Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

lunes, 17 de febrero de 2014

HAMBRE DE CARIÑO. CÓMO ROMPER CON SU ADICCIÓN A UNA PERSONA de Howard Halpern

¿PRISIONERO DEL AMOR? Es su caso?
Permanecer en una relación perjudicial puede ser peligroso para su salud. Puede trastornar su autoestima y destruir la confianza en sí mismo con tanta certeza como fumar es perjudicial para los pulmones. Cuando la gente dice que la relación con su compañero -amante o esposo- le está matando, puede que sea verdad. Las tensiones y los cambios químicos provocados por el estrés pueden desestabilizar cualquiera de sus sistemas orgánicos, pueden absorber toda su energía y disminuir su resistencia a cualquier tipo de microbio hostil. Y a menudo pueden conducir al abuso de válvulas de escape poco saludables como el alcohol, las anfetaminas, los barbitúricos, los narcóticos, los tranquilizantes, las persecuciones temerarias e incluso algunos actos públicos suicidas.

Pero incluso si no hubiera ninguna amenaza para su salud, permanecer demasiado tiempo en una relación aburrida o mortal puede ensombrecer su vida con frustración, enfado, vacío y desesperación. Puede que haya intentado mejorarla, devolverle un aliento vital, pero haya descubierto que sus esfuerzos han sido vanos y desmoralizadores. Por supuesto, no está solo.

Muchas personas fundamentalmente racionales y prácticas se encuentran con que no son capaces de dejar una relación aunque ven que es perjudicial para ellas. Su sentido común y el respeto por sí mismos les dice que deben terminarla pero, con frecuencia, para su desesperación, se quedan colgados. Hablan y actúan como si algo les retuviera, como si su relación fuera una cárcel y estuvieran recluidos en ella. Los amigos y psicoterapeutas pueden haberles explicado que, en realidad, la «puerta de su cárcel» está abierta de par en par y que lo único que deben hacer es dar un paso para salir. Pero, a pesar de lo desesperados que están, siguen ahí. Algunos se acercan al umbral y después vacilan. Otros hacen breves salidas, pero rápidamente vuelven a la seguridad de la cárcel con alivio y desesperación. Algo les dice que deben salir. Algo en ellos sabe que no deben vivir de esta manera. Sin embargo, multitud de personas eligen quedarse en sus cárceles, sin hacer ningún esfuerzo para cambiarlas -excepto, quizás, colgar unas bonitas cortinas y pintar las paredes de colores decorativos. Pueden acabar muriéndose en una esquina de su celda sin haber estado realmente vivos en muchos años.

EL PODER DEL AUTOENGAÑO:

Todas estas personas creen realmente que sería mejor para ellas dejar la relación, pero, cuando llega el momento de hacerlo, se quedan paralizadas. Con el fin de permanecer en la relación, a sabiendas de que va contra sus mejores intereses, con frecuencia intentan engañarse tergiversando la situación. Racionalizan, utilizando «buenos» motivos para ocultar otras posibles razones inconscientes.


La racionalización no es la única técnica de autoengaño. A veces las personas albergan creencias y sentimientos profundamente arraigados que desafían a la lógica y, lo que es peor, que pueden empañar el sentido común en lo que respecta al propio interés de la salud de cada individuo.....

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