Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

HORÓSCOPO FEBRERO 2011. ACUARIO

HORÓSCOPO FEBRERO 2011
ACUARIO
El sol transitará por el signo de Acuario del día 21 de enero al 19 de febrero. Los signo de aire (géminis, libra y acuario) serán los más favorecidos por ésta posición solar.
Terminaremos enero con alguna operación económica o política de gran alcance y febrero será un tiempo de transición a la espera de una mejoría que se haga notar en todos los ámbitos. “Febrerillo loco” podría darnos alguna sorpresa positiva. Por otro lado podrían radicalizarse las posturas tanto colectivas como individuales.
Los nativos de acuario son brillantes, visionarios, curiosos, tolerantes, originales, independientes y excéntricos. Aunque desapegados e independientes en el plano afectivo, los acuario son cordiales y sociables. Poseen un elevado sentido de la justicia social y a menudo se sienten atraídos por el activismo o las organizaciones políticas de carácter progresista.
Las zonas sensibles de su cuerpo son las piernas, la oreja izquierda, la circulación sanguínea, tobillos y dientes.
Enamorados de la libertad, los regidos por Urano pueden ser divertidísimos, perversos, originales, engreídos e independientes, pero también diplomáticos, suaves, compasivos y tímidos. Acuario buscará casi desesperadamente la seguridad de las multitudes, y se saturará de amistad. Después caerá en un sombrío acceso de tristeza y aislamiento, y necesitará que le dejen absolutamente en paz. Pero en cualquiera de los dos estados de ánimo, mantendrá la agudeza de su percepción, que es no solo más profunda, sino más rápida que la de otros signos. Urano hace de él, por naturaleza, un rebelde que siente instintivamente que todas las viejas costumbres son injustas y que lo que todo el mundo y la gente necesitan son alteraciones drásticas y cambios revolucionarios (aunque si se dedica a la política, tiene la astucia suficiente para no proclamar antes de tiempo sus opiniones y echar a perder su estrategia). Linda Goodman

Aries. Periodo de recuperación física tuya o de algún familiar. Parece que las tensiones se iran suavizando.
Salud…………..mejoría
Dinero………...bien
Amor…………..te quieren
Tarot…………..La Templanza
Tauro. Periodo de transición hacia un estado de mayor equilibrio en todos los sentidos. No te faltará trabajo.
Salud……………….estable
Dinero…………….excelente
Amor………………espectattivas
Tarot……………….El Emperador
Géminis. Etapa para socializar y hacer nuevas amistades, grupos deportes. Comunícate con la mayor sinceridad.
Salud………………catarros
Dinero…………….bien
Amor……………….bien
Tarot……………….El Mago
Cáncer. Durante este periodo tendrás que atender algunos asuntos relacionados con la vivienda y la vida familiar.
Salud………………mejoría
Dinero……………justo
Amor………………sensación de vacio
Tarot………………El Juicio
Leo. Tu manera de comunicarte podría crear algún conflicto. Estrema tu diplomacia en estos momentos y no entres al trapo.
Salud………………estrés
Dinero…………….justo
Amor………………dudas
Tarot………………Los Enamorados
Virgo. Las obsesione pueden hacer presa de ti en este periodo. Mejor no le des tantas vueltas. Esto también pasará.
Salud…………….caidas
Dinero…………..escaso
Amor…………….obsesión
Tarot…………….La Luna
Libra. Podrias sentirte incomodo por un giro inesperado en los acontecimientos. Se impone un periodo de reflexión.
Salud……………….La piel
Dinero……………..Justo
Amor……………….frio
Tarot……………….El Loco
Escorpio. Presta mas atención a tu salud. Descansa, Tus sueños serán muy importantes en este périodo.
Salud……………..crisis
Dinero……………bien
Amor……………..celos
Tarot………………La Justicia
Sagitario. Te sentirás mas vital y confiado, mas combativo respecto a las situaciones adversas que vienes viviendo desde hace un tiempo.
Salud………………..cirugía
Dinero……………...bien
Amor………………..bien
Tarot………………..El Ermitaño
Capricornio. Tómate con calme las nuevas situacione. No dejes que el poder se te suba a la cabeza.
Salud…………………….los riñones
Dinero…………………...bien
Amor……………………..estable
Tarot……………………..El Sumo Sacerdote
Acuario. Podrías plantearte un cambio de rumbo en tu profesión. Arreglos en la casa.
Salud……………..Torceduras
Dinero……………bien
Amor……………..bien
Tarot………………La Estrella
Piscis. Este es un periodo para finalizar temas, cancelar hipotecas, rupturas sentimentales etc..
Salud………………….la cabeza
Dinero………………..bien
Amor………………….sorpresas
Tarot…………………..El Mundo
Hasta el próximo mes Maite Galiana.

LA LLAMA BLANCA. METAFÍSICA DE SAINT GERMAIN

EL AMADO CLARIDAD, ELHOIM DE LA PUREZA, nos dice así: "YO SOY" ELDEHIM DE LA PUREZA que vive y respira en el centro electrónico de cada átomo que compone tu cuerpo físico. Yo estoy viviendo en cada célula de tu cuerpo, viéndome en contorno al núcleo central de cada átomo de tu carne. YO ESTOY CONTIGO SIEMPRE. "YO SOY" TU VIDA.
"YO SOY" LA LUZ ELECTRÓNICA QUE VIVE Y RESPIRA EN TU CUERPO MENTAL."YO SOY" LA VIVIENTE Y RESPIRANTE LLAMA DE PUREZA Y LUZ QUE CADA UNO INVOCA EN EL GRAN OCÉANO DE SU  MUNDO EMOCIONAL.
" YO SOY" LA LUZ ELECTRÓNICA DENTRO DE CADA CÉLULA DE TU ENVOLTURA ETÉRICA, EN LA CUAL HAS GRABADO ESAS HUELLAS DE IMPUREZA; Y YO AHORA ESTOY EXTENDIENDO MI PUREZA DESDE EL CENTRO DE CADA CÉLULA Y ÁTOMOS DE TUS CUATRO CUERPOS INFERIORES. YO DECRETO QUE  LA PUREZA EN EL CENTRO DE CADA UNO DE TUS ELECTRONES AHORA " SE EXPANDA" HASTA QUE TODO LO QUE TENGA APARIENCIA DE LIMITACIÓN NO PUEDA YA APRISIONAR TU VIDA EN LA DISCORDIA. Y ASÍ LAS SOMBRAS DEJARÁN DE SER.

LA LLAMA BLANCA O LLAMA DE LA ASCENSIÓN O RESURRECCIÓN  es un antídoto maravilloso contra la depresión individual o colectiva.
Si hay condiciones pesadas en tu mundo; si tu alma está decaida (decaimientos que a veces no son tuyos), si hay depresión en el grupo que te rodea, si hay faltas financieras, momentos de crisis, para ti o para el mundo. PIDE A LA HERMANDAD DE SHAMBALLA QUE TE ENVÍE LA LLAMA BLANCA para que traiga a tu vida la ascensión y el entusiasmo que te sacará de la depresión y te elevará al estado natural de alegría y felicidad.
Su día es el miércoles.
Te sugiero encender una vela blanca para facilitar este trabajo.

