Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

viernes, 22 de octubre de 2010

UN CURSO DE MILAGROS. MANUAL PARA EL MAESTRO

MANUAL PARA EL MAESTRO

6. ¿TIENE SIEMPRE LUGAR LA CURACIÓN?

1. Sí, la curación siempre tiene lugar. 2Es imposible dejar que las ilusiones se lleven ante la verdad y al mismo tiempo conservarlas. 3La verdad demuestra que las ilusiones no tienen ningún valor. 4El maestro de Dios ha visto la corrección de sus propios errores en la mente del paciente, al reconocerla como lo que es. 5Al haber aceptado la Expiación para sí mismo, también la ha aceptado para el paciente. 6¿Qué ocurre, sin embargo, cuando el paciente usa la enfermedad como una forma de vida, creyendo que la curación es el camino a la muerte? 7Cuando esto ocurre, una curación repentina podría ocasionar una aguda depresión y una sensación de pérdida tan profunda, que el paciente podría incluso tratar de destruirse a sí mismo. 8No teniendo nada por lo que vivir, podría incluso pedir la muerte. 9Por su propio bien, pues, la curación tiene que esperar.

2. La curación se hará a un lado siempre que pueda percibirse como una amenaza. 2En el instante en que se le da la bienvenida, ahí está. 3Dondequiera que se haya ofrecido una curación, ésta se recibirá. 4¿Y qué es el tiempo ante los regalos de Dios? 5Nos hemos referido en muchas ocasiones en el texto a los tesoros que se ofrecen equitativamente, tanto para el que da los regalos de Dios como para el que los recibe. 6Ni uno solo se pierde, pues sólo pueden multiplicarse. 7Ningún maestro de Dios debe sentirse decepcionado si, habiendo ofrecido una curación, parece como si ésta no se hubiese recibido. 8No es su función juzgar cuándo debe aceptarse su regalo. 9Que tenga por seguro que ha sido recibido, y que no ponga en duda que será aceptado cuando se reconozca que es una bendición y no una maldición.

3. La función de los maestros de Dios no es evaluar el resultado de sus regalos. 2Su función es simplemente darlos. 3Una vez que los han dado, han dado también el resultado, puesto que ello es parte del regalo. 4Nadie puede dar si está preocupado por los resultados de lo que da. 5Eso sería limitar lo que da, y, en ese caso, ni el que da ni el que recibe dispondrían del regalo. 6La confianza es parte esencial del acto de dar; de hecho, es la parte que hace posible el compartir; la parte que garantiza que el dador no ha de perder sino que únicamente ganará. 7¿Qué sentido tiene que alguien dé un regalo si luego se queda con él para asegurarse de que sea usado como mejor le parezca a él? 8Eso no es dar sino subyugar.

4. Haber abandonado toda preocupación por el regalo es lo que hace que sea verdaderamente dado. 2Y lo que hace posible dar de verdad es la confianza. 3La curación es el cambio de mentalidad que el Espíritu Santo procura que tenga lugar en la mente del paciente. 4Y es el Espíritu Santo en la mente del donante Quien le da el regalo a él. 5¿Cómo podría perderse? 6 ¿Cómo podría ser ineficaz? 7¿Cómo podría haber sido en vano? 8Las arcas de Dios jamás están vacías. 9Y si les faltase un solo regalo no estarían llenas. 10Dios garantiza, sin embargo, que las arcas estén siempre rebosantes. 11¿Por qué habría de preocuparse, entonces, un Maestro de Dios por lo que sucede con sus regalos? 12Al ser Dios Quien se los da a Sí Mismo, ¿quién iba a dejar de recibirlo todo en este intercambio santo?

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