Estudios recientes han demostrado que aquellas personas por las cuales se reza se recuperan antes o consiguen salir de una situación difícil con mayor facilidad que aquellas por las que no se reza. Desde este humilde blog queremos aportar nuestro granito de arena y unir nuestra oración a la de todos aquellos que lo pidan. Podeis enviar vuestras peticiones a mtgaliana@hotmail.com. Gracias. Maite Galiana

domingo, 28 de mayo de 2017

CUAN AFORTUNADOS SOMOS. LLEGAMOS A CREER.

A Kinlochard lo llamo mi hogar espiritual. Es una pequeña aldea que se anida en un valle entre las montañas, en la rivera del lago Ard. Nunca me
canso de observar el bosque en la rivera opuesta, con sus cientos de diferentes tonos de verde, reflejándose en la superficie del lago.
Halcones migratorios anidan en los riscos más altos y las garzas mueven lentamente sus alas para subir desde el lago a sus nidos en los inmensos
árboles de una pequeña isla. Los cisnes, ánades silvestres y patos de lomo pardo compartiendo los bancos de arena junto con los ánades y
aves zancudas y unos pocos pescadores, tirándoles sus anzuelos a las truchas. Algunas veces puedo ver, muy arriba de las montañas, un ciervo y su hembra cruzando un claro del bosque y, si tengo suerte, una pareja de nutrias entre las rocas de la orilla del lago. La paz prevalece.
Cuando en un principio descubrí Kinlochard, estaba en una de mis prolongadas borracheras. Aún entonces, su belleza y tranquilidad
penetraron a través de mi nube alcohólica. Ahora que tengo sobriedad, trato de visitar este lugar de descanso dos veces al año y maravillarme de la majestad de nuestro Creador. Yo no encuentro ninguna belleza en el arte. La escultura y la arquitectura son obras del hombre y no pueden
rivalizar con el trabajo del Creador. ¿Cómo podemos esperar mejorar lo que el maestro nos enseñó? Cuan afortunados somos los alcohólicos
que tenemos una enfermedad que nos obliga a buscar la recuperación por medio de la
espiritualidad.
Egremunt, Inglaterra

Blogalaxia