Algunos se sentirán muy violentos si se habla de inmoralidad, y mucho más si se habla de pecado. Pero todo aquel que dispone de un mínimo de sensatez, estará de acuerdo en un punto: que dentro del alcohólico hay muchas cosas que no funcionan bien, y que hay mucho que hacer para remediarlas si esperamos lograr la sobriedad, hacer el progreso y tener una verdadera capacidad para enfrentarnos a las realidades de la vida.
Para evitar caer en la confusión discutiendo sobre los nombres que se deben dar a estos defectos, utilicemos una lista universalmente aceptada de las principales flaquezas humanas -los Siete Pecados Capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. No es casualidad que la soberbia encabece la lista. Porque la soberbia, que conduce a la autojustificación, y que está siempre espoleada por temores conscientes o inconscientes, es la que genera la mayoría de las dificultades humanas, y es el principal obstáculo al verdadero progreso. La soberbia nos hace caer en la trampa de imponer en nosotros mismos y en otra gente exigencias que no se pueden cumplir sin pervertir o abusar de los instintos que Dios nos ha dotado. Cuando la satisfacción de nuestro instinto de sexo, de seguridad y de disfrutar de la compañía de nuestros semejantes se convierte en la única meta de nuestras vidas, entonces aparece la soberbia para justiciar nuestros excesos.
Todas estas flaquezas generan el miedo que es, en sí mismo, una enfermedad del alma. Luego, el miedo, a su vez, genera más defectos de carácter. Un temor exagerado de no poder satisfacer nuestros instintos nos lleva a codiciar los bienes de otros, a tener avidez de sexo y de poder, enfurecernos al ver amenazadas nuestras exigencias instintivas, a sentir envidia al ver realizadas las ambiciones de otra gente y las nuestras frustradas. Comemos más, bebemos más y tratamos de coger más de lo que necesitamos de todo, temiendo que nunca tendremos lo suficiente. La perspectiva del trabajar nos asusta tan profundamente que nos hundimos en la pereza. Holgazaneamos, y tratamos de dejarlo todo para el día de mañana, o, si trabajamos, lo hacemos de mala gana y a medias. Estos temores son como plagas que van royendo los cimientos sobre los que tratamos de construir una vida.
Así que cuando A.A. sugiere que hagamos sin miedo un inventario moral, tiene que parecerle al recién llegado que se le pide más de lo que puede hacer. Cada vez que intenta mirar en su interior, tanto su orgullo como sus temores le hacen retroceder. El Orgullo dice, "No hace falta que te molestes en hacerlo", y el Temor le dice, "No te atrevas a hacerlo". Pero según el testimonio de los A.A. que han intentado sinceramente hacer un inventario moral, el orgullo y el miedo en estos momentos no son sino espantajos. Una vez que estemos plenamente dispuestos a hacer nuestro inventario, y que nos dediquemos a hacerlo con todo esmero, una luz inesperada nos llega para disipar la neblina. Conforme perseveramos en el intento, nace una nueva seguridad, y el alivio que sentimos al enfrentarnos por fin con nosotros mismos es indescriptible. Estos son los primeros frutos del Cuatro Paso.
Al llegar a este punto, es probable que el principiante haya sacado las siguiente conclusiones: que sus defectos de carácter, que representan sus instintos descarriados, han sido la causa primordial de su forma de beber y de su fracaso en la vida; que, a no ser que esté dispuesto a trabajar diligentemente para eliminar sus peores defectos, tanto la sobriedad como la tranquilidad de mente quedarán fuera de su alcance; que tendrá que derribar los cimientos defectuosos de su vida y volver a construirlos sobre roca firma. Ahora, dispuesto a empezar la búsqueda de sus propios defectos, se preguntará a sí mismo, "¿Cómo debo proceder exactamente? ¿Cómo hago un inventario personal?".
Puesto que el Cuarto Paso no es sino el mero comienzo de una práctica que nos habrá de durar toda la vida, podemos sugerirle que lo empiece examinando aquellos defectos que más le molestan y que más le saltan a la vista. Valiéndose de su mejor criterio respecto a lo que ha habido de bueno y de malo en su vida, puede hacer una especie de resumen general de su conducta en lo concerniente a sus instintos primordiales de sexo, de seguridad y de relaciones sociales. Al repasar su vida anterior, puede comenzar fácilmente el proceso con una consideración de algunas preguntas como las siguientes:
¿Cuándo, cómo, y en cuáles circunstancias he hecho daño a otras personas y a mí mismo insistiendo en satisfacer mi deseo egoísta de relaciones sexuales? ¿Quiénes se vieron lastimados, y cuál fue el daño que les hice? ¿Llegué a arruinar mi matrimonio y a herir a mis hijos? ¿Puse en peligro mi reputación en la comunidad? ¿Precisamente cómo reaccioné ante estas situaciones en el momento que ocurrieron? ¿Me sentía consumido de un sentimiento de culpabilidad que nada podría aliviar? O, ¿insistí que era yo la presa y no el depredador, intentando así absolverme? ¿Cómo he reaccionado ante la frustración en cuestiones sexuales? Al verme rechazado, ¿me he vuelto vengativo o deprimido? ¿Me he desquitado con terceras personas? Si he encontrado un rechazo o frialdad en casa, ¿lo he aprovechado como un pretexto para tener aventuras amorosas?
Para la mayoría de los alcohólicos también son muy importantes las preguntas que tienen que hacerse acerca de su comportamiento respecto a la seguridad económica y emocional. En estos aspectos de la vida, el temor, la avaricia, los celos y el orgullo suelen tener el peor efecto. Al repasar su historial profesional o laboral, casi cualquier alcohólico puede hacerse preguntas como éstas: Además de mi problema con la bebida, ¿qué defectos de carácter contribuyeron a mi inestabilidad económica? ¿Destruyeron la confianza que tenía en mismo y me llenaron de conflictos el temor y la inseguridad que sentía acerca de mi aptitud para hacer mis trabajos? ¿Intenté ocultar estos sentimientos de insuficiencia con fanfarronadas, engaños, mentiras o escurriendo el bulto? O, ¿me quejaba de que otras personas no reconocían mis talentos extraordinarios? ¿Me sobrestimaba a mí mismo y hacía el papel de personaje importante? ¿Traicionaba a mis colegas y compañeros de trabajo a causa de mi ambición tan desmedida y mi falta de principios? ¿Derrochaba el dinero para aparentar? ¿Pedía dinero prestado imprudentemente, sin importante si lo podía devolver o no? ¿Era tacaño, negándome a mantener a mi familia debidamente? ¿Escatimaba gastos en mis tratos comerciales de forma poco honrada? ¿Y los intentos para ganar dinero fácil y rápidamente, en el mercado de valores y las carreras de caballos?.
Naturalmente, muchas de estas preguntas se aplican igualmente a las mujeres de negocios en A.A. Pero el ama de casa alcohólica también puede causar la inseguridad económica de la familia. Puede falsear las cuentas de crédito, manipular el presupuesto para comida, pasar las tardes jugándose el dinero, y cargar de deudas a su marido con su irresponsabilidad, derroche y despilfarro.
Pero todos los alcohólicos que han perdido sus trabajos, sus familias y sus amigos a causa de la bebida tendrán que examinarse despiadadamente a sí mismos para determinar cómo sus propios defectos de personalidad han demolido su seguridad.
Los síntomas más comunes de la inseguridad emocional son la ansiedad, la ira, la autoconmiseración y la depresión. Estas se origina en causas que a veces parecen estar dentro de nosotros y otras veces parecen ser externas. Para hacer un inventario al respecto, debemos considerar cuidadosamente las relaciones personales que constante o periódicamente nos han ocasionado problemas. Se debe tener en cuenta que este tipo de inseguridad se suele presentar en cualquier ocasión en que los instintos se ven amenazados. Las preguntas encaminadas a aclarar este asunto pueden ser así: Fijándome tanto en el pasado como en el presente, ¿cuáles situaciones sexuales me han producido sensaciones de inquietud, amargura, frustración o depresión? Considerando imparcialmente cada situación, ¿puedo ver dónde yo he tenido la culpa? ¿Me asediaban estas perplejidades debido a mi egoísmo y mis exigencias exageradas? O, si mi trastorno parecía ser provocado por el compartimiento de otras personas, ¿por qué carezco de la capacidad para aceptar las circunstancias que no puedo cambiar? Estas son las preguntas básicas que pueden revelar el origen de mi desasosiego e indicar si tengo la posibilidad de cambiar mi propia conducta para así adaptarme serenamente a la autodisciplina.
Supongamos que la inseguridad económica suscita constantemente estos mismos sentimientos. Puedo preguntarme a mí mismo hasta qué punto mis propios errores han nutrido las inquietudes que me van carcomiendo. Y si las acciones de otra gente forman parte de la causa, ¿qué puedo hacer al respecto? Y si no puedo cambiar las circunstancias actuales, ¿estoy dispuesto a tomar las medidas necesarias para adaptar mi vida a estas circunstancias? Estas preguntas, y otras muchas que se nos ocurrirán según el caso particular, contribuirán a descubrir las causas fundamentales.
Pero nuestras relaciones retorcidas con nuestra familia, nuestros amigos y la sociedad en general son las que nos han causado el mayor sufrimiento a muchos de nosotros. El hecho fundamental que nos hemos negado a reconocer es nuestra incapacidad para sostener una relación equilibrada con otro ser humano. Nuestra egomanía nos crea dos escollos desastrosos. O bien insistimos en dominar a la gente que conocemos, o dependemos excesivamente de ellos. Si nos apoyamos demasiado en otras personas, tarde o temprano nos fallarán, porque también son seres humanos y les resulta imposible satisfacer nuestras continuas exigencias. Así alimentada, nuestra inseguridad va haciéndose cada vez más acusada. Si acostumbramos intentar manipular a otros para que se adapten a nuestros deseos obstinados, ellos se rebelan y se nos resisten con todas sus fuerzas. Entonces nos sentimos heridos, nos vemos afligidos de una especie de manía persecutoria y del deseo de vengarnos. Al redoblar nuestros esfuerzos para dominar, y seguir fracasando en este intento, nuestro sufrimiento llega a ser agudo y constante. Nunca hemos intentado ser un miembro de la familia, un amigo entre amigos, un trabajador entre otros trabajadores, y un miembro útil de la sociedad. Siempre hemos luchado por destacarnos del montón o por escondernos.
Este comportamiento egoísta nos impedía tener una relación equilibrada con cualquier persona a nuestro alrededor. No teníamos la menor comprensión de lo que es la auténtica hermandad.
Algunos pondrán reparos a muchas de las preguntas formuladas, porque creen que sus propios defectos de carácter no eran de tanta envergadura. A estas personas se les puede sugerir que un examen concienzudo probablemente sacará a relucir esos mismos defectos a los que se referían las preguntas molestas. Ya que vista superficialmente nuestra historia no parece ser tan mala, a menudo nos asombramos al descubrir que así parece porque hemos enterrado estos defectos de carácter bajo gruesas capas de autojustificación. Sean cuales sean, estos defectos emboscados nos han tendido la trampa que acabó por llevarnos al alcoholismo y la infelicidad.
Por lo tanto, al hacer nuestro inventario la palabra clave es minuciosidad. Para tal fin, es aconsejable poner por escrito nuestras preguntas y respuestas. Nos ayudará a pensar con claridad y a evaluar nuestra conducta con sinceridad. Será la primera muestra palpable de que estamos completamente dispuestos a seguir adelante.