COMO TRABAJA EL PROGRAMA DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

COMO TRABAJA EL PROGRAMA
Raramente hemos visto a una persona que, siguiendo el camino recorrido por nosotros, no haya tenido éxito en su lucha contra el alcohol. Los que no se restablecen son personas que no pueden o no quieren someterse completamente a este simple programa. Son por lo común hombres y mujeres que por naturaleza son incapaces de ser sinceros consigo mismos. Hay esta clase de desafortunados. No es su culpa, parecen haber nacido así. Su naturaleza no les permite adoptar y desarrollar una forma de vivir que exige una rigurosa honestidad. Sus posibilidades de restablecerse son limitadas. Aunque son individuos que sufren graves anomalías emocionales y mentales; sin embargo, muchos de ellos se restablecen si son capaces de ser honestos y sinceros.
Nuestras historias revelan lo que éramos, lo que nos sucedió y lo que ahora somos. Si usted, lector, quiere lo que nosotros tenemos y está dispuesto a todo para obtener nuestros resultados, estará dispuesto a avanzar por pasos.
Al principio, algunos de estos pasos no fueron aceptados por nosotros. Pensábamos poder encontrar un camino más fácil, más cómodo. Mas esto fue imposible. Con toda la energía y honestidad que poseemos, le rogamos no tener miedo y ser sincero desde el comienzo. Varios de nosotros han intentado aferrarse a sus viejas ideas y el resultado ha sido cero hasta que las abandonan.
Recordemos todos que tenemos que tratar con el alcohol ¡astuto, desconcertante y potente! Sin ayuda, es demasiado para nosotros. Pero hay un Ser que tiene todo el poder, y este Ser es Dios. ¡Te deseamos que lo encuentres ahora!
Las medidas parciales no nos ayudaron. Estuvimos en el punto decisivo de nuestra vida. Pedimos ayuda y protección a Dios, abandonándonos completamente a Su voluntad.
He aquí los pasos que seguimos y que proponemos como programa de recuperación:
1) Admitimos nuestra impotencia ante el alcohol y que nuestras vidas se habían vuelto incontrolables.
2) Llegamos a creer que un Poder más grande que nosotros podría devolvernos la razón.
3) Tomamos la decisión de confiar nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de Dios, tal como lo pudimos concebir.
4) Procedimos a hacer un inventario moral profundo y sin miedo de nosotros mismos.
5) Admitimos frente a Dios, frente a nosotros mismos y frente a otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestras culpas.
6) Consentimos plenamente que Dios eliminase todos los defectos de nuestro carácter.
7) Nosotros Le pedimos humildemente que hiciese desaparecer nuestras deficiencias.
8) Hicimos una lista de todas las personas a las que habíamos dañado y decidimos hacer enmiendas a todas ellas.
9) Hicimos enmiendas directamente a tales personas, en cuanto nos fue posible, excluyendo aquellos casos en que, al hacerlo, hubiéramos podido dañarlas a ellas o a otras personas.
10) Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos encontrábamos en culpa, de inmediato lo admitimos.
11) Buscamos, a través de la oración y la meditación, mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros pudimos concebirlo, rogando sólo que nos hiciera conocer Su voluntad con respecto a nosotros y que nos diera la fuerza para cumplirla.
12) Habiendo conocido una experiencia espiritual como resultado de estos pasos, tratamos entonces de transmitir este mensaje a otros alcohólicos y de poner en práctica estos principios en todos los actos de nuestra vida.
Muchos de nosotros exclamaron: ¡Es demasiado difícil! ¡Yo no voy a llegar!" No se desanime. Nadie de nosotros ha podido poner en práctica estos principios a la perfección. No somos santos. Lo que cuenta es que nosotros estemos dispuestos a progresar según los principios espirituales. Nosotros hemos buscado progreso espiritual mas que perfección espiritual.
Nuestra descripción del alcohólico, el capítulo que dedicamos a los agnósticos, nuestras experiencias antes y después de la recuperación, ponen en evidencia tres puntos bastante claros :
a) Que éramos alcohólicos e incapaces de controlar nuestras vidas.
b) Que probablemente ninguna fuerza humana hubiese podido salvarnos del alcoholismo.
c) Que Dios podía y quería hacerlo si Lo buscábamos.
Finalmente convencidos, estábamos en el Tercer Paso, que habla de todo lo que es necesario para el abandono de nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios. ¿Qué tratamos de decir con esto ? ¿Y que hacemos exactamente para abandonarnos a Él ?
El primer requisito es el convencimiento de que una vida conducida de acuerdo con la propia voluntad e
independencia raramente puede tener éxito. Sobre esta base casi siempre nos encontramos en conflicto con alguien o algo, aunque nuestros motivos sean buenos. La mayor parte de los hombres trata de vivir basándose en su propia energía personal. Cada persona es como un actor que pretende dirigir la representación total: las luces, la danza, los actores, el escenario, siguiendo sus propios gustos. Si sus órdenes se siguieran y si los otros sólo se apegaran a sus deseos, el espectáculo sería perfecto. Todos estarían satisfechos, incluso él. La vida sería magnífica. En sus esfuerzos por poner todo en orden, nuestro actor quizá pueda mostrarse a veces muy virtuoso. Puede ser afable, simpático, cortés, generoso, indulgente, modesto y altruista. Y también puede ser egoísta, deshonesto y agresivo. Como todas las personas en este mundo, es probable que tenga una personalidad con múltiples facetas.
¿Qué ocurre normalmente? El espectáculo no se desarrolla muy bien y nuestro actor comienza a creer que el ambiente en el que vive no lo trata como él piensa que se merece. Decide hacer esfuerzos más grandes para tener éxito. Se vuelve más exigente o más amable, según sea el caso. No obstante, el espectáculo ahora no le gusta. Admite que tal vez tiene alguna culpa, pero piensa que los demás son más culpables. Se irrita, se indigna y se desprecia. ¿Cuál es su problema fundamental? ¿No es verdad que trata de alabarse a sí mismo, aun cuando trata de ser gentil? ¿No es víctima de la ilusión de que se puede lograr dicha y satisfacción en este mundo con la sola condición de saber cómo hacerlo? ¿No es evidente para el resto de los actores que esto es lo que él quiere? ¿Y no es cierto que todo eso incita a los otros a vengarse, retirando lo mejor del espectáculo? Aun en sus mejores momentos, ¿no crea él más confusión que armonía?
Nuestro actor es un egocéntrico y un ególatra. Es como un rico pensionado que pasa bien el invierno bajo el sol de Florida, lamentando el desastre financiero en el que se encuentra su nación; es como un predicador que suspira con horror por los pecados del siglo XX; es como el político y el reformador que afirma que seguramente la Utopía se realizaría si los demás se comportaran bien; y como el ladrón que fuerza cajas de valores mientras piensa que la sociedad se ha comportado mal con él; y como el alcohólico que ha perdido todo y se recupera tras de cuatro paredes. Cualesquiera que sean nuestras protestas, ¿no es verdad que la mayor parte de nosotros estamos preocupados por nosotros mismos, por los propios resentimientos, y no hacemos más que conmiserarnos?
Egoísmo y egocentrismo. He aquí la causa de nuestras penas. Llevados por múltiples formas de temor, miedo, preocupaciones, autoconmiseración, pisamos a los otros y ellos reaccionan. A veces nos hacen daño, sin que haya mediado una provocación de nuestra parte; pero si reflexionamos sobre cuánto hemos hecho, podremos reconocer que dimos motivos suficientes para provocarlos, porque bajo nuestro egocentrismo y nuestra autoconmiseración no pensamos mas que en nosotros, sin preocuparnos de los demás.
En el fondo pensamos que la causa de nuestros problemas somos nosotros mismos. Ellos surgen de nuestro interior. Y el alcohólico es el ejemplo típico de una voluntad sin freno, aunque la mayor parte de las veces no se dé cuenta. Antes que todo, los alcohólicos debemos desembarazarnos de nuestro egoísmo, si no el egoísmo nos mata. Dios nos da la posibilidad. A menudo la experiencia nos enseña que no nos es posible abandonar nuestro egoísmo sin Su ayuda. Muchos de nosotros tuvimos muchas convicciones morales y filosóficas, pero no pudimos ponerlas en práctica aun cuando lo deseábamos. Ni tampoco pudimos con nuestra solas fuerzas reducir nuestro egoísmo, por mucho que deseáramos o tratáramos. Necesitamos la ayuda de Dios.
He aquí el cómo y el porqué de nuestro método. Antes que nada tuvimos que dejar de comportarnos como si fuésemos Dios. Este modo de ser no funcionó. Después decidimos que en este drama de la vida Dios fuese nuestro Director: ¡Él sería el Director y nosotros sus agentes! Él es el Padre y nosotros somos Sus hijos. La mayor parte de las buenas ideas no son complicadas, sino simples, y este concepto ha sido la llave de este arco del triunfo por el cual hemos pasado para reencontrar nuestra libertad.
Tomada esta resolución con sinceridad, comprendimos que en torno nuestro acaecían cosas maravillosas y que teníamos un nuevo Patrón. En Su omnipotencia, Él nos proveía de lo que necesitásemos, a condición de que estuviéramos cerca de Él e hiciésemos bien Su trabajo. Llenos de fe en Él, nos fuimos interesando menos en nosotros mismos, en nuestras pequeñas ideas y en nuestros proyectos. Más y más interesante era aportar una contribución a la vida. Mientras sentíamos que nos inundaba una nueva fuerza, gozábamos una profunda paz del espíritu y cuando descubrimos la posibilidad de encarar la vida con éxito, cuando tuvimos conciencia de Su presencia, comenzamos a perder aquel miedo del hoy, del mañana y del porvenir que siempre habíamos tenido. Habíamos nacido por segunda vez.
Aquí nos encontramos entonces en el Tercer Paso. Varios de nosotros se dirigieron a su Creador, tal como ellos lo entendían, con la siguiente plegaria: Oh, Dios, te ofrezco todo de mí para que Tú puedas rehacerme de nuevo y hagas de mí lo que quieras. Libérame de la esclavitud del egoísmo, para que yo pueda cumplir tu Voluntad. Aleja de mí las dificultades, de suerte que mi victoria sobre ellas sea un testimonio de Tu fuerza, de Tu amor y de Tu modo de vida para aquéllos a quienes yo haya ayudado. Haz que yo pueda hacer siempre Tu voluntad." Largamente reflexionamos antes de pasar esta etapa, ya que queríamos estar bien dispuestos; queríamos estar seguros de que, al fin, podíamos abandonarnos a Él completamente.
Descubrimos que era bueno afrontar este paso de crecimiento espiritual junto con alguna persona comprensiva, ya fuera la esposa o un buen amigo o el director espiritual. Mejor es encontrarse a solas con Dios que con una persona que no comprenda. La selección de las palabras evidentemente que depende de nosotros: lo importante es que se exprese claramente lo que uno intente afirmar. Es solamente el inicio, pero si se comienza con humildad y honestidad el camino hacia el abandono a Dios, de inmediato se tienen resultados, a veces bastante grandes.
Enseguida nos encaminamos en una carrera de vigorosa actividad, cuyo primer paso es un inventario personal, una limpieza de nuestra conciencia, que muchos de nosotros ni siquiera habían intentado hacer. Aunque la decisión tomada fue crucial y determinante, comprendimos que no podía haber un efecto duradero si no era seguida por un constante y continuo acto de voluntad de enfrentar y liberarnos de todos nuestros impedimentos. La necesidad de beber no era más que un síntoma. Por lo tanto, debíamos atacar las causas y los motivos.
Para tal fin, como dijimos arriba, comenzamos el inventario personal. Era el Cuarto Paso de nuestro crecimiento espiritual. Un negociante que no hace regularmente el inventario de las mercancías, está destinado al fracaso. Hacer un inventario comercial consiste en reconocer los hechos y examinarlos. Se busca conocer bien las mercancías en almacén. Uno de los fines de la operación es determinar cuáles son las mercancías dañadas o invendibles. Entonces hay que liberarse de ellas prontamente y sin lamentarlo. Si un negociante está interesado en el éxito, no puede engañarse sobre cuánto hay en la tienda.
Hicimos un inventario semejante de nuestra vida, y lo hicimos sinceramente. Al principio buscamos las imperfecciones de nuestro carácter que causaron nuestro fracaso. Convencidos de que el egoísmo es la causa de nuestra ruina, consideramos sus manifestaciones más comunes.
"El resentimiento es el enemigo número uno". Este sentimiento destruye más alcohólicos que cualquier otra cosa. Da lugar a todas las formas de enfermedad espiritual; hay que admitir que estábamos afectados no sólo mentalmente y físicamente, sino también espiritualmente. Por lo tanto, cuando el mal espiritual ya no existe, nos recuperamos física y mentalmente. Para examinar nuestros resentimientos, los escribimos sobre una hoja. Hicimos la lista de las personas, de las instituciones o de los principios que suscitaban nuestra cólera. Nos preguntamos por qué nos enojábamos. Encontramos que la mayor parte del tiempo nos sentimos heridos o amenazados en nuestro amor propio; nuestras ambiciones, nuestra cartera, nuestras relaciones personales (comprendidas aquí las sexuales) estaban en peligro y amenazadas. Eso nos hacía sufrir y también encolerizarnos.
En la lista de nuestros resentimientos también apuntamos, al lado de cada nombre, la naturaleza de nuestra herida, preguntándonos qué aspecto de nuestra vida había sido afectado: ¿nuestro amor propio, nuestra seguridad, nuestras ambiciones, nuestras relaciones personales, nuestras relaciones sexuales?
En general, nuestra descripción era tan precisa como la siguiente:


[1]                                   [2]                                     [3]
Tengo resentimiento
hacia                             Causa              Puntos heridos de mi
                                                                     personalidad


1Sr. Guzmán.
2Sus atenciones para con mi mujer.
3Relaciones conyugales y sexuales. Mi autoestima (miedo).
2Le dijo a mi mujer que tengo una amante.
3Relaciones sexuales. Amor propio (miedo).
2Guzmán podría tomar mi puesto en la oficina.
3Seguridad financiera. Amor propio (miedo).


1Sra. Castañón.
2Es una loca; me rechazó internó a su marido por beber. Él es mi amigo. Ella es una chismosa.
3Relación personal. Amor propio (miedo)


1Mi jefe.
2Irrazonable Injusto -Exige demasiado -Amenaza con correrme por beber demasiado y por aumentar mi cuenta de gastos.
3Amor propio (miedo). Seguridad financiera.


1Mi mujer.
2No me comprende, me critica. Le gusta Guzmán. Quiere que ponga la casa a su nombre.
3Orgullo. Relaciones personales y sexuales Seguridad (miedo).

