Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

sábado, 9 de febrero de 2013

Rodney Collin. La teoría de la armonía conciente


...¿Ahora cada uno de los miembros como aprenderá a participar en la armonía?
En primer lugar, dejando que cada nota de su sonido sea claro y completo, puro en su tono, ni fuerte ni plano, lejos de la imitación, la pretensión o la duda. Que cada tipo sea él mismo, reconozca su propia
naturaleza, resuene con la vibración que Dios le ha dado. 
Dejad al jovial curar, al marcial ser valiente, a venusino ser amante; dejar que la luna sea secreta, al mercurial ser servicial, al saturnino ser más profundamente sabio.
Dejad a cada arte completarse, al artista imaginar, al científico deducir, al líder gobernar a todos. Que cada raza descubra sus secretos, cada credo sus misterios ocultos,  los Cristianos encontrar a Cristo, los
musulmanes a Mahoma, los budistas al Príncipe Gautama.
Esta es la primera regla de la armonía.

En segundo lugar, dejad que cada nota, recordando la suya, este atento al acorde. Oiga su propio sonido, sonando con los otros sonidos, sonando simultáneamente. Dejad oír el sonido propio con Mi y Sol.
Dejad a Marte escuchar su nota junto con la de Júpiter y la Luna. Dejad escuchar la nota del sacerdote mezclada con la del astrónomo y la del rey. Hasta que, el despertar de las notas simples sea junto a la
riqueza de los acordes, aprendan a reconocer su infinita variedad, el sabor de acorde y acordes, reconociendo la naturaleza de eso que suena y por qué.
Este es la segunda regla de la armonía.

En tercer lugar, dejad que cada nota acepte la clave de la armonía para entrar, que siga ahora la nueva tónica que se le reveló. Que cada tipo de utilidad sea lo que lo une a todos los demás: que todas las artes
lleguen a la mayor verdad: dejad que todas las naciones alcancen la Escuela Superior: todos los creados al aún no nacido. Cada uno sirve como  tono en su día y edad: cada uno toque en el caramillo la sintonía para toda la humanidad. Ahora ayudad a otros a encontrar su lugar, a encontrarse, a elevarse, para cantar juntos, incorporándose a una clave más alta.
Este es el tercer estado de armonía.

¿Y la cuarta? La fe es la cuarta. ¿Si la nota no tiene fe en la música que se ejecuta, en el Compositor, en el Director de Orquesta, en la santa sinfonía, de que serviría? Sin la fe, cada nota es un inútil tedio. Con
fe, cada nota se sabe que no es, que no existe al hacer parte en el la música infinita que es evocada. Y sabiendo esto, lo sabe todo, hasta la ultima inspiración de la obra.
Esta es la cuarta regla de la armonía.
Y todo esto junto es la clave de la armonía.
Rodney Collin

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