jueves 22 de enero de 2009

SERVICIO DE ORACIÓN

Comparto con todos vosotros esta conmovedora carta que ha llegado a mi correo.

Con tu permiso Ma Paritosh Hasya unimos nuestra oración por la curación de Gianna.
Hola
Hoy me acerco a ustedes nuevamente, les pido se unan a nosotros, por mi primita Gianna Stilo nacida el 15/06/2005, de tan solo tres añitos, tiene la discapacidad de la audición, pesa 10 Ks, perdió toda la masa muscular... Esta internada en la Fundación Hospitalaria... hace unos meses se tragó una pila de reloj y los médicos no se dieron cuenta, esto le ocasionó un deterioro de su traquea y esófago...Ya pasaron 8 meses y después de varias intervenciones para reconstruir su esófago, coma farmacológico, traqueotomía y respirador artificial... Hoy todo eso vuelve al principio otra vez la van a operar el jueves puesto que la primer operación no resultó como esperaban... Los médicos solo nos dicen que esperemos un milagro... Nosotros hoy a las 22Hs empezamos una novena con la oración de la Virgen de Salta... Desde ya les estoy profundamente agradecida... sabemos que si tiene que ser la virgen nos dará ese milagro.....
Esta es la oración a la virgen de Salta:
Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús,
yo confío inmensamente en Tu Misericordia.
Te pido humildemente que me des la fe que necesito para abandonarme a Tu Infinita Misericordia, porque ya se han agotado mis recursos humanos y ahora solo me cabe volverme con confianza a Tu Infinita Compasión, porque sé que Tu no desoirás mi súplica. Aquí estoy Señor a tus pies pidiendo con fervor arregles todas mis cosas y problemas, según Tu Amor y beneplácito divino, que sé, será lo mejor para mí, concédeme lo que te estoy pidiendo, si es para bien de mi alma.¡ Toma Señor mi problema.¡Toma, mi corazón¡. Yo confío en Ti Corazón Eucarístico de Jesús.¡ Yo Confío en Ti Corazón Eucarístico de Jesús ¡¡ Yo Confío en Ti Corazón Eucarístico de Jesús. ¡Amen!