Así, hicimos una revisión de nuestras vidas, con la máxima exactitud y honestidad. Al terminar nuestra tarea estudiamos con cuidado lo que habíamos descubierto. La cosa más evidente fue que este mundo y quienes lo habitan están llenos de errores y de defectos. Una buena parte de nosotros llegó a la conclusión de que eran los otros quienes estaban equivocados. Resultaba, naturalmente, que ellos
continuaban causándonos mal y que nosotros continuábamos conmiserándonos. Luego de los remordimientos seguía la autoconmiseración. Pero entre más luchábamos y más tratábamos de arreglar las cosas según nuestro punto de vista, más se embrollaba la situación. Como en la guerra, nuestra victoria era sólo aparente. Nuestros momentos de triunfo tenían una escasa duración.
Una cosa es clara : aquél que viva en el resentimiento profundo, acaba por llevar una existencia fútil y desdichada. Y cuando dábamos desahogo a nuestro resentimiento, desperdiciábamos minutos preciosos. Mas para el alcohólico, cuya esperanza es conservar y mejorar una experiencia espiritual, este rencor el resentimiento es extremadamente grave. Encontramos que es fatal. Cuando alimentamos ciertos sentimientos, impedimos que los rayos del Espíritu toquen nuestro espíritu. Regresa la locura del alcohol y volvemos a beber. Y, para nosotros, beber equivale a morir.
Si queremos vivir, es necesario liberarnos de la cólera. No va bien con nosotros la impaciencia, ni los excesos mentales y pasionales. Quien es normal puede permitirse estos lujos, pero, para el alcohólico, tales estados de ánimo son veneno.
Regresamos a la lista que habíamos hecho, ya que, según nosotros, contenía la llave del porvenir. Estuvimos dispuestos a examinar esta llave desde un punto de vista completamente nuevo. Entonces comenzamos a comprender que el mundo y sus habitantes en verdad nos dominaban. Siendo así las cosas, las acciones de otros, reales o hipotéticas, tenían el poder para matarnos. ¿Cómo podíamos escapar de esta suerte? Comprendimos que debíamos dominar los resentimientos, pero ¿cómo? No teníamos mayor control sobre nuestros resentimientos, igual que nos ocurría con el alcohol.
Este fue nuestro modo de proceder: nos dimos cuenta de que las personas que nos infligían males estaban espiritualmente enfermas, como lo estábamos nosotros. Pedimos a Dios que nos diera el espíritu de tolerancia, de benevolencia y de paciencia que hubiésemos mostrado con un amigo que estuviese enfermo.
Cuando alguien nos ofendía con su comportamiento, nos decíamos a nosotros mismos: Es una persona enferma. ¿Cómo podré serle útil? ¡Que Dios me preserve de la cólera! ¡Que Tu voluntad se cumpla, oh Señor!"
Evitamos la venganza o las discusiones. Con las personas enfermas no nos comportaríamos así. Si lo hiciéramos, destruiríamos toda buena esperanza de ayudar a los demás. No podíamos ser útiles a todos, pero Dios nos mostraría cómo tratar a todos y a cada uno con dulzura y tolerancia.
Volvamos a nuestra lista. Enfrentamos resueltamente nuestros errores, poniendo completamente aparte los males que otros nos habían hecho a nosotros. ¿Cuándo habíamos sido nosotros los egoístas, los deshonestos, los miedosos? Aunque no hubiéramos sido del todo responsables de una cierta situación, tratamos de olvidar el papel hecho por las otras personas. ¿Cuándo habíamos sido nosotros los culpables? Hicimos el inventario de nuestro comportamiento, no el de los demás. Una vez descubiertos nuestros errores, los pusimos en una lista. En blanco y negro estaban ante nuestros ojos. Admitimos honestamente nuestros errores y expresamos la voluntad de corregirlos.
Si se observa el ejemplo descrito arriba, se notará que la palabra miedo" está escrita entre paréntesis cuando se trata de las dificultades relacionadas con el señor Guzmán, la señora Castañón, el patrón y la esposa. Esta palabra, así de corta, tiene que ver con todos los aspectos de nuestra vida. El tejido de nuestra existencia fue corroído por este hilo temible y diabólico; puso en movimiento tantas circunstancias que nos trajeron desgracias, que pensamos que no merecíamos. Pero, ¿acaso no éramos nosotros los que habíamos dado la patada inicial? Hemos llegado a pensar a veces que el miedo puede ser clasificado como el robo, en cuanto causa y multiplica los problemas.
Examinamos con toda precisión nuestros miedos. Los catalogamos por escrito, aunque no hubiesen estado acompañados de resentimiento. Nos interrogamos sobre su causa. ¿No era que nuestras fuerzas nos habían fallado? La confianza en nosotros era buena, pero no pudo llegar lo suficientemente lejos. Ni el problema del miedo, ni ninguno de los otros problemas que padecíamos, pudo ser vencido con la confianza en nosotros mismos. Es más, cuando esta virtud nos hacía sentirnos orgullosos, todo empeoraba.
¿Existe un método mejor? Así lo creemos, pues ahora tenemos otros fundamentos: la confianza en Dios y el abandono a Sus cuidados. Más que fiarnos de nuestro yo limitado, ponemos nuestra confianza en un Dios infinito. Estamos en el mundo para desempeñar el papel que Él nos asignó. En la medida en que hagamos lo que creamos que El quiere y humildemente dependamos de Él, nos capacitará para enfrentar con serenidad la desgracia.
Jamás nos excusamos ante nadie por depender de nuestro Creador. Podemos reírnos de aquéllos que consideran la espiritualidad como la vía de la debilidad. Al contrario, es la vía de la fuerza. La historia ha demostrado que fe es sinónimo de coraje. Todos los hombres de fe han tenido coraje. Tienen confianza en su Dios. En ningún caso nos excusamos a causa de Dios. Nosotros mejor Le dejamos demostrar, a través de nosotros, lo que Él puede hacer. Nosotros Le pedimos que nos libere de nuestro miedo y que nos haga ver lo que quiere de nosotros. A partir de ahí sentimos al temor alejarse de nosotros.
Llegamos ahora a la cuestión sexual. Varios de nosotros tuvieron necesidad de una reforma en ese campo. Pero, antes que todo, tratamos de ser sensibles al respecto, ya que es muy fácil extraviarse. Es un punto sobre el cual las opiniones son diametralmente opuestas, y van también hasta extremos absurdos. Por una parte, están aquéllos para quienes las relaciones sexuales no hacen más que satisfacer las necesidades de nuestra naturaleza interior y no responden exclusivamente más que a la sola necesidad de procrear. Por otra parte, están aquéllos que siempre demandan más y más sexo, y que deploran la institución del matrimonio. Ellos consideran que la mayoría de los problemas del género humano son, en el fondo, problemas de orden sexual. Para ellos, o nuestras relaciones sexuales no son lo suficientemente frecuentes o no son buenas. Todo les parece revelar la vida sexual. Para algunos, la pimienta de la vida debería prohibirse; para otros, sólo la pimienta debería contar. No queremos entrar en esta controversia. No queremos ser los árbitros de ninguna actitud frente a la sexualidad. Todos nosotros tenemos problemas de sexualidad. No seríamos seres humanos si no los tuviésemos. Pero ¿cómo resolverlos ?
Analizamos nuestra conducta de años pasados. ¿Cuándo habíamos sido egoístas, deshonestos o desconsiderados? ¿Le habíamos hecho daño a alguien? ¿Habíamos sido, sin un motivo válido, la causa de celos, de sospecha o de amargura para otras personas? ¿Cuándo habíamos actuado mal en ciertas situaciones? ¿Cómo debimos habernos comportado? Transcribimos todo, lo clasificamos y nos pusimos a estudiar el resultado.
Al estudiar nuestra conducta, intentamos trazarnos para el futuro un ideal de vida sexual que fuese sano y realista. Para cada relación nos hicimos la siguiente pregunta: ¿Habíamos sido o no egoístas? Le pedimos a Dios que nos ayudara a moldear un ideal y a actuar de acuerdo con el mismo. Siempre llevábamos en la mente que nuestra facultades sexuales nos habían sido dadas por Dios y que, por consiguiente, no podían ser malas; pero que no podíamos utilizarlas a la ligera o egoístamente, ni tampoco debíamos despreciarlas o tenerles aversión.
Cualquiera que sea el ideal adoptado, debemos siempre estar dispuestos a crecer hacia el mismo. Debemos estar dispuestos a hacer enmiendas por los daños que hayamos causado, siempre que esta reparación no cause daños aun más grandes. En otras palabras, tratamos la cuestión sexual como todas las demás. En nuestra meditación le pedimos a Dios lo que debemos hacer ante cada situación examinada. La buena respuesta nos será dada si nosotros lo deseamos.
Sólo Dios puede ser el juez imparcial de nuestra situación en materia sexual. A menudo es útil consultar con otras personas, pero nosotros dejamos a Dios el juicio final. Nos damos cuenta de que, cuando se trata de cuestiones sexuales, podemos encontrar a personas demasiado rigurosas o demasiado indulgentes. Evitamos las ideas o el consejo de personas histéricas.


Supongamos que no alcancemos a llegar a la meta ideal que nos fijamos. ¿Vamos a beber, por lo tanto? Hay quienes comparten esta opinión. Pero esto no es más que una verdad a medias. Todo depende de nosotros y de nuestros motivos. Si lamentamos nuestro error y tenemos el deseo sincero de dejar que Dios nos guíe hacia lo que sea mejor, creemos que seremos perdonados y que habremos aprendido nuestra lección. Si no nos arrepentimos de nuestra conducta pasada y seguimos tranquilamente haciendo el mal a los demás, es verdad que volveremos a beber. Esta no es una teoría. Son hechos aprendidos con nuestra experiencia.
Para regresar de manera sucinta al problema del sexo, sinceramente rezamos para conocer nuestro comportamiento ideal en este terreno, para obtener ayuda en situaciones dudosas, el sentido común y la fuerza para hacer lo que esté bien. Si nuestra vida sexual nos causa graves penas, nos ponemos una vez más a servirle a otros. Pensamos en sus necesidades y tratamos de ayudarlos para que las satisfagan. Eso nos obliga a salir de nosotros mismos. Nos calma los deseos imperiosos, cuya satisfacción significaría sufrimiento.
Si verdaderamente hemos hecho un inventario exhaustivo, escribimos mucho. Enumeramos y analizamos nuestros resentimientos. Empezamos a comprender su futilidad y el peligro mortal que representaban. Comenzamos a ver lo terriblemente destructores que son. Comenzamos a aprender lo que son la tolerancia, la paciencia y la buena voluntad hacia nuestros semejantes y también hacia nuestros enemigos, a los que empezamos a ver como seres enfermos. Hicimos la lista de las personas que nuestra conducta había lastimado y estuvimos dispuestos a reparar, si era posible, el daño que les habíamos causado en el pasado.
En este libro ha leído usted una y otra vez que la fe ha hecho por nosotros lo que no pudimos hacer por nosotros mismos. Esperamos haberlo convencido de que Dios puede liberarnos de toda forma de voluntad personal, de eso que nos apartaba de Él. Si usted ya ha tomado una decisión en lo que a Él concierne y ya ha hecho un inventario de sus debilidades más graves, ha tenido un buen comienzo. Así, ha absorbido y digerido algunas grandes verdades sobre usted mismo.
LIBRO GRANDE

LA VERDAD NO EXISTE

La muerte de una persona querida es lo que más me acerca a mi propia insignificancia.
Todos los días mueren cientos de personas anónimas, es sólo cuando puedo darle un nombre que cobra verdadero valor la pérdida.
La vida, ese misterioso periodo que va desde el nacimiento a la muerte es una sucesión continua y veloz de existencias sin sentido.
Ninguna religión puede llenar el vacío. Ningún sabio ha dado con la clave. Ni aun Jesus con su bondad infinita y su divina humanidad.
SOY UN ALMA, quizás esto pueda expresar algo, pero no aclara ningún porqué ni ningún cómo, una parte de la dualidad. Sólo es una idea consoladora, una experiencia cálida para una mente solitaria y fría, arrebatada por un sin número de emociones.
Ademas no SOY UN ALMA separada, soy una creación del planeta que habito. Como cualquier otro ser perecedero, hoja caduca. Mas función tiene esa hoja que alegra los sentidos que mi propia existencia inutil. Claro que ella existe por que yo la miro.
No quiero perder la fe, aunque sé que es ilusoria. Una idea reconfortante, amable, generosa y liberadora. Maya, nada es real. La verdad no existe.