Oh Dios Amado ante situaciones como estas mis problemas y circunstancias personales son insignificantes. Desde este humilde espacio elevamos al cielo una oración por la recuperación de Gianna. Derrama la Luz del Espíritu Santo sobre los médicos que la atienden para que su actuación sea la correcta en cada momento y Gianna pueda volver a ser una niña feliz como corresponde a su edad. Padre mio que estas en el cielo...
Hágase Tu Voluntad.
Elevamos al cielo una oración por P. García. Se encuentra en una difícil situación laboral. No tiene trabajo pero sabemos que Tú le asistes en cada momento y derramas sobre él la Luz de La Inteligencia divina, de manera que este momento de ansiedad e incertidumbre se convierta en bienestar y felicidad. Guia sus pasos hacia el lugar correcto y permite que encuentre el trabajo que necesita en el menor tiempo posible. Padre mio...
Aceptamos Tu voluntad con el corazón tranquilo.

domingo 18 de enero de 2009

HORÓSCOPO FEBRERO 2009

HORÓSCOPO FEBRERO 2009

ACUARIO.
El Sol transitará por el signo de Acuario del día 18 de enero al 19 de febrero. Los signos de aire (Géminis, Libra y Acuario) serán los más favorecidos por este tránsito.
El planeta Urano regente de Acuario tiene 27 lunas, las más grandes Titania, Oberón, Umbriel, Ariel y Miranda. Con tanta luna podréis imaginar la cantidad de emociones y sentimientos que despierta el planeta en todos sus recorridos. Ahora que el Sol lo visita estará completamente empoderado y despertará pasiones en todo lo que influya.
Este periodo será especialmente favorable para las telecomunicaciones, avances científicos, la telepatía y los estudios astrológicos.
Periodo excelente para el amor, el arte y la espiritualidad.
Podríamos sentir como algo en nuestro interior nos impulsa a cambiar, si no es así puede que sean acontecimientos externos que lleguen por sorpresa lo que nos obligue a hacerlo. El cambio se impone.
Según la mitología griega, Urano acudía cada noche a cubrir la tierra y unirse a Gea, pero odiaba los hijos que engendró. Urano encerró a los hijos menores de Gea en el Tártaro el mundo de las profundidades y la oscuridad. Sin embargo Gea los amaba, así que talló una hoz de pedernal y pidió ayuda a sus hijos titanes para vengarse de Urano. Solo Crono, el menor de ellos, estuvo dispuesto a cumplir con su obligación: emboscó a su padre y lo castró con la hoz, arrojando los genitales tras él.
Al salpicar la sangre (o, según la versión, el semen) de éstos en la Tierra, surgieron los Gigantes, las Erinias (Furias vengadoras), las Melias (ninfas de los fresnos) y, según algunos autores, los telquines (niños-peces). Crono arrojó al mar la hoz y los genitales de Urano, que produjeron una espuma de la que nació Afrodita.
La energía de Urano es capaz de crear tanto lo bello como lo no tan bello. Tened pensamientos positivos y todo saldrá bien.
Paz para todos los corazones.

Aries. Este periodo podría ser ciertamente tenso en cuestiones relacionadas con la salud. Posible intervención o prueba delicada. Ten calma.
Salud……………. Ten paciencia todo pasa
Dinero…………….bien
Amor………………esperanza
Nº suerte………….30

Tauro. El trabajo absorberá casi todo tu tiempo. Búscate alguna distracción aunque sea mínima o podrías sufrir un bajón.
Salud…………….estrés
Dinero……………bien
Amor……………..frio
Nº suerte…………7

Géminis. Podrías vivir cierto desencanto con respecto a alguno de tus planes, o sentirte aburrido, siempre la misma canción. Acepta y disfruta tu presente.
Salud…………..gripe
Dinero………….bien
Amor……………sorpresa
Nº suerte……….31

Cáncer. Podrías tener algún enfrentamiento con padres o hermanos por causa de tu pareja. Si no tienes pareja podrías encontrarla en este periodo.
Salud……………la cabeza
Dinero…………..bien
Amor…………….tensiones
Nº suerte………..9

Leo. Podría ser este un periodo de máxima fertilidad, embarazos. Momento de crisis existencial. Ten calma.
Salud…………… problemas en la vista
Dinero…………..bien
Amor…………….desencanto
Nº suerte………..6

Virgo. Parece que los cambios que esperabas en el trabajo se retrasan, no te agobies.
Salud……………La circulación
Dinero…………..bien
Amor……………estancamiento
Nº suerte………..24

Libra. El amor, todo lo relacionado con los temas sentimentales y afectivos ocupará tu cabeza, también tu corazón.
Salud…………..Las boca
Dinero………….gastos
Amor……………excelente
Nº suerte……….8

Escorpio. Mucho trabajo, aprovecha el momento y ahorra un poquito. Los hijos o la pareja siguen dándote disgustos.
Salud………….vigila tu tensión
Dinero…………bien
Amor…………..tensión
Nº suerte………4

Sagitario. Podrías estar algo pocho este periodo pero te recuperarás. Descansa un poco y aliméntate bien, evita coger frio,
Salud…………altibajos
Dinero………..bien
Amor………….ilusiones
Nº suerte……..3

Capricornio. Tus actividades altruistas te mantendrán ocupado, además podrías tener una mejoría en el trabajo y aumento de ingresos.
Salud………..las rodillas
Dinero………….bien
Amor……………tranquilidad
Nº suerte……….5

Acuario. Momento excelente para tus relaciones personales y familiares, si no tienes pareja el amor llama a tu puerta, disfrútalo.
Salud…………..mejoría
Dinero…………bien
Amor…………..excelente
Nº suerte………2

Piscis. Te sentirás lleno de una nueva energía, renovado por dentro y por fuera, disfruta de la belleza y perfección de este momento.
Salud…………..cuida tu alimentación
Dinero…………bien
Amor…………..bien
Nº suerte………1
Hasta el próximo mes Maite Galiana.

viernes 9 de enero de 2009

UN CURSO DE MILAGROS. INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN

1. Éste es un curso de milagros. 2Es un curso obligatorio. 3Sólo el momento en que decides tomarlo es voluntario. 4Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. 5Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado. 6Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. 7Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. 8Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.

2. Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:
2Nada real puede ser amenazado.
3Nada irreal existe.
4En esto radica la paz de Dios

Capítulo 1
EL SIGNIFICADO DE LOS MILAGROS

I. Principios de los milagros
1. No hay grados de dificultad en los milagros. 2No hay ninguno que sea más "difícil" o más "grande" que otro. 3Todos son iguales. 4Todas las expresiones de amor son máximas.
2. Los milagros -de por sí- no importan. 2Lo único que importa es su Origen, El Cual está más allá de toda posible evaluación.
3. Los milagros ocurren naturalmente como expresiones de amor. 2El verdadero milagro es el amor que los inspira. 3En este sentido todo lo que procede del amor es un milagro.
4. Todos los milagros significan vida, y Dios es el Dador de la vida. 2Su Voz te guiará muy concretamente. 3Se te dirá todo lo que necesites saber.
5. Los milagros son hábitos, y deben ser involuntarios. 2No de­ben controlarse conscientemente. 3Los milagros seleccionados conscientemente pueden proceder de un falso asesoramiento.
6. Los milagros son naturales. 2Cuando no ocurren, es que algo anda mal.
7. Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es nece­sario una purificación.
8. Los milagros curan porque suplen una falta; los obran aquellos que temporalmente tienen más para aquellos que temporalmente tienen menos.
9. Los milagros son una especie de intercambio. 2Como toda ex­presión de amor, que en el auténtico sentido de la palabra es siem­pre milagrosa, dicho intercambio invierte las leyes físicas. 3Brindan más amor tanto al que da como al que recibe.
10. Cuando se obran milagros con vistas a hacer de ellos un espec­táculo para atraer creyentes, es que no se ha comprendido su propósito.
11. La oración es el vehículo de los milagros. 2Es el medio de comu­nicación entre lo creado y el Creador. 3Por medio de la oración se recibe amor, y por medio de los milagros se expresa amor.
12. Los milagros son pensamientos. 2Los pensamientos pueden re­presentar el nivel inferior o corporal de experiencia, o el nivel superior o espiritual de experiencia. 3Uno de ellos da lugar a lo físico, el otro crea lo espiritual.
13. Los milagros son a la vez comienzos y finales, y así, alteran el orden temporal. 2Son siempre afirmaciones de renacimiento, que parecen retroceder, pero que en realidad van hacia adelante. 3Cancelan el pasado en el presente, y así, liberan el futuro.
14. Los milagros dan fe de la verdad. 2Son convincentes porque proceden de la convicción. 3Sin convicción degeneran en magia, que es insensata, y, por lo tanto, destructiva; o más bien, el uso no creativo de la mente.
15. Todos los días deberían consagrarse a los milagros. 2El propó­sito del tiempo es que aprendas a usarlo de forma constructiva. 3El tiempo es, por lo tanto, un recurso de enseñanza y un medio para alcanzar un fin. 4El tiempo cesará cuando ya no sea útil para facilitar el aprendizaje.
16. Los milagros son recursos de enseñanza para demostrar que dar es tan bienaventurado como recibir. 2Aumentan la fortaleza del que da y simultáneamente le dan fortaleza al que recibe.
17. Los milagros transcienden el cuerpo. 2Son cambios súbitos al dominio de lo invisible, más allá del nivel corporal. 3Por eso es por lo que curan.
18. El milagro es un servicio. 2Es el máximo servicio que le puedes prestar a otro. 3Es una manera de amar al prójimo como a ti mismo, 4en la que reconoces simultáneamente tu propia valía y la de él.
19. Los milagros hacen que las mentes sean una en Dios. 2Se basan en la cooperación porque la Filiación es la suma de todo lo que Dios creó. 3Los milagros reflejan, por lo tanto, las leyes de la eter­nidad, no las del tiempo.
20. Los milagros despiertan nuevamente la conciencia de que el espíritu, no el cuerpo, es el altar de la verdad. 2Este reconoci­miento es lo que le confiere al milagro su poder curativo.
21. Los milagros son expresiones naturales de perdón. 2Por medio de los milagros aceptas el perdón de Dios al extendérselo a otros.
22. Los milagros se asocian con el miedo debido únicamente a la creencia de que la oscuridad tiene la capacidad de ocultar. 2Crees que lo que no puedes ver con los ojos del cuerpo no existe. 3Esta creencia te lleva a negar la visión espiritual.
23. Los milagros reorganizan la percepción y colocan todos los niveles en su debida perspectiva. 2Esto cura ya que toda enferme­dad es el resultado de una confusión de niveles.
24. Los milagros te capacitan para curar a los enfermos y resucitar a los muertos porque tanto la enfermedad como la muerte son invenciones tuyas, y, por lo tanto, las puedes abolir. 2Tú mismo eres un milagro, capaz de crear a semejanza de tu Creador. 3Todo lo demás no es más que tu propia pesadilla y no existe. 4Sólo las creaciones de luz son reales.
25. Los milagros son parte de una cadena eslabonada de perdón que, una vez completa, es la Expiación. 2La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo.
26. Los milagros representan tu liberación del miedo. 2"Expiar" significa "des-hacer". 3Deshacer el miedo es un aspecto esencial del poder expiatorio de los milagros.
27. Un milagro es una bendición universal de Dios a todos mis hermanos por mediación mía. 2Perdonar es el privilegio de los perdonados.
28. Los milagros son un modo de liberarse del miedo. 2La revela­ción produce un estado en el que el miedo ya ha sido abolido. 3Los milagros son, por lo tanto, un medio, y la revelación, un fin.
29. Los milagros alaban a Dios a través de ti. 2Lo alaban al honrar a Sus creaciones, afirmando así la perfección de las mismas. 3Curan porque niegan la identificación con el cuerpo y afirman la identifi­cación con el espíritu.
30. Dado que los milagros reconocen el espíritu, ajustan los nive­les de percepción y los muestran en su debido lugar. 2Esto sitúa al espíritu en el centro, desde donde puede comunicarse directa­mente.
31. Los milagros deben inspirar gratitud, no reverencia. 2Debes dar gracias a Dios por lo que realmente eres. 3Los Hijos de Dios son santos, y los milagros honran su santidad, que ellos pueden ocul­tar, mas nunca perder.
32. Yo inspiro todos los milagros, que en realidad son intercesio­nes. 2Interceden en favor de tu santidad y santifican tus percepcio­nes. 3Al ubicarte más allá de las leyes físicas te elevan a la esfera del orden celestial. 4En ese orden tú eres perfecto.
33. Los milagros te honran porque eres digno de ser amado. 2Desvanecen las ilusiones que albergas acerca de ti mismo y perciben la luz en ti. 3De esta forma, al liberarte de tus pesadillas, expían tus errores. 4Al liberar a tu mente de la prisión de tus ilusiones te restauran la cordura.
34. Los milagros le devuelven a la mente su llenura. 2Al expiar su sensación de carencia establecen perfecta protección. 3La fortaleza del espíritu no da cabida a intromisiones.
35. Los milagros son expresiones de amor, pero puede que no siempre tengan efectos observables.
36. Los milagros son ejemplos de recto pensar que armonizan tus percepciones con la verdad tal como Dios la creó.
37. Un milagro es una corrección que yo introduzco en el pensa­miento falso. 2Actúa como un catalizador, disolviendo la percep­ción errónea y reorganizándola debidamente. 3Esto te coloca bajo el principio de la Expiación, donde la percepción sana. 4Hasta que esto no ocurra no podrás conocer el Orden Divino.
38. El Espíritu Santo es el mecanismo de los milagros. 2Él reconoce las creaciones de Dios así como tus ilusiones. 3Separa lo verda­dero de lo falso mediante Su capacidad para percibir totalmente en vez de selectivamente.
39. El milagro elimina el error porque el Espíritu Santo lo identi­fica como falso o irreal. 2Esto es lo mismo que decir que al perci­birse la luz la oscuridad desaparece automáticamente.
40. El milagro reconoce que todo el mundo es tu hermano así como mi hermano también. 2Es una manera de percibir la marca univer­sal de Dios.
41. El contenido perceptual de los milagros es la plenitud. 2De ahí que puedan corregir o redimir la errada percepción de carencia.
42. Uno de los mayores beneficios que se deriva de los milagros es su poder para liberarte de tu falso sentido de aislamiento, priva­ción y carencia.
43. Los milagros surgen de un estado mental milagroso, o de un estado de estar listo para ellos.
44. Los milagros son expresiones de una conciencia interna de Cristo y de haber aceptado Su Expiación.
45. Un milagro nunca se pierde. 2Puede afectar a mucha gente que ni siquiera conoces, y producir cambios inimaginables en situacio­nes de las que ni siquiera eres consciente.
46. El Espíritu Santo es el medio de comunicación más elevado. 2Los milagros no entrañan ese tipo de comunicación, debido a que son medios temporales de comunicación. 3Cuando retornes a la forma original de comunicación con Dios por revelación directa, los milagros dejarán de ser necesarios.
47. El milagro es un recurso de aprendizaje que reduce la necesi­dad del tiempo. 2Establece un intervalo temporal fuera de lo nor­mal que no está sujeto a las leyes usuales del tiempo. 3En ese sentido es intemporal:
48. El milagro es el único recurso que tienes a tu inmediata disposi­ción para controlar el tiempo. 2Sólo la revelación lo transciende al no tener absolutamente nada que ver con el tiempo.
49. El milagro no distingue entre diferentes grados de percepción errónea. 2Es un recurso para sanar la percepción que es eficaz inde­pendientemente del grado o dirección del error. 3En eso radica su verdadera imparcialidad.
50. El milagro compara lo que tú has hecho con la creación, acep­tando como cierto lo que concuerda con ella, y rechazando cómo falso lo que no.

jueves 8 de enero de 2009

ORACIÓN DE PETICIÓN

Padre nuestro que estas en el cielo... Hoy nos acercamos a Ti Dios Amado con la pena rebosando por todos los poros. Estamos muy tristes. Es muy probable que todo cuanto ocurre en este planeta ocurra de acuerdo a Tu Divino Plan. No sé si habrá en el mundo alguna mente capaz de comprender la muerte, capaz de comprender la vida. No dejes que mi fe, y por ende la de todos mis hermanos flaquee. Mantén encendida la antorcha de Tu Luz junto a mi alma para que mi razón no nuble los sentimientos de amor o los torne en desesperanza. Oh Dios permíteme la certeza de que Tu Única Voluntad es el Bien.

Este jueves elevamos al cielo una oración por el alma de Álvaro de 21 años, que falleció el día 2-1-09 en Madrid. Sabemos que el arcángel Miguel le ha tomado de la mano y le ha guiado hacia la Luz de Dios. Sabemos que su alma esta tranquila y que los lazos que le unían a esta encarnación han sido transmutados a un nivel de Conciencia Superior. Padre mio que estas en el Cielo...


Elevamos al Cielo una oración por los familiares y amigos de Álvaro para que encuentren consuelo en estos momentos tan tristes y dolorosos. Para que reine en su alma la aceptación de la Voluntad Divina y para que no caigan en la desesperanza y la depresión. Oh Dios amado. Que incomprensibles son para nosotros los hechos de la vida. Mas incomprensible aun la muerte de una persona joven. Derrama la Luz del Espíritu sobre nuestra ignorancia y perplejidad. Te ofrecemos este dolor para que Tu lo uses en tus propios fines. Amén.

Padre mio que estas en el Cielo...


miércoles 7 de enero de 2009

SEGUNDA TRADICIÓN DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

Segunda Tradición

"Para el propósito de nuestro grupo solo existe una
autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como
se exprese en la conciencia de nuestros grupos.
Nuestros líderes no son más que servidores de confianza; no gobiernan".