PENSAMIENTO POSITIVO

CARTAS DE LA TIERRA. CARTA II. MARK TWAIN

CARTA II
“Nada les he dicho sobre el hombre que no sea cierto” Deben perdonarme si repito esta observación de vez en cuando en mis cartas; quiero que tomen en serio lo que les cuento y siento que si yo estuviera en el lugar de ustedes y ustedes en el mío, necesitaría este recordatorio cada tanto para evitar que flaqueara mi credulidad.
Porque no hay nada en el hombre que no resulte extraño para un inmortal. No ve nada como lo vemos nosotros, su sentido de las proporciones es completamente distinto y su sentido de los valores diverge tanto que, a pesar de nuestra gran capacidad intelectual, es improbable que aun el mejor dotado de nosotros pueda nunca llegar a entenderlo. Tomen, por ejemplo, esta muestra: Ha imaginado un Paraíso y dejó fuera del mismo el supremo de los deleites, el éxtasis único que ocupa el primerísimo lugar en el corazón de todos los individuos de su raza –y de la nuestra-: ¡el contacto sexual!
Es como si a un agonizante, perdido en un desierto abrasador, le permitiese un eventual salvador poseer todo aquello largamente deseado, exceptuando un anhelo, y éste escogiera eliminar el agua.
Su Cielo se le asemeja: extraño, interesante, asombroso, grotesco. Les doy mi palabra. No posee una sola característica que él realmente valore. Consiste –entera y completamente- en diversiones que no le atraen en absoluto aquí en la Tierra, pero que está seguro de que le gustarán en el Cielo. ¿No es extraño? ¿No es interesante? No deben pensar que exagero, porque no es así. Les daré detalles.
La mayor parte de los hombres no cantan, no saben hacerlo, ni se quedan donde otros cantan si el canto se prolonga por más de dos horas. Presten atención a eso. Solamente dos hombres de cada cien tocan un instrumento musical y no hay cuatro de cien que tengan deseos de aprender a hacerlo. Tomen nota.
Muchos hombres rezan, no a muchos les agrada. Unos cuantos oran largo tiempo, los otros abrevian.
Van a la iglesia más hombres de los que quieren hacerlo. Para cuarenta y nueve de cada cincuenta hombres el día santo es insufriblemente aburridor.
De todos los hombres que asisten a una iglesia un domingo, dos tercios ya están cansados a la mitad del servicio y el resto antes de que termine.
El momento más grato para ellos es aquél en que el sacerdote alza las manos para la bendición. Se puede oír el suave murmullo de alivio que recorre la nave y apreciar su gratitud.
Todas las naciónes desprecian a todas la otras naciones.
Todas las naciónes sienten repugnancia por tosas las otras naciones.
Todas las naciones blancas detestana todas las naciones de color, de cualquier tinte. y las oprimen cuando pueden.
Los hombres blancos rehúsan mezclarse con “los negros”, o casarse con ellos.
No les permiten el acceso a sus escuelas o a sus iglesias. Todo el mundo odia a los judíos, no lo toleran a menos que sean ricos. Les ruego que tomen nota de estos detalles.
Más aún. La gente cuerda detesta los ruidos.
A todos, cuerdos o locos, les gusta tener variedad en la vida. La monotonía los cansa rápidamente.
Todos los hombres, según la capacidad mental que les haya tocado en suerte, ejercitan su intelecto constantemente, sin cesar, y esa ejercitación constituye una parte esencial, vasta y preciada de su vida. Aquel con un intelecto mínimo, así como aquel con uno superior, posee algún tipo de habilidad, y siente gran placer en ponerla a prueba, verificándola, perfeccionándola. El niño que supera a su camarada en el juego, es tan laborioso y tan entusiasta en su práctica como lo es el escultor, el pintor, el pianista, el matemático y el resto. Ni uno de ellos podría ser feliz si se le vedara el uso del talento.
Pues ahora, ya tienen ustedes los hechos. Saben qué le gusta a la raza humana y qué le disgusta. Ha inventado un Cielo, sacado de su propia cabeza, por sí solo: ¡adivinen cómo es! Ni en mil quinientas eternidades podrían hacerlo. Ni la mente más capaz que ustedes o yo conociéramos en cincuenta millones de infinitudes podría hacerlo. Muy bien, les diré cómo es:
1.- Ante todo, les recuerdo el hecho extraordinario por el cual comencé. A saber, que el ser humano, al igual que los inmortales, valora desde luego, el acto sexual sobre todos los demás goces, ¡y sin embargo lo excluye de su paraíso!; solamente pensar en el acto lo excita, la oportunidad lo enloquece. En este estado y por alcanzar el irresistible clímax está dispuesto a arriesgar la vida, su reputación, todo, hasta su propio y extraño Paraíso. Desde la juventud hasta la edad madura los hombres y mujeres valoran la cópula por encima de todos los otros placeres combinados; y sin embargo eso como les dije, no existe en el Cielo de estos seres, la oración ocupa su lugar.
Así es como la aprecian; pero como todos sus llamados “dones”, es una insignificancia. En su mejor y más plena realización el acto es breve más allá de cuanto pueda imaginarse, quiero decir, de cuanto pueda imaginar un inmortal. En cuanto a su repetición, el hombre es limitado, oh, mucho más allá de lo que puedan concebir los inmortales. Nosotros, los que prolongamos el acto y su éxtasis supremo sin interrupción y sin retracción durante siglos, nunca podremos comprender y compadecer adecuadamente la enorme pobreza de estos seres en lo que se refiere a esta exquisita gracia que, tal como la poseemos nosotros, vuelve tan triviales las demás posesiones que ni siquiera vale la cuenta mencionarlas.
2.- En el Cielo del hombre, ¡todos cantan! El que no cantaba en la Tierra allí lo hace, el que no sabía cantar en la Tierra ahí sabe. Este canto universal no es casual ni circunstancial, ni se alivia con intervalos de silencio; sigue ininterrumpida y diariamente durante un período de doce horas. Y todos se quedan ahí; mientras que en la Tierra, el lugar quedaría vacío en dos horas. El canto consiste sólo en himnos religiosos. No, es un solo himno religioso. Las palabras son siempre las mismas, alrededor de una docena en número, no hay rima, no hay poesía: “Hosanna, hosanna, hosanna, señor Dios del Sabaoth, ¡ra! ¡ra! ¡ra! ¡siss! ¡bum!... ¡Ah!”.
3.- Mientras tanto, todas las personas tocan el arpa: !millones y millones!, aunque en la Tierra nos más de veinte de cada mil sabían tocar un instrumento, o siquiera desearon hacerlo alguna vez.
Piensen en ese huracán de sonido ensordecedor: millones y millones de voces chillando al mismo tiempo y millones y millones de arpas rasgando al mismo tiempo. Yo les pregunto: ¿es odioso, es detestable, es horroroso? Consideren aún más: ¡es un oficio de alabanza; una liturgia de loa, de lisonja, de adulación! ¿Me preguntan ustedes quién es el que está dispuesto a tolerar esta extraña adulación, esta adulación insana; y que no sólo la soporta, sino que la disfruta, la exige, la ordena? ¡Contengan la respiración!
¡Es Dios! El Dios de esta raza, quiero decir. Se sienta en su trono, asistido por sus veinticuatro ancianos y otros dignatarios de la corte, y pasea la mirada sobre kilómetros y kilómetros de adoradores tempestuosos y sonríe, y ronronea, inclinando la cabeza con satisfecha aprobación en dirección al Norte, al Este y al Sur: el espectáculo más raro y cándido imaginado hasta ahora en este universo, a mi modo de pensar.
Es fácil deducir que el Inventor del cielo no fue el creador original, sino que copió las ceremonias teatrales de algún pobre e insignificante estado soberano de algún rincón de las atrasadas poblaciones de Oriente.
Toda la gente blanca cuerda detesta el ruido y, sin embargo, acepta con tranquilidad un cielo de esta clase –sin pensar, sin reflexionar, sin estudiarlo- y en verdad quiere alcanzarlo. Viejos de cabeza cana, profundamente devotos, emplean gran parte de su tiempo en soñar con el día feliz en que dejarán los cuidados de esta vida para penetrar en las alegrías de ese lugar. A pesar de eso se puede ver qué irreal es para ellos y qué poco convencidos están de que sea un hecho, porque no hacen ningún preparativo práctico para el gran cambio. Nunca se ve a ninguno de ellos con un arpa, ni se oye cantar a ninguno.
Como ven, ese espectáculo singular es una ceremonia de alabanza: alabanza por medio de cantos, alabanza por postración. El cielo está representado por “la iglesia”. Pues bien, en la Tierra esta gente no puede soportar demasiada iglesia. Una hora y cuarto es el máximo y se establece el límite en una vez por semana. Es decir, el domingo. Un día de cada siete; y aún así, no lo espera con ansias. En consecuencia, consideren lo que el Cielo les reserva: ¡una “iglesia” que dura para siempre y un Sabat que no tiene fin! Aquí se cansan pronto de su breve Sabat hebdomadario, pero desean con ansia el que es eterno; sueñan con él, hablan de él, piensan que piensan que van a disfrutar de él, ¡con todo su simple corazón piensan que piensan que van a ser felices en él!
Es porque no piensan en absoluto; sólo piensan que piensan; ni dos de cada diez seres humanos tiene con qué pensar. Y en cuanto a imaginación, ¡oh, bueno, consideren su Cielo! Lo aceptan, lo aprueban, lo admiran. Es un parámetro de su capacidad intelectual.
 4.- El inventor de ese Cielo incluye en él a todas las naciones de la Tierra en un embrollo común. En absoluta igualdad, ninguna se destaca sobre las otras; todos tienen que ser “hermanos”, mezclarse, orar juntos, tocar el arpa y cantar hosannas –blancos, negros y judíos, sin distinción-. Aquí en la Tierra las naciones se odian unas a otras y todas odian a los judíos. Sin embargo, las personas piadosas adoran ese Cielo y quieren entrar en él. Realmente lo desean. ¡Y en sus raptos de santidad piensan que piensan que si estuvieran allí tomarían a todo el populacho contra su corazón, y lo abrazarían, lo abrazarían, lo abrazarían! ¡El hombre es una maravilla! Me gustaría saber quién lo inventó.