¿De dónde obtiene A.A. su orientación? ¿Quién lo dirige? Esto también puede parecer enigmático a todos los amigos y recién llegados. Cuando se les dice que nuestra Sociedad no tiene un presidente con autoridad para gobernarla, ni un tesorero que pueda exigir el pago de cuotas, ni una junta de directores que pueda arrojar a las tinieblas exteriores a un miembro descarriado - que de hecho ningún A.A. puede dar una orden a otro ni imponer obediencia - nuestros amigos se quedan asombrados y exclaman, "Esto no puede ser. Tiene que haber una trampa en alguna parte". Luego, al leer la Segunda Tradición, esta gente de sentido práctica descubre que en A.A. la única autoridad es un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de grupo. Con escepticismo preguntan al miembro experimentado de A.A. si esto realmente puede funcionar así. El miembro, cuerdo según parece, les responde enseguida, "Sí. Sin duda es así". Los amigos mascullan que esto les parece vago, nebuloso y algo ingenuo. Luego empiezan a observarnos con ojos especulativos, aprenden algo de la historia de A.A., y pronto tienen los hechos concretos.
¿Cuáles son estos hechos, estas realidades de la vida de A.A. que nos llevaron a adoptar este principio que a primera vista parece tan poco práctico?.
Fulano de tal, un buen A.A., se traslada, digamos, a Villanueva. Ahora solo, considera la posibilidad de que, tal vez, no pueda mantenerse sobrio, ni siquiera vivo, si no trasmite a otros alcohólicos lo que tan desinteresadamente se le dio a él. Siente un apremio espiritual y ético, porque puede haber a su alcance centenares de alcohólicos que sufren. Además, echa de menos su grupo base. Necesita a otros alcohólicos tanto como ellos le necesitan a él. Visita a clérigos, médicos, periodistas, policías, y taberneros . . . y como consecuencia, Villanueva tiene ahora un grupo, y él es el fundador.
Por ser el fundador, al principio él es el jefe. ¿Quién otro podría serlo? Pero muy pronto, la autoridad que ha asumido para dirigirlo todo empieza a ser compartida con los primeros alcohólicos a quienes ayudó. En este momento el benigno dictador se convierte en el presidente de un comité compuesto por sus amigos. Ellos constituyen la jerarquía de servicio del grupo en su período de formación - jerarquía autonombrada, por supuesto, porque no hay otra alternativa. En cuestión de unos pocos meses, A.A. florece en Villanueva.
El fundador y sus amigos canalizan la espiritualidad hacia los nuevos miembros, alquilan los locales, hacen los arreglos necesarios con los hospitales, y piden a sus esposas que preparen litros y litros de café. Como todo ser humano, puede que el fundador y sus amigos se dejen acariciar un poco por la gloria. Comentan entre sí, "Quizás sería una buena idea que siguiéramos dirigiendo con mano firme Alcohólicos Anónimos en este pueblo. Después de todo, tenemos más experiencia. Y mira el bien que les hemos hecho a estos borrachos. Deberían estar agradecidos". Es cierto que a veces los fundadores y sus amigos son más sabios y más humildes. Pero muy a menudo en esta etapa no lo son.
Ahora el grupo se ve acosado por los dolores de crecimiento. Los mendigos mendigan. Los solitarios buscan pareja. Los problemas les inundan como una avalancha. Aun más importante, se oyen rumores en el seno del grupo que se convierten en un clamor: "¿Se creen estos viejos que van a dirigir el grupo para siempre? ¡Hagamos una elección!" El fundador y sus amigos se sienten dolidos y deprimidos. Van de crisis en crisis y de miembro a miembro, suplicando; pero no sirve de nada, la revolución ha comenzado. La conciencia de grupo está a punto de tomar las riendas.
Ahora se celebran las elecciones. Si el fundador y sus amigos han sido buenos servidores, puede que - para su gran sorpresa - sean reelegidos por un período de tiempo. Pero si se han opuesto enconadamente a la creciente ola de democracia, puede que se encuentran sumariamente depuestos. En cualquier caso, el grupo ahora tiene un llamado comité rotativo, con autoridad estrictamente limitada. Los miembros componentes no pueden bajo ningún concepto gobernar o dirigir el grupo. Son servidores. Suyo es el a veces ingrato privilegio de atender a las tareas del grupo. Presidido por un coordinador, el comité se encarga de las relaciones públicas y de hacer los preparativos para celebrar las reuniones. El tesorero, que tiene que rendir cuentas ante el grupo, recoge el dinero que se echa al pasar el sombrero, lo lleva al banco, paga el alquiler y otros gastos, y presenta un informe regularmente en las reuniones de trabajo del grupo. El secretario procura que la literatura esté expuesta en las mesas y que se atiendan las llamadas telefónicas, contesta la correspondencia, y envía por correo los avisos para anunciar las reuniones. Estos son los sencillos servicios que le permiten funcionar al grupo. El comité no da consejos espirituales, no juzga la conducta de nadie, y no da órdenes. Si intentan hacerlo, todos pueden ser eliminados en las próximas elecciones. Y así hacen el tardío descubrimiento de que en realidad son servidores y no senadores. Estas son experiencias universales. De esta manera, por todo A.A., la conciencia de grupo decreta las condiciones bajo las cuales deben servir sus líderes.