5.- Cada hombre de la Tierra posee una porción de intelecto, grande o pequeña, de la cual se enorgullece. Su corazón se expande anta la sola mención de los líderes intelectuales de su raza y ama los relatos de sus espléndidos logros. Porque comparten la misma sangre, y al haberse ellos cubierto de gloria honran a sus descendientes. ¡Mirad –exclama-, lo que puede hacer la mente del hombre!; y pasa lista a los ilustres de todas las épocas. Señala las literaturas imperecederas que han dado al mundo, las maravillas mecánicas que han inventado, y las glorias con que han vestido a las ciencias y a las artes. Ante ellos se descubre como ante los reyes, y les rinde su más profundo homenaje, el más sincero que pueda ofrecer su corazón exultante –y superpone así el intelecto sobre las demás cosas de su mundo-, entronizándolo bajo la bóveda celestial en una supremacía inalcanzable. Y luego imagina un Cielo sin asomo de intelectualidad.
¿Es extraño, curioso, sorprendente? Es exactamente como lo cuento, aunque pueda parecer increíble. Este sincero adorador del intelecto y pródigo remunerador de sus servicios aquí en la Tierra ha inventado una religión y un paraíso que no rinden homenaje alguno al intelecto, ni le ofrecen distinciones, ni lo hacen objeto de su liberalidad. En realidad, nunca lo mencionan.
Ya habrán notado ustedes que el Cielo del ser humano ha sido proyectado y construido sobre un plan absolutamente definido; ¡y este plan contiene un elaborado detalles de todo aquello que es repulsivo para el hombre, nada que le guste!
Muy bien, cuanto más adelante prosigamos, más aparente se hará este curioso hecho.
Tomen nota de esto. En el Cielo del hombre no hay ejercicio para el intelecto, nada que pueda alimentarlo. Allí se pudriría en un año, se pudriría y apestaría. Se pudriría y apestaría y en ese estado alcanzaría la santidad. Una bendición, porque sólo los santos pueden tolerar los goces de ese manicomio.
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CARTAS DE LA TIERRA. LA CARTA DE SATANÁS

LA CARTA DE SATANÁS
Este es un lugar extraño, un lugar extraordinario e interesante. No hay allí nada que se le parezca. Toda la gente es loca, al igual que los animales, la Tierra y la Naturaleza misma. El hombre es una rareza maravillosa. En las condiciones más favorables, es una especie de ángel del grado más bajo enchapado en níquel; en las peores, es indescriptible, inimaginable; y siempre, el hombre constituye un sarcasmo. Y sin embargo, con toda sinceridad, y halagándose, se llama a sí mismo “la obra más noble de Dios”. Es verdad lo que les digo. Y esta idea no es nueva en él: la ha pregonado a través de todos los tiempos, creyendo en ella. Nadie, en toda su raza, se ha reído de tal pretensión.
Más aún –si puedo obligar a ustedes a hacer otro esfuerzo de imaginación- está convencido de ser el favorito del Creador. Piensa que el Creador está orgulloso de él, hasta cree que el Creador lo ama, que siente pasión por él, que se queda levantado de noche para admirarlo; sí, y que está para protegerlo y alejarlo de problemas. Le reza y cree que Él lo escucha. ¿No es una idea curiosa? Llena sus oraciones de toscas alabanzas floridas y de mal gusto, y piensa que Él se sienta ronroneando a gozar de esas extravagancias. Los hombres rezan todos los días pidiendo ayuda, favores y protección, y lo hacen con esperanza y con fe, aunque ninguna de sus oraciones jamás ha recibido respuesta alguna. La afrenta diaria no lo desanima: siguen rezando lo mismo. Hay algo casi noble en su perseverancia.
Y ahora debo exigirles otro esfuerzo: ¡el hombre cree que irá al Cielo! Tiene maestros asalariados que así lo afirman. También le dicen que hay un infierno de fuego inextinguible, al que irá si no guarda los Mandamientos. ¿Qué son los Mandamientos? Son algo muy curioso. Se los comentaré más adelante.
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MARK TWAIN. CARTAS DE LA TIERRA. INTRODUCCIÓN

Cartas de la Tierra. Mark Twain.
Introducción.

El Creador se sentó sobre el trono, pensando. Tras de sí, se extendía el continente ilimitado del cielo, impregnado de un resplandor de luz y color. Ante Él, como un muro, se elevaba la noche del Espacio. En el cenit, Su poderosa corpulencia descollaba abrupta, semejante a una montaña. Y Su divina cabeza refulgía como un sol distante. A sus pies había tres arcángeles, figuras colosales disminuidas casi hasta desaparecer por el contraste, con las cabezas al nivel de sus tobillos. Cuando el Creador hubo terminado de reflexionar, dijo:

“He pensado, ¡contemplad!”.
Levantó la mano, y de ella brotó un chorro de fuego, un millón de soles maravillosos que rasgaron las tinieblas y se elevaron más y más y más lejos, disminuyendo en magnitud e intensidad al traspasar las remotas fronteras del Espacio, hasta ser, al fin, puntas de diamantes resplandeciendo en el vasto techo cóncavo del universo.
Al cabo de una hora fue disuelto el Gran Consejo.
Sus miembros se retiraron de la Presencia impresionados y cavilosos, dirigiéndose a un lugar privado donde pudieran hablar con libertad. Ninguno de los tres quería tomar la iniciativa, aunque cada uno deseaba que alguien lo hiciera. Ardían en deseos de discutir el gran acontecimiento, pero preferían no comprometerse hasta saber cómo lo consideraban los demás. Se desarrolló así una conversación vaga y llena de pausas sobre asuntos sin importancia, que se arrastró tediosamente, sin objetivo, hasta que por fin el arcángel Satanás se armó de valor –del que tenía una buena provisión- y abrió el fuego. Dijo: -todos sabemos el tema a tratar aquí, señores, y ya podemos dejar los fingimientos y comenzar. Si ésta es la opinión del Consejo…
-¡Lo es, lo es!-, expresaron Gabriel y Miguel, interrumpiendo agradecidos.
-Muy bien, entonces, procedamos. Hemos sido testigos de algo maravilloso; en cuanto a eso, estamos necesariamente de acuerdo. En cuanto a su valor –si es que lo tiene- es cosa que personalmente no nos concierne. Podemos tener tantas opiniones como nos parezca, y ése es nuestro límite. No tenemos voto. Pienso que el Espacio estaba bien así, y que era útil, además. Frío y oscuro, un lugar de descanso ocasional después de una temporada en los agotadores esplendores y el clima excesivamente delicado del Cielo. Pero éstos son detalles de poca monta. El nuevo rasgo, el inmenso rasgo distintivo es, -¿cuál caballeros?
-¡La invención e introducción de una ley automática, no supervisada, autorreguladora, para el gobierno de esas miríadas de soles y mundos girantes y vertiginosos!
-¡Eso es!- dijo Satanás. Ustedes perciben que es una idea estupenda. Nada semejante ha surgido hasta ahora del Intelecto Maestro. La Ley –la Ley Automática-, ¡la Ley exacta e invariable que no requiere vigilancia, ni corrección, ni reajuste mientras duren las eternidades! Él dijo que esos innúmeros y enormes cuerpos se precipitarían a través de las inmensidades del Espacio durante la eternidad, a velocidades inimaginables y en órbitas precisas, que nunca chocarían ya que nunca prolongarían o disminuirían sus períodos orbitales en más de una milésima parte de un segundo ¡en dos mil años! Ese es el nuevo milagro, y el mayor de todos: la Ley Automática. Y Él le asignó un nombre: Ley de la Naturaleza, y afirmó que la Ley de la Naturaleza es la Ley de Dios, nombres intercambiables para una y la misma cosa.
-Sí -acordó Miguel-, y Él dijo que establecerá la Ley Natural –la Ley de Dios- en todos sus dominios, y que su autoridad será suprema e inviolable.
-Además -agregó Gabriel-, dijo que pronto crearía animales y los pondría, de igual modo bajo la autoridad de esa Ley.
-Sí -respondió Satanás- lo escuché, pero no comprendí. ¿Qué son los animales, Gabriel?
-Ah, ¿cómo puedo saberlo? ¿Cómo podría saberlo ninguno de nosotros? Es una palabra nueva.
(Intervalo de tres siglos, tiempo celestial, el equivalente de cien millones de años, tiempo terrenal. Entra un Ángel Mensajero.)
-Caballeros, está haciendo los animales. ¿Les agradaría presenciarlo?
Fueron, vieron y se quedaron perplejos, profundamente perplejos, y el Creador lo notó, y dijo:
-Preguntad, responderé.
-Divino –dijo Satanás haciendo una reverencia- ¿para qué sirven?
-Constituyen un experimento en cuanto a Moral y Conducta. Observadlos y aprended.
Había miles de ellos. Estaban en plena actividad. Atareados, todos ellos -principalmente- en perseguirse unos a otros. Satanás hizo notar –después de haber examinado a uno con un poderoso microscopio:
-Esa bestia grande está matando a los animales más débiles, Divino.
-El tigre, sí. La ley de su naturaleza es la ferocidad. La ley de su naturaleza es la Ley de Dios. No puede desobedecerla.
-¿Entonces al obedecerla no comete falta alguna, Divino?
-No, no tiene culpa.
-Esa otra criatura, esa que está allí, es tímida, Divino, y sufre la muerte sin resistirse.
-El conejo, sí. Carece de valor. Es la ley de su naturaleza, la Ley de Dios. Debe obedecerla.
-¿Entonces no se le puede exigir que contradiga su naturaleza y se resista, Divino?
-No. A ningún animal se le puede obligar, honestamente, a contradecir la ley de su naturaleza, la Ley de Dios.
Transcurrido un largo tiempo y formuladas muchas preguntas, dijo Satanás: -la araña mata a la mosca, y la come; el pájaro mata a la araña, y la come; el gato montés mata al ganso; todos se matan unos a otros. Son asesinatos en serie. Hay aquí multitudes incontables de criaturas y todos matan y matan, todos son asesinos. ¿No son culpables, Divino?
-No son culpables. Es la ley de su naturaleza. Y siempre la ley de la naturaleza es la Ley de Dios. Ahora, ¡observad, contemplad! Un nuevo ser, la obra maestra: ¡el Hombre!
Hombres, mujeres, niños surgieron en tropel, en bandadas en millones.
-¿Qué haréis con ellos, Divino?
-Poner en cada individuo, en distintos grados y tonos, las diversas Cualidades Morales, en su conjunto, aquellas que se han estado distribuyendo una por vez, como única característica distintiva en el mundo animal carente del don de la palabra –valor, cobardía, ferocidad, gentileza, equidad, justicia, astucia, traición, magnanimidad, crueldad, malicia, violencia, lujuria, piedad, compasión, pureza, egoísmo, dulzura, honor, amor, odio, bajeza, nobleza, lealtad, falsedad, veracidad, engaño. Cada ser humano tendrá todo esto en sí, y eso constituirá su naturaleza. En algunos habrá características nobles y elevadas que sofocarán a las mezquinas, y esos se llamarán hombres buenos; en otros dominarán las características dañinas, y esos se llamarán hombres malos. Observad, contemplad, ¡desaparecen!
-¿Dónde han ido, Divino?
-A la Tierra, ellos y los demás animales.
-¿Qué es la Tierra?
-Un pequeño globo que hice una vez, hace dos tiempos y medio. Ustedes lo presenciaron pero no lo distinguieron en la explosión de mundos y soles que surgieron de mi mano. El hombre es un experimento, los otros animales son otro experimento. El tiempo demostrará si el esfuerzo valía la pena. La exhibición ha terminado; pueden retirarse, caballeros.
Pasaron varios días.
Esto representa un largo período de nuestro tiempo, ya que en el cielo un día equivale a mil años. Satanás había hecho comentarios admirativos sobre algunas de las refulgentes industrias del Creador –comentarios que, leyendo entre líneas, resultaban sarcasmos-. Se los había hecho confidencialmente a los amigos de quienes estaba seguro, los otros arcángeles, pero algunos ángeles lo oyeron e informaron al Cuartel General.
Se le condenó al destierro por un día: un día celestial. Era un castigo al que estaba acostumbrado, gracias a su lengua demasiado suelta. Anteriormente lo habían deportado al Espacio, por no haber otro lugar donde mandarlo, y allí había revoloteado, aburriéndose, en la noche eterna y el frío del Ártico; pero ahora se le ocurrió ir más allá y buscar la Tierra para ver cómo estaba resultando el experimento de la Raza Humana.
Después de un tiempo escribió –muy privadamente- sobre este tema a San Miguel y a San Gabriel.