Esto nos conduce directamente a la pregunta "'Tiene A.A. una verdadera dirección?" La respuesta es un rotundo "Sí, a pesar de la aparente falta de la misma". Volvamos a considerar al depuesto fundador y a sus amigos. ¿Qué va a ser de ellos? Según se les pasa su pena y su inquietud, empieza una transformación sutil. Con el tiempo acaban dividiéndose en dos clases conocidas en la jerga de A.A. como "ancianos estadistas" y "viejos resentidos". El anciano estadista es el que ve lo sabia que es la decisión del grupo, que no siente ningún rencor al verse reducido a una posición menos importante, cuyo criterio, maduro por una larga experiencia, es equilibrado, y que está dispuesto a quedarse al margen, esperando pacientemente el desarrollo de los acontecimientos. El viejo resentido es el que está tan firmemente convencido de que el grupo no puede funcionar sin él, que intriga constantemente para ser reelegido, y que sigue consumido por la lástima de sí mismo. Unos pocos llegan a estar tan consumidos por el resentimiento que - despojados del espíritu y los principios de A.A. - acaban emborrachándose. A veces el paisaje de A.A. parece estar repleto de estas figuras resentidas. Casi todos los veteranos de nuestra sociedad han pasado en alguna medida por esta fase. Afortunadamente, la mayoría de ellos sobreviven y se convierten en viejos estadistas. Llegan a constituir la verdadera y permanente dirección de A.A. Suyas son las opiniones calmadas, los conocimientos seguros y los ejemplos humildes que resuelven las crisis. Cuando el grupo se encuentra indeciso y confuso, invariablemente acude a ellos para pedir consejo. Llegan a ser la voz de la conciencia de grupo; de hecho, son la verdadera voz de Alcohólicos Anónimos. No dirigen por mandato; guían con su ejemplo. Esta es la experiencia que nos ha llevado a la conclusión de que nuestra conciencia de grupo, bien aconsejada por los ancianos, será a la larga más sabia que cualquier líder individual.
Cuando A.A. tenía solamente tres años de existencia, ocurrió algo que demostró la sabiduría de este principio. Uno de los primeros miembros de A.A., muy en contra de sus propios deseos, se vio forzado a acatar la opinión del grupo. A continuación, la historia en sus propias palabras.
"Cierto día, estaba haciendo un trabajo de Paso Doce en un hospital de Nueva York. El propietario, Charlie, me llamó a su oficina. 'Bill', me dijo, ¿creo que es una lástima que te encuentres tan apurado de dinero. Te rodean cantidad de borrachos que están recuperándose y haciendo dinero. Pero tú que te dedicas de lleno a este trabajo, andas sin un centavo. No es justo'. Charlie busco y sacó de su escritorio un viejo estado de cuentas. Me lo pasó y siguió diciendo, 'Aquí se puede ver cuánto dinero ganaba el hospital en los años 20. Miles de dólares al mes. Podría estar ganando lo mismo ahora y así lo haría - si tú me ayudaras. ¿Por qué no te instalas aquí para hacer tu trabajo? Te daré una oficina, unos fondos razonables para gastos, y una buena participación en los beneficios. Hace tres años, cuando mi médico jefe, Silkworth, me mencionó por primera vez la idea de ayudar a los borrachos por medio de la espiritualidad, la consideré una cosa de chiflados; pero he cambiado de opinión. Algún día, tu grupo de ex borrachos llenará el Madison Square Garden, y no veo por qué tienes que morirte de hambre mientras tanto. Lo que te propongo es completamente ético. Puedes establecerte como terapeuta no titulado y tener más éxito que nadie en esta profesión'.
"Me quedé asombrado. Sentí unos pequeños remordimientos hasta que me di cuenta de lo ética que era la propuesta de Charlie. No había nada de malo en que me estableciera como terapeuta no titulado. Pensé en Lois, que llegaba exhausta a casa después de trabajar todo el día en los grandes almacenes, para ponerse a preparar la cena para una multitud de borrachos que no pagaban nada a cambio. Pensé en la gran suma de dinero que todavía debía a mis acreedores de Wall Street. Pensó en algunos de mis amigos alcohólicos que estaban ganando tanto dinero como siempre. ¿Por qué no podía hacer yo lo mismo?.
"Aunque pedía a Charlie que me diera algún tiempo para considerarlo, yo ya casi había decidido lo que iba a hacer. Volviendo a toda prisa a Brooklyn en el subterráneo, sentí algo que me pareció una revelación divina. No fue más que una sola frase, pero sumamente convincente. De hecho, era una frase de la Biblia - una voz insistente que me decía: "El obrero es digno de su salario". Al llegar a casa, encontré a Lois cocinando como de costumbre, mientras tres borrachos miraban con ojos hambrientos desde la puerta de la cocina. La llamé a un lado y le conté la gloriosa noticia. La vi interesada, pero no tan entusiasmada como creía que debería estar.
"Aquella noche teníamos reunión en casa. Aunque ninguno de los borrachos a quienes dábamos alojamiento parecía lograr su sobriedad, otros sí la habían logrado. Acompañados de sus esposas, llenaban nuestra sala de estar. Enseguida, me lancé a contar la historia de la oportunidad que se me ofrecía. Nunca olvidaré sus caras impasibles, ni las miradas fijas que me dirigieron. Con cada vez menos entusiasmo, seguí hasta el final de mi historia. Hubo un largo silencio.
"Casi con timidez, uno de mis amigos empezó a hablar. 'Sabemos lo mal que andas de dinero, Bill. Nos preocupa mucho. Muchas veces nos hemos preguntado lo que podríamos hacer para remediarlo. Pero creo que expreso la opinión de todos cuando digo que lo que tú propones ahora nos preocupa mucho más'. Conforme iba hablando mi amigo, su voz iba cobrando un tono más seguro. '¿No te das cuenta de que nunca podrás convertirte en un profesional? Por muy generoso que Charlie haya sido con nosotros, ¿no ves que no podemos vincular lo que tenemos con su hospital ni con ningún otro? Nos dices que la propuesta de Charlie es ética. Claro que es ética, pero lo que tenemos no va a funcionar basándose únicamente en la ética; tiene que ser mejor. Claro que la idea de Charlie es buena; pero no lo suficientemente buena. Esta es una cuestión de vida o muerte, Bill, y nada que no sea lo mejor servirá'. Mis amigos me miraban con desafió mientras su compañero seguía hablando. 'Bill, ¿no nos has dicho tú mismo a menudo en esta misma sala que a veces lo bueno es enemigo de lo mejor? Pues, esto es un ejemplo clarísimo. No nos puedes hacer esto'.
"Así habló la conciencia de grupo. El grupo tenía razón, y yo estaba equivocado. La voz que había oído en el subterráneo no era la voz de Dios. Esta era la auténtica voz emanando de la boca de mis amigos. La escuché y - gracias de Dios - obedecí".

martes 6 de enero de 2009

CUENTO ERÓTICO. AVE-LINO

CUENTOS DE EROS Y THANATOS

Las playas de Llanes
AVE-LINO


Mi amiga viajó a Asturias aquel verano remoto huyendo del tedio espantoso de la gran ciudad, del calor asfixiante de Madrid en agosto.
El paisaje verde de las montañas, que bajaba igual de verde a juntarse con el gris del mar de las playas de Llanes, le había enamorado. El cielo azul, las gaviotas siempre cantando, la arena que desaparecía en un instante con la subida de la marea.
Fue a visitar a una pareja que había conocido el año anterior. Ellos vivían en un pueblecito del interior y le presentaron a un amigo que viajaba a Llanes ese fin de semana.
Noemí tenía poco más de 20 años y andaba en busca del amor. Avelino era un apuestisimo hombre asturiano, rubio, con ojos azules, su nariz no era muy grande, se parecía mucho a Errol Flynn, tenía unos labios rojos y jugosos, unas manos grandes y espatuladas y los hombros anchos y bien formados. No hablaba mucho, con lo cual, durante el viaje, mi amiga se fue inventando un hombre maravilloso y lleno de ternura que la recogería entre sus brazos, le diría lo mucho que le gustaba y lo mucho que le apetecía hacer el amor con ella. Noemí dejó volar su imaginación.
Su sorpresa fue mayúscula cuando sintió que esos brazos, que ella había pensado tiernos, la atenazaban como garras y le impedían el movimiento dentro de la tienda de campaña que acababan de levantar.
¡Suéltame por favor!, le imploró, pero el celtíbero buscó su boca llenando de babas la cara de mi amiga. Desabrochó de un tirón la blusa de Noemí y mordió sus pezones como si se los quisiera arrancar. Encontró su vagina por debajo de la falda, le quitó las bragas e introdujo sus dedos bruscamente mientras ella profería un grito de dolor. La obligó a tumbarse sobre la manta que cubría el suelo de plástico del habitáculo, se montó sobre ella y un enorme pene blanco la taladró hasta lo más profundo de las entrañas. Con un movimiento de acróbata, Avelino, sacó el pene de la vagina y lo subió hasta la boca de Noemí que no podía respirar con semejante órgano taponando sus fosas nasales. Después, Avelino colocó su cabeza entre las piernas de mi amiga y absorbió con fruición los amoniacales perfumes de la menstruación de Noemí. Lamió con su enorme lengua de vaca la vagina y el clítoris de mi amiga. Le metió los dedos en el ano. Ella se quejó al tiempo que se excitaba. Mi amiga no podía defenderse. Se dejaba hacer mientras de su vagina emanaban cada vez fluidos mas intensos, y extraños orgasmos la hacían retorcerse de placer. Estaba aterrada. Avelino la colocó boca abajo y acercó el pene enrojecido hasta su ano, lo paseó por la espalda y de un empujón lo incrustó en el tierno orificio provocando el dolor y el llanto de mi amiga que se retorcía de placer pidiendo que la librara de aquel castigo. Él pareció calmarse. La lengua de Avelino lamió su ano, limpió el flujo sanguinoide que corría tímidamente entre las piernas de Noemí, colocó su boca en el clítoris y succionó y succionó hasta que su tamaño aumentó y se puso tan sensible que provocaba los alaridos de ella al tímido roce de su aliento.
Volvió a penetrarla por todos los agujeros del cuerpo y por fin, en una especie de rebuzno, Ave-lino dejó que su pene explotara en un orgasmo inacabable dentro de la vagina de Noemí. El jadeo de Avelino debía de oírse a kilómetros de distancia. Su polla permaneció dura por un tiempo, que parecieron horas, en el interior de aquella vagina virgen.
Noemí estaba aturdida, confundida, asustada, con una inexplicable sensación de placer.
Apenas Avelino recuperó el ritmo pausado de la respiración, llevó sus pezones a la boca de ella y su pene volvió a ponerse tan duro como una piedra. Agarró la larga melena negra de Noemí y la obligó a meterse de nuevo la polla en la boca. El guiaba el movimiento mientras gritaba, ¡Succiona! ¡Succiona!. Un líquido pastoso y blanquecino inundó la boca de mi amiga que casi se ahoga. El semen resbalaba por su cuello, por el pecho, por el vientre. Avelino rebuznaba de nuevo. Metió su polla todavía dura en la vagina. Empujó y empujó mientras mordía los labios de Noemí. Gritaron los dos. El episodio amoroso llegó a su fin.
Mi amiga quería huir, salir corriendo. No había nada ni nadie en aquella playa desierta. Un camino de cabras comunicaba con el pueblo más próximo y el coche no era suyo. Pasó la noche junto a su frustrado príncipe azul.
Por la mañana, tuvo que soportar de nuevo la polla de gigante penetrando su árida y seca vagina. El corazón helado, incapaz de llorar, asustada por la enorme cantidad de jugos que salian de su cuerpo, orgasmo tras orgasmo en una secuencia inacabable, gritando de dolor y de placer.
Jamás hablaron de aquella experiencia.
Era muy guapo, pero muy bestia el Ave-lino.

MEDITACIONES METAFÍSICAS

Meditaciones Metafísicas
Sobre el Servicio
"Meditaciones Metafísicas", pg. 28, de Paramahansa Yogananda

No quiero monumentos que se alcen sobre los montes de la fama; quiero más bien permanecer oculto dentro de las grutas del amor divino en las almas, y silenciosamente servirlas con mis invisibles pensamientos de ayuda y entusiasmo.

Quisiera desmaterializar mi cuerpo y, sin forma y sin nombre, ser el silencioso mensajero divino que visita los oscuros rincones de todas las almas y enciende en ellos las lámparas de paz forjadas en los talleres del silencio.

Hoy ayudaré a alguno a obtener salud y felicidad.

Hoy ayudaré a alguno para que sea fuerte mentalmente y encuentre trabajo satisfactorio.

Hoy ayudaré alguno a edificar el templo de la devoción dentro de su alma, para que Dios more en ella para siempre como bondad y comprensión.

Trataré de hacer a otros verdaderamente felices, así como trato de hacerme a mí mismo divinamente feliz.
Serviré al mundo entero mediante mi felicidad espiritual.

jueves 1 de enero de 2009

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

LIBROS DE AMOR

Memoria del corazón 8
Se murió nuestro amor, como se muere un niño...
unas sonrisas tristes -mas amargas que el llanto-,
le sirvieron de tumba, como en la primavera
lejana, le sirvieron de cuna.
Un cielo blanco
tras los tristes cristales, limitaba un paisaje
sin salida, pequeño, angustioso, callado
en donde el corazón se ahogaba en sí mismo
¡harto de ser cascada y harto de ser remanso!

-¡Mano que me robaste la dicha, que tus dedos
se te truequen en viboras, que cuando busques báculo
para tu ancianidad encuentres una espina
que te teladre el corazón envenenado!-
Todo se disipaba, los hombres no eran nada.
Vagué por mis tristezas callado y solitario,
y entré por una puerta de negrura y de hastío
que crujió igual que una puerta de un camposanto.

REFLEXIONES DIARIAS DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

"YO SOY UN MILAGRO"

El hecho central en nuestras vidas es actualmente la certeza de que nuestro Creador ha entrado en nuestros corazones y en nuestras vidas en una forma ciertamente milagrosa. Ha empezado a realizar por nosotros cosas que nosotros no podríamos hacer solos.
Alcohólicos Anónimos, p. 24
Esta es, en verdad, una realidad de mi vida de hoy y un auténtico milagro. Yo siempre creía en Dios pero nunca pude aplicar esta creencia significativamente en mi vida. Hoy, gracias a Alcohólicos Anónimos, ya confío en Dios y dependo de Él, como yo Lo concibo; hoy, debido a esto estoy sobrio. Aprender a confiar en Dios y a depender de Dios fue algo que nunca pude haber logrado solo. ¡Ahora creo en milagros porque yo soy un milagro!

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