REFLEXIONES DIARIAS ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS. MES DE ENERO

ENERO
1 de ENERO
"YO SOY UN MILAGRO"
El hecho central en nuestras vidas es actualmente la certeza de que nuestro Creador ha entrado en nuestros corazones y en nuestras vidas en una forma ciertamente milagrosa. Ha empezado a realizar por nosotros cosas que nosotros no podríamos hacer solos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 24
Esta es, en verdad, una realidad de mi vida de hoy y un auténtico milagro. Yo siempre creía en Dios, pero nunca pude aplicar significativamente esta creencia en mi vida. Hoy, gracias a Alcohólicos Anónimos, ya confío en Dios y dependo de El, como yo Lo concibo; ¡hoy, debido a esto, estoy sobrio!. Aprender a confiar en Dios y a depender de Dios fue algo que nunca pude haber logrado solo. ¡Ahora creo en milagros porque yo soy un milagro!.

2 de ENERO
PRIMERO, LOS CIMIENTOS
¿Es la sobriedad lo único que habremos de esperar de un despertar espiritual? No, la sobriedad es apenas un principio.
COMO LO VE BILL, p. 8
Practicar el programa de A.A. es como construir una casa. Primero tuve que poner una capa grande y gruesa de concreto sobre la cual erigir la casa; para mí, eso correspondió a dejar de beber. Pero es muy incómodo vivir desprotegido en una capa de concreto, expuesto al calor, al frío, al viento y a la lluvia. Así que construí un cuarto sobre la base empezando a practicar el programa. El primer cuarto era un poco tambaleante porque yo no estaba acostumbrado al trabajo. Pero con el paso del tiempo, según iba practicando el programa, aprendí a construir mejores cuartos. Mientras más practicaba y más construía, más confortable y feliz era la casa que tenía, la casa en que vivo ahora.

3 de ENERO
IMPORTANTE
Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol: que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 23
No es una mera casualidad que el mismo Primer Paso mencione la impotencia: La admisión de impotencia personal ante el alcohol es la piedra angular de la base para la recuperación. Me he dado cuenta que no tengo el poder y el control que una vez creía tener. Soy impotente ante lo que la gente piense de mí. Soy impotente ante el hecho de haber perdido el tren. Soy impotente respecto a la forma en que otra gente trabaje (o no trabaje) en los Pasos. Pero también me he dado cuenta de que no soy impotente ante otras cosas. No soy impotente ante mis actitudes. No soy impotente el negativismo. No soy impotente en cuanto a asumir la responsabilidad en mi propia recuperación. Tengo el poder de ejercer una influencia positiva sobre mí mismo, sobre mis seres queridos y sobre el mundo en el que vivo.

4 de ENERO
EMPIEZA DONDE ESTAS
Creemos que el abstenernos de beber no es más que el principio. Una demostración más importante de nuestros principios nos espera en nuestros respectivos hogares, ocupaciones y asuntos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 18
Generalmente me resulta fácil ser agradable con la gente en el ambiente de A.A. Mientras trabajo por mantenerme sobrio, estoy celebrando con mis compañeros en A.A. nuestra liberación común del infierno de la bebida. Frecuentemente no es tan difícil difundir buenas noticias entre mis viejos y nuevos amigos en el programa.
Sin embargo, en el hogar o en el trabajo, eso puede ser otro cantar. En las situaciones que se me presentan en esas dos áreas de mi vida, las pequeñas desilusiones de la vida diaria son más evidentes y puede ser muy difícil sonreír o llegar con una palabra bondadosa o un oído atento. Fuera de las salas de A.A. es donde me enfrento con la prueba real de la eficacia de mi paseo por los Doce Pasos de A.A.

5 de ENERO
ACEPTACIÓN TOTAL
No puede concebir la vida sin alcohol. Llegará el día en que no podrá concebirla sin éste ni con éste. Entonces conocerá como pocos la soledad. Estará en el momento de dar el salto al otro lado. Deseará que llegue el fin.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 140
Solamente un alcohólico puede entender el significado exacto de una declaración como ésta. El dilema que me mantenía cautivo como alcohólico activo también me llenaba de terror y confusión: "Si no me tomo un trago me voz a morir", competía con "si continúo bebiendo, esto me va a matar". Ambos pensamientos compulsivos me empujaban aun más cerca del fondo. Ese fondo produjo una total aceptación de mi alcoholismo - sin reserva alguna - y esto fue absolutamente esencial para mi recuperación. Con esto, me veía enfrentado a un dilema sin parecido a ninguna experiencia anterior; pero, como llegué a entender más tarde, era necesario enfrentarlo si había de tener éxito en este programa.

6 de ENERO
LA VICTORIA DE LA RENDICIÓN
Nos damos cuenta de que únicamente por medio de la derrota total, podremos dar los primeros pasos hacia la liberación y la fortaleza. Nuestra admisión de la impotencia personal se convierte en el sólido cimiento sobre el cual podremos construir una existencia feliz y útil.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 23
Cuando el alcohol influenciaba en todas las facetas de mi vida, cuando las botellas se convirtieron en símbolos de mi libertinaje y de la satisfacción inmoderada de mis deseos, cuando me di cuenta de que, por mí mismo, no podía hacer nada para sobreponerme al poder del alcohol, me di cuenta que no tenía otro recurso que la rendición. En la rendición encontré la victoria - victoria sobre mi egoísta inmoderación, victoria sobre mi necia resistencia a la vida tal como se me había dado. Cuando dejé de pelear con todos y con todo, empecé en el sendero de la sobriedad, de la serenidad y de la paz.

7 de ENERO
EN EL PUNTO DE CAMBIO
Las medidas parciales no nos sirvieron para nada. Estábamos en el punto de cambio. Entregándonos totalmente, le pedimos a Dios su protección y cuidado.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p, 59
Todos los días yo me encuentro en momentos decisivos. Mis pensamientos y mis acciones pueden impulsarme hacia el desarrollo o encaminarme a las viejas costumbres y a la bebida. Algunas veces los momentos decisivos son comienzos, como cuando empiezo a encomiar, en lugar de criticar a alguien. O cuando empiezo a pedir ayuda en lugar de intentarlo solo. Otras veces los momentos decisivos son finales, tales como cuando veo claramente la necesidad de dejar de alimentar resentimientos o el egoísmo. Muchos defectos me tientan diariamente; por esto yo tengo también oportunidades diarias para darme cuenta de ellos. De una u otra manera, muchos de mis defectos de carácter aparecen diariamente: la auto-condena, la ira, la evasión, la soberbia, el deseo de desquitarme y la grandiosidad.
Intentar medidas parciales para eliminar estos defectos solamente paralizan mis esfuerzos para cambiar. Solamente cuando le pido ayuda a Dios, con total entrega, llego a tener la voluntad y la capacidad para cambiar.

8 de ENERO
¿TENGO UNA OPCIÓN?
El hecho es que la mayoría de los alcohólicos, por razones que todavía son oscuras, cuando se trata de beber, han perdido su capacidad para elegir. Nuestra llamada fuerza de voluntad se vuelve inexistente.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 22
Mi impotencia ante el alcohol no cesa cuando yo dejo de beber. En sobriedad, yo todavía no tengo opción - no puedo beber.
La opción que sí tengo es la de recoger y usar el "juego de herramientas espirituales" (Alcohólicos Anónimos, p. 23). Cuando hago esto, mi Poder Superior me exonera de mi falta de opción - y me mantiene sobrio un día más. Si yo pudiera optar por no tomar un trago hoy, ¿qué necesidad tendría entonces de A.A. o de un Poder Superior?

9 de ENERO
UN ACTO DE LA PROVIDENCIA
Es verdaderamente espantoso tener que admitir que, con la copa en la mano, hemos deformado nuestras mentes hacia una obsesión de beber tan destructiva que sólo un acto de la Providencia puede remover.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 23
Para mí, el acto de la Providencia, (una manifestación de cuidado y dirección divina), ocurrió cuando yo experimentaba la quiebra total del alcoholismo activo - todo lo significativo de mi vida había desaparecido. Llamé por teléfono a Alcohólicos Anónimos y, desde ese instante, mi vida nunca ha sido la misma. Al reflexionar sobre ese momento muy especial, sé que Dios estaba trabajando en mi vida mucho antes de que yo reconociera y aceptara conceptos espirituales. Mediante este único acto de Providencia pude quitarme de la bebida y empezar mi viaje hacia la sobriedad. Mi vida continúa desarrollándose con cuidado y dirección divina. El Paso Uno, admitir que yo era impotente ante el alcohol, y que mi vida se había vuelto ingobernable, cobra cada día más sentido para mí - un día a la vez - en la Comunidad salvadora y vivificadora de Alcohólicos Anónimos.

10 de ENERO
UNIDOS NOS MANTENEMOS
Llegamos a comprender que teníamos que admitir plenamente, en lo más profundo de nuestro ser, que éramos alcohólicos. Este es el primer paso hacia la recuperación. Hay que acabar con la ilusión de que somos como la demás gente, o de que pronto lo seremos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 28
Vine a Alcohólicos Anónimos porque ya no podía controlarme bebiendo. Puede que fuese por las quejas de mi esposa por mi costumbre de beber, o quizá porque la policía me obligaba a asistir a las reuniones de A.A. o tal vez, porque en lo más íntimo de mi propio ser, me daba cuenta de que no podía beber como las demás gentes y no estaba dispuesto a admitirlo porque la alternativa me aterraba. Alcohólicos Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres unidos contra una enfermedad común y mortal. Nuestras vidas están vinculadas unas con otras y somos como un grupo de náufragos en una balsa salvavidas en alta mar. Si trabajamos unidos, podemos llegar, sanos y salvos, a tierra firme.

11 de ENERO
EL PASO CIEN POR CIEN
Solamente el Paso Uno, donde hicimos una total admisión de que éramos impotentes ante el alcohol, se puede practicar con absoluta perfección.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 72
Mucho antes de que yo lograra la sobriedad en A.A., sabía sin duda alguna que el alcohol me estaba matando; sin embargo, aun con este conocimiento, yo era incapaz de dejar de beber. Así que, cuando me enfrenté al Paso Uno, me resultó fácil admitir que no tenía la capacidad para no tomar. ¿Pero era mi vida ingobernable? ¡Qué va! Cinco meses después de llegar a A.A., estaba bebiendo otra vez y me preguntaba por qué.
Más tarde, de regreso en A.A. y doliéndome todavía de mis heridas, llegué a darme cuenta que el Paso Uno es el único Paso que se puede dar al cien por ciento. Y la única manera de darlo completamente es darlo completo. Desde entonces, ya han pasado muchas veinticuatro horas y no he tenido que volver a dar el Primer Paso.

12 de ENERO
ACEPTAR NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS ACTUALES
Nuestro primer problema es aceptar nuestras circunstancias actuales, tales como son, a nosotros mismos, tales como somos, y a la gente alrededor nuestro tal como es. Esto es adoptar una humildad realista, sin la cual no se puede empezar a hacer progresos. Una y otra vez, tendremos que volver a este punto de partida poco halagüeño. Es un ejercicio de aceptación que podemos practicar provechosamente cada día de nuestras vidas.
Estos reconocimientos realistas de los hechos de la vida, siempre que evitemos diligentemente convertirlos en pretextos poco realistas para la apatía y el derrotismo, pueden ofrecernos una base segura, sobre la cual se puede establecer una más estable salud emocional y, por lo tanto, un más amplio progreso espiritual.
COMO LO VE BILL, p. 44
Cuando me resulta difícil aceptar a la gente, los lugares y los acontecimientos, vuelvo a leer estos párrafos y me libran de muchos de los temores ocultos que tengo respecto a otra gente o a las circunstancias que la vida me presenta. Este pensamiento me hace posible ser humano y no perfecto, y recobrar la tranquilidad es espíritu.

13 de ENERO

NO SUCEDE DE LA NOCHE A LA MAÑANA

No estamos curados del alcoholismo. Lo que en realidad tenemos es una suspensión diaria de nuestra sentencia, que depende del mantenimiento de nuestra condición espiritual.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 79
La fantasía alcohólica más común parece ser: "Conque sencillamente no beba, todo estará muy bien". Una vez que se me aclaró la niebla, vi - por primera vez - el desastre en que se había convertido mi vida. Tenía problemas familiares, económicos, legales y profesionales; tenía dudas provocadas por viejas ideas religiosas; había aspectos de mi carácter a los que tenía tendencia a hacer la vista gorda porque fácilmente me podrían haber convencido de que era un desahuciado y haberme impulsado nuevamente a escapar. El Libro Grande me servía como guía para solucionar todos mis problemas. Pero no sucedió de la noche a la mañana - ni tampoco automáticamente, sin que yo hiciera un esfuerzo. Siempre tengo que reconocer la misericordia y las bendiciones de Dios que brillan a través de cualquier problema que tenga que enfrentar.

14 de ENERO
SIN LAMENTACIONES
No nos lamentaremos por el pasado ni desearemos cerrar la puerta que nos lleva a él.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 78
Una vez que logré mi sobriedad, empecé a ver el desperdicio que mi vida había sido y experimenté sentimientos sobrecogedores de culpabilidad y de arrepentimiento. Los Pasos Cuatro y Quinto del programa me ayudaron enormemente a aliviar aquellos molestos arrepentimientos. Supe que mi egocentrismo y deshonestidad retoñaban en alto grado de mi forma de beber y que yo bebía porque soy un alcohólico. Ahora veo que aun mis más desagradables experiencias pueden transformarse en oro porque, como alcohólico sobrio, puedo compartirlas para ayudar a mis compañeros alcohólicos, y en particular a los recién llegados. Ahora, varios años sobrio en A.A., ya no me lamento del pasado; simplemente estoy agradecido por estar consciente del amor de Dios y por la ayuda que puedo dar a otros en la Comunidad.

15 de ENERO
UN INSOSPECHADO RECURSO INTERIOR
Con pocas excepciones, nuestros miembros encuentran que han descubierto un insospechado recurso interior, que pronto identifican con su propio concepto de un Poder superior a ellos mismos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 268-269
Desde mis primeros días en A.A., mientras luchaba por la sobriedad, yo encontraba esperanza en esas palabras de nuestros cofundadores. Frecuentemente meditaba sobre la frase: "nuestros miembros han descubierto un insospechado recurso interior". Me preguntaba a mí mismo, ¿cómo yo que soy tan importante puedo encontrar el Poder dentro de mí? Con el tiempo, como los cofundadores habían prometido, caí en la cuenta: yo siempre he tenido la opción de escoger entre lo bueno y lo malo, entre generosidad y egoísmo, entre serenidad y temor. Ese Poder superior a mí mismo es una dádiva original que no llegué a reconocer hasta que no logré la sobriedad diaria a través de vivir los Doce Pasos de A.A.

16 de ENERO
TOCAR FONDO
¿Por qué esta insistencia de que es necesario para cualquier A.A. haber tocado primero el fondo? La respuesta es que muy pocas personas tratarán sinceramente de practicar el programa de A.A. si no han llegado a ese fondo personal. Porque la práctica de los once pasos subsiguientes implica la adopción de acciones y actitudes que casi ningún alcohólico que aún esté bebiendo puede soñar siquiera en aceptar.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 25-26
Al tocar fondo se me abrió la mente y estuve dispuesto a probar algo diferente. Lo que probé fue A.A. Mi nueva vida en la Comunidad era como aprender a montar en bicicleta: A.A. se convirtió en mis ruedas de entrenamiento y mi mano de apoyo. No era que estaba buscando ayuda, sino simplemente que no quería volver a sufrir tanto. Mi deseo de evitar volver a tocar fondo era más fuerte que mi deseo de beber. Al principio eso era lo que me mantenía sobrio. Pero con el tiempo me encontraba trabajando en los Pasos lo mejor que podía. Pronto me di cuenta de que mis actitudes y acciones estaban cambiando - aunque fuera ligeramente. Un Día a la Vez, llegué a sentirme cómodo conmigo mismo y con otros, y las heridas empezaban a sanar.

17 de ENERO
LA FELICIDAD LLEGA QUEDAMENTE
El problema que teníamos los alcohólicos era éste: Exigíamos que el mundo nos diera felicidad y tranquilidad de espíritu exactamente en la forma en que nos conviniera obtenerlas - por medio del alcohol. Y no tuvimos éxito. Pero cuando dedicamos algún tiempo a enterarnos de algunas de las leyes espirituales y a familiarizarnos con ellas, y a ponerlas en práctica, entonces obtenemos felicidad y tranquilidad de espíritu . . . Parece que hay algunas reglas que tenemos que cumplir, pero la felicidad y la tranquilidad de espíritu siempre están allí, a la libre disposición de cualquiera.
EL DR. BOB Y LOS BUENOS VETERANOS, p. 323
La simplicidad del programa de A.A. me enseña que la felicidad no es algo que yo pueda exigir. Me llega muy quedamente mientras sirvo a otros. Al ofrecer mi mano al recién llegado o a alguien que ha recaído, veo que mi propia sobriedad ha sido reforzada con una indescriptible gratitud y felicidad.

18 de ENERO
¿TE AYUDARÍA UN TRAGO?
Al repasar nuestras historias personales de bebedores, pudimos ver que, muchos años antes de habernos dado cuenta de nuestra falta de control, ya estábamos descontrolados, que aun entonces nuestra forma de beber no era una mera costumbre, sino, en realidad, el comienzo de una progresión fatal.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 25
Cuando yo todavía estaba bebiendo, no podía responder a cualquier situación de la vida como lo podía otra gente más sana. El más pequeño de los incidentes me producía un estado de ánimo tal que creía necesario tomarme un trago para adormecer mis sentimientos. Pero el adormecimiento no mejoraba la situación, así es que tenía que buscar nuevo escape en la botella. Hoy tengo que estar consciente de mi alcoholismo. No puedo darme el lujo de creer que yo he adquirido control sobre mi forma de beber - pensar otra vez que he reconquistado el control de mi vida. Tal sentimiento de control es fatal para mi recuperación.

19 de ENERO
FE A TODA HORA
La fe que operar en y a través de nosotros las veinticuatro horas del día, o de lo contrario pereceremos.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 15
La esencia de mi espiritualidad, y de mi sobriedad, descansa en una fe que dura las veinticuatro horas de cada día, fe en un Poder Superior. Tengo que confiar en el Dios de mi entendimiento y tenerlo siempre presente según sigo adelante con mis actividades diarias. ¡Qué reconfortante es para mí la idea de que Dios obra en y por medio de la gente! Al hacer una pausa en mi rutina cotidiana, ¿traigo a la memoria ejemplos concretos y particulares de la presencia de Dios? ¿Me siento maravillado e inspirado por la multitud de veces en las que este poder se pone de manifiesto? Estoy rebosante de gratitud por la presencia de Dios en mi vida de recuperación. De no tener esta fuerza omnipotente en todas mis actividades, volvería a hundirme en el abismo de mi enfermedad - y la muerte.

20 de ENERO
"HACEMOS UNA PAUSA . . . Y PEDIMOS"
A medida que transcurre el día, hacemos una pausa si estamos inquietos o en duda, y pedimos que se nos conceda la idea justa o la debida manera de actuar.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 82
Humildemente le pido hay a mi Poder Superior que me dé la gracia de encontrar el espacio entre mi impulso y mi acción; que deje correr una brisa refrescante cuando y o respondería acaloradamente; que interrumpa la fiereza con una paz apaciguadora; que posibilite que la crítica se convierta en criterio; que el silencio se anteponga cuando mi lengua se apuraría a atacar o a defender.
Prometo velar por cualquier oportunidad de volverme hacia mi Poder Superior en busca de guía. Yo sé dónde está este poder: reside dentro de mí, tan claro como un arroyo de la montaña; oculto entre las lomas - este es el insospechado Recurso Interior.
Doy gracias a mi Poder Superior por este mundo de luz y de verdad que veo cuando le dijo que dirija mi visión. Hoy confío en El y espero que El confíe en que yo voy a hacer todo esfuerzo para encontrar hoy el pensamiento propicio o la acción apropiada.

21 de ENERO
SERVIR A MI HERMANO
El miembro A.A. le habla al recién llegado no con un espíritu de poder sino con un espíritu de humildad y debilidad.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, p. 272
Según pasar los días en A.A., le pido a Dios que dirija mis pensamientos y mis palabras al hablar. En esta participación continua se me presentan muchas oportunidades de hablar. Elevo mi pensamiento y pido: "Querido Dios, ayúdame a vigilar siempre mis pensamientos y mis palabras, que sean las verdades, lo correcto, de nuestro programa. Ayúdame Dios, a reconcentrarme en busca de Tu amorosa guía, de manera que lo que diga sea verdaderamente amoroso, bondadoso, útil y sanador, pero lleno de humildad y despejado de cualquier matiz de superioridad.
Tal vez hoy tenga que enfrentar palabras o actitudes desagradables características del alcohólico. Si esto ocurriera, haré una pausa para centrarme en Dios y entonces reaccionar desde un punto de vista de compostura, fortaleza y sensibilidad.

22 de ENERO
"MANTENGÁMOSLO SIMPLE"
Algunas horas después me despedí del Dr. Bob . . . Su maravillosa y amplia sonrisa estaba en su rostro cuando me dijo en forma casi divertida, "Recuerda, Bill, no echemos esto a perder. ¡Mantengámoslo simple!" Yo salí sin poder pronunciar una palabra. Esta fue la última vez que lo vi.
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, p. 217
Después de años de sobriedad, de vez en cuando me pregunto a mí mismo: "¿Es posible que sea tan sencillo?" Luego, en las reuniones, veo a los escépticos y a los desengañados de años pasados que han logrado salir del infierno siguiendo el camino de A.A., dividiendo sus vidas, sin alcohol, en segmentos de 24 horas, durante las cuales practican unos cuantos principios lo mejor que pueden. Y de nuevo me doy cuenta de que, aunque no sea siempre fácil hacerlo, si lo mantengo sencillo, funciona.

23 de ENERO
¿YA TE ESTAS DIVIRTIENDO?
. . . no somos una partida de malhumorados. Si los recién llegados no pudieran ver la alegría que hay en nuestra vida, no la desearían. Tratamos de no caer en el escepticismo en lo que se refiere a la situación de las naciones y de no llevar sobre nuestros hombros las dificultades del mundo.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 122
Cuando mi casa está en orden, los distintos aspectos de mi vida me resultan más manejables. Despojado del manto de culpa y remordimientos que encubría mis años de bebedor, me veo en la libertad de desempeñar el papel que me corresponde en el universo; pero esta condición requiere mantenimiento. Debo parar a preguntarme, ¿Ya me estoy divirtiendo? Si me resulta difícil o penoso responder a esta pregunta, tal vez me tome demasiado en serio - y me resulte difícil admitir que me he desviado de la práctica de trabajar en el programa para mantener mi casa en orden. Me parece que los dolores que experimento son una forma en la que mi Poder Superior me llama la atención, urgiéndome a que evalúe mi actuación. El poco tiempo y esfuerzo que cuesta trabajar en el programa - por ejemplo, hacer un inventario o hacer reparaciones, lo que sea apropiado - te compensa con creces.

24 de ENERO
LA PARTICIPACIÓN
Hay acción y más acción. "La fe sin obras es fe muerta" . . . Ser servicial es nuestro único propósito.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 82-83
Ya sé que el servicio es una parte vital de la recuperación, pero frecuentemente me pregunto, "¿qué puedo hacer yo?" ¡Simplemente empezar con lo que tengo hoy! Miro a mi alrededor para ver dónde hay una necesidad. ¿Están llenos los ceniceros? ¿Tengo yo pies y manos para vaciarlos y limpiarlos? ¡De repente me veo participando! El mejor orador puede hacer el peor café; el miembro que es mejor con los recién llegados puede que no sepa leer; el que esté deseoso de hacer la limpieza puede que haga un desbarajuste con la cuenta del bando - sin embargo, cada una de estas personas y de estos oficios son esenciales para un grupo activo. El milagro del servicio es éste: Cuando yo uso lo que tengo, me encuentro provisto de más de lo que nunca hubiera podido sospechar.

25 de ENERO
UNOS A OTROS - LO QUE NECESITAMOS
. . . A.A. le dice a todo verdadero bebedor: "Usted es miembro de A.A. si usted lo dice . . . nadie puede impedírselo".
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 147
Durante muchos años, cuando reflexionaba sobre la Tercera Tradición ("El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar de beber"), me parecía ser de valor solamente para los principiantes. Les servía como garantía de que nadie les podría excluir de A.A. Hoy me siento profundamente agradecido por el desarrollo espiritual que esta Tradición me ha traído. No voy buscando a la gente claramente diferente a mí. La Tercera Tradición, que hace resaltar la única forma en que la otra gente y yo nos parecemos, me ha hecho posible conocer y ayudar a todo tipo de alcohólico, quienes igualmente me han ayudado a mí. Carlota, una atea, me enseñó un más alto criterio del honor y de la ética; Carlos, que es de otra raza, me enseñó la paciencia; Patricio, un homosexual, me conducía por su ejemplo a la verdadera compasión; la joven María dice que el verme en las reuniones, con treinta años de sobriedad, le hace seguir volviendo. La Tercera Tradición aseguraba que se satisfaría lo que necesitábamos - los unos a los otros.

26 de ENERO
RIGUROSA HONESTIDAD
¿Quién desea ser rigurosamente honesto y tolerante? ¿Quién quiere confesar sus defectos a otra persona, o reparar todos los daños que ha ocasionado? ¿A quién le interesa someterse a un Poder Superior, y aun menos pensar en la oración y la meditación? ¿Quién desea sacrificar su tiempo y energía para tratar de llevar el mensaje de A.A. a otra persona que esté sufriendo? No, al alcohólico común y corriente, egocéntrico en extremo, no le interesa esta perspectiva, a menos que se vea obligado a ella para salvar su vida.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 26
Yo soy alcohólico. Si bebo me moriré. ¡Santo Cielo, qué poder, qué energía y qué emoción genera en mí esta simple declaración! Pero realmente, es todo lo que yo necesito saber hoy. ¿Estoy deseoso de permanecer vivo hoy? ¿Estoy dispuesto a mantenerme sobrio hoy? ¿Estoy dispuesto a pedir ayuda y estoy dispuesto a dar ayuda a otro alcohólico que esté sufriendo hoy? ¿Me doy cuenta de la naturaleza mortal de mi situación? ¿Qué debo hacer hoy, para permanecer sobrio?

27 de ENERO
LIBERADO DE LA CULPA
Tuvimos que dejar de echar la culpa a otras personas.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 50
Cuando llego a estar dispuesto a aceptar mi propia impotencia, empiezo a darme cuenta de que el echarme a mí mismo la culpa de todos los problemas de mi vida puede ser una especie de engreimiento que me precipitaría nuevamente a la desesperación. El pedir ayuda y escuchar atentamente los mensajes inherentes en los Pasos y en las Tradiciones, hacen posible cambiar esas actitudes que retardan mi recuperación. Antes de unirme a A.A. tenía tal deseo de aprobación por parte de personas en posición de poder, que estaba dispuesto hasta sacrificarme a mí mismo y a otros para ganarme un puesto en el mundo. Invariablemente fracasaba. En el programa tengo verdaderos amigos que me aman, que me entienden, que se interesan en ayudarme a descubrir la verdad acerca de mí mismo. Con la ayuda de los Doce Pasos, yo estoy capacitado para construirme una mejor vida, cubre de culpabilidad y de necesidad de auto-justificación.

28 de ENERO
EL TESORO DEL PASADO
El mostrarle a otros que sufren cómo se nos ayudó, es precisamente lo que hace ahora que la vida nos parezca de tanto valor. Confíe en la idea de que el tenebroso pasado, estando en manos de Dios, es su más preciada posesión, clave de la vida y de la felicidad de otros. Con ella puede usted evitarles a otros la muerte y el sufrimiento.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 115
Qué regalo es para mí darme cuenta de que todos aquellos años de aparente inutilidad, no fueron desperdiciados. Las experiencias más degradantes y humillantes acaban convirtiéndose en las herramientas más poderosas para ayudar a otros a recuperarse. Por conocer las profundidades de la vergüenza y de la desesperación, puedo ofrecerles una mano cariñosa y compasiva y saber que la gracia de Dios está siempre a mi alcance.

29 de ENERO
LA ALEGRÍA DE COMPARTIR
La vida tendrá un nuevo significado. Ver a las personas recuperarse, verlas ayudar a otras, ver cómo desaparece la soledad, ver una agrupación desarrollarse a tu alrededor, tener una multitud de amigos - ésta es una experiencia que no debe perderse. Sabemos que no querrás perdértela. El contacto frecuente con recién llegados y entre unos y otros es el punto luminoso de nuestras vidas.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 83
Saber que todo recién llegado con quien comparta tiene la oportunidad de experimentar el alivio que yo he encontrado en esta Comunidad, me llena de alegría y gratitud. Siento que todas las cosas descritas en A.A. les sucederán a ellos, así como me han sucedido a mí, si ellos aprovechan la oportunidad y abrazan el programa de todo corazón.

30 de ENERO
LIBRE DE . . . LIBRE PARA
Vamos a conocer una nueva libertad . . .
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 78
Para mí el ser libre significa tanto la liberación de como la libertad para. Primero disfruto de la liberación de la esclavitud del alcohol. ¡Qué alivio! Luego, empiezo a experimentar la liberación del temor - temor a la gente, de la inseguridad económica, del compromiso, del fracaso, del rechazo. Entonces, empiezo a disfrutar de la libertad para - la libertad para optar por la sobriedad, para ser quien soy, para expresar mi opinión, para experimentar la paz del espíritu, para amar y ser amado, y la libertad para desarrollarme espiritualmente. Pero ¿cómo puedo ganar estas libertades? El Libro Grande dice claramente que aun antes de hacer la mitad de mis reparaciones empezará a conocer una "nueva" libertad, que no es la vieja libertad para hacer lo que más me complaciera, sin consideración alguna de los demás, sino una nueva libertad que hace posible que las promesas de mi vida se hagan realidad. ¡Qué alegría ser libre!

31 de ENERO
NUESTRO BIENESTAR COMÚN TIENE LA PREFERENCIA
La unidad de Alcohólicos Anónimos es la cualidad más preciada que tiene nuestra Sociedad . . . Nos mantenemos unidos o A.A. muere.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 135
Nuestras Tradiciones son los elementos clave en el proceso de desinflar el ego necesario para lograr y mantener la sobriedad de Alcohólicos Anónimos. La Primera Tradición me recuerda que no debo atribuirme el mérito ni la autoridad por mi recuperación. El anteponer a todo nuestro bienestar común me recuerda no convertirme en un curandero en este programa; yo soy todavía uno de los pacientes. Modestos veteranos construyeron la sala de hospital. Sin ella, yo dudo que estuviera vivo. Sin el grupo, pocos alcohólicos se recuperarían.
Mi participación activa en una renovada entrega de la voluntad me hace posible alejarme de la necesidad de dominar y del deseo de reconocimiento, los cuales desempañaron un papel muy significativo en mi alcoholismo activo. Supeditar mis deseos personales al desarrollo del grupo contribuye a la unidad de A.A. que es crucial para toda recuperación. Contribuye a que tenga presente que el total es mayor que la suma de sus partes.